colecho
Siempre que hablamos de la crianza con apego(1) hablamos en femenino, volvemos a excluir al hombre de la crianza de los hijos. Lo curioso

es que siempre reclamamos que nos ayuden, que su ayuda nunca es suficiente, que nosotras cargamos con toda la crianza y los cuidados ¿no será tal vez que nuestro propio comportamiento les excluye? ¿Intentamos, sin broncas, explicarles lo que deben hacer o cómo pueden ayudarnos? Creo que no, que nos encanta decirles, ¡claro como tu ni sabes cambiar un pañal! O…¿soy yo la que no duerme en toda la noche! Como si fuéramos las únicas capaces y que se sacrifican.
La crianza con apego debe ser también paternal para ser la crianza perfecta, equilibrada y que haga feliz a nuestros hijos y que los hombres se sientan partícipes de la realidad que supone ser padre y criar a sus cachorros.
Cuando esperamos con toda la ilusión del mundo un hijo, ellos también lo esperan, tal vez sus formas de expresarse sean menos impulsivas y obvias que las femeninas, pero están ahí y con más mérito. Ellos aprenden a amar a ciegas, nosotras con el roce, el conocimiento. Ellos no sienten el crecimiento de un hijo, ni sus patadas, ellos deben sentirse incluidos en esa maravilla ¿por qué no nos esforzamos en ello? Debemos cambiar la norma de que ellos quedan a un lado, porque a ellos no les crece la tripa. Y desde luego no pensar que el hijo es más nuestro porque crece dentro de nuestro cuerpo, el niño es otro ser vivo, que durante 9 meses vive dentro de nosotras, gracias a la inestimable aportación de nuestra pareja, por lo tanto los hijos son tan de padre como de madre, y así debería ser juzgado.
Otra forma de pensar que me parece perniciosa es pensar que el niño es nuestro, como un coche, o la hipoteca, el niño es una persona independiente, por ello el aborto es algo no contemplado, porque si bien es nuestro cuerpo, el que retiramos, el que tiramos a la basura, es el cuerpo de otra persona. A menudo se critican culturas antiguas por las pruebas a las que sometían a sus crías, nosotros lo hacemos no por supervivencia de la comunidad, sino por capricho, o razones superfluas. Y por supuesto el hombre no pinta nada e esa decisión, como si él no hubiera tenido nada que ver en dicho proceso. Ello debería solucionarse legalmente, así como el abandono de un padre del mantenimiento de un hijo, o madre…conozco muchos casos de madres que abandonan el hogar y a los hijos, no es tan raro y no existen ayudas para esos padres solteros.

crianza con apego
La paternidad, debe ser incluida en el rito, en el milagro de la vida. Nosotras albergamos en nuestro interior su semilla lo mejor que ellos y nosotras podremos hacer en la vida, crear vida. En nuestras manos está la educación, es decir, el futuro del mundo, poder conseguir un mañana mej

or, o peor. Tan importante es la tarea de educar. ¿Y si educáramos en el amor, en el apego ambos? Aprender a amar, ser amado y enseñar a amar a ese ser nuevo ¿cómo ha de amarse? ¿Cómo ha de explicarse, enseñar, descubrir el mundo? Papá y mamá ¡JUNTOS! Nada podrá hacerles más felices, sentirse más amados.
Yo deseo cambiar el mundo, no me gusta, podría haber elegido la opción de no traer hijos a un mundo tan deleznable y cruel a veces, tan injusto y dictatorial en grado ascendente, pero elijo cambiar, no claudicar, asumir u obedecer, mi protesta es la educación del mañana. Tengo 4 hijos, tal vez tenga más, son semillas de una nueva flor, una nueva especie, distinta, crianza, regada, abonada con amor, amor a la familia, a la tierra, a los seres vivos, a las distintas opiniones, a la enseñanza amorosa y no dolorosa…Da un azote, y aprenderá que son los azotes los medios, da razonamiento y cariño, y aprenderá a defender sus posturas como un ser inteligente y maduro, seguro de sí mismo, que confíe en su capacidad mental, y no en la capacidad muscular.
El mundo es de ellos, de ellos y de ellas, de padres y madres, así que criemos con apego sin excluirles, son imprescindibles te digan lo que te digan las modas o las mujeres engreídas por un feminismo castrante y caduco.

1. Crianza con apego (attachment parenting), término acuñado por el pediatra William Sears, es una corriente basada en los principios de la teoría del apego, término acuñado por el psiquiatra y psicoanalista John Bowlby en la psicología del desarrollo. Según la teoría del apego, un fuerte enlace emocional con los padres durante la infancia, también conocido como apego seguro, es precursor del desarrollo de una personalidad segura e independiente, un buen comportamiento, independencia, y relaciones buenas y sanas. Este tipo de crianza tendrá efectos positivos durante toda la niñez, adolescencia y adultez.

Mayka

Anuncios