apegoA veces una acaba cansada de tantos maestros y maestras de la maternidad. Muchos hay con hijos, ¡ahora que también los hay sin ellos!. Todos saben más que tú, aunque no conozcan el parir, saben muy bien lo que se debe hacer en un paritorio o en un post parto, saben qué se siente ¡y te predicen hasta qué vas a sentir tú! Sin duda adivinos…Luego das a luz y sabes que su titulación era de un todo a 100.
Cansa tanto maestrillo/a así que casi es mejor cerrar las orejas cuando te encuentras con uno ¿pero qué hacer ante los listos de la red? Es más complicado, si es un desconocido, bloqueo al canto, pero muchos son amigos y familia ¿qué hacer? Es caso perdido chicas y chicos. Aunque les presentes todas las pruebas del mundo siempre sacarán un chascarrillo de algún lado, siempre tendrán una lección que darte, un libro que mandarte, y una orden tejida de buenísmo que darte, porque tú te sales de la norma prescrita ¡como si fuera un crimen!
Soy insumisa, sí. Insumisamente educo a mis hijos como me sale del alma y del corazón, que es de donde salieron, ahí nacieron antes de hacerse carne, ¡mi carne! ¿Qué mejor que sus padres para saber cómo despertar sus ganas de saber? ¿Sabéis cuanto se aprende en una salida al campo? ¿Sabe alguien cuales son los mejores libros, el Ministerio que tiene un pacto con las editoriales y varían contenidos para cambiar libros cada año y ganar más dinero? ¿O quizá nosotros que, normalmente tenemos unos conocimientos cimentados con unos valores que a cada familia competen? ¿Es preciso que sepan quien es Zapatero o Rajoy antes que la historia donde se cimienta el hoy? ¿Alguien duda de que la enseñanza está politizada? ¿Y si hay padres que no quieren politizar la enseñanza de sus hijos? ¿Somos ovejas o lobos? ¿Leones o corderitos?

crianza con apego
Seamos primitivos
Somos animales, aunque hay quien no se percate de ello, y no hay nada más animal que el parir, por ello la mujer siempre está conectada a la tierra, al sol (que es el hombre por ello lo necesita es su equilibrio), a la naturaleza, porque somos parte de ella, como lo es una semilla, un árbol, o un gorrión. Cuando parimos se corta ese cordón que nos une a nuestros hijos durante nueve meses, nueve maravillosas lunas…naturalmente. La ruptura del cordón es algo material, lo espiritual jamás se rompe, no se puede cortar, una mami no puede desvincularse de un hijo salvo que no esté bien psicológicamente. A partir de que cortan el cordón, vivimos en dos cuerpos, sentimos por dos, y así cada vez que somos madres. Ello nos despierta algo que sólo la que ha parido sabe. No es que nos nazca un sentido extra, ni un brazo más (nos vendría bien) o un tercer ojo, puede que sea todo eso y no, es algo mágico y visceral, es una conexión animal, con un olor, texturas, sabores, sonidos…
Es nuestra cría, nuestro cachorro, matamos poseídas por un instinto primitivo, si vemos que alguien les va a dañar si hace falta. Como lobas, como leonas, como sea, pero a la yugular.
Es nuestra cría, nuestro cachorro, huele a nubes, a cielo, a tardes de sol templado tendida en la hierba, huele a libertad, a sueños, a futuro, a horizontes en el mar mecidos por olas bondadosas, a ese amor tan grande por otra persona que se ha hecho carne viva y crece… Huele a nuestra cría ¿a qué reconocéis el olor de vuestro cachorro? Ellos también conocen nuestro olor, como las lobas y las leonas…

apegoEs nuestra cría, nuestro cachorro, abrazarles es vital para nosotras/os, y para ellos. Besos inagotables, caricias innumerables, toda la delicadeza del mundo en unas manos que siempre fueron tal vez torpes, mecerles, mirarles a los ojos, conectarnos a él/ella y no querer saber nada del mundo más que lo que albergan esos ojos que te miran como si tu fueras el mundo entero mientras succionan tu pecho, mientras se alimentan de ti, como fue al principio de su existencia, ahí dentro, en tu útero, en tu pequeño reino creador, ese horno que prepara el más delicioso ángel.
Es nuestra cría, nuestro cachorro, llevarles siempre encima es una necesidad, ¡de ambos!. En brazos, en portabebés y con la boca si hiciera falta como lobas o leonas…siempre al cuidado de que nadie les dañe hasta que puedan defenderse solos, no es malcriar, es dejarles madurar en un mundo hostil ¿sabes que la cría humana es el ser de la creación que nace más indefenso? Razón de más para que la loba o la leona que llevamos dentro estén siempre presentes.

instinto-maternalEs nuestra cría, nuestro cachorro, el que con su llanto nos despierta a veces antes de ponerse a ello ¿no te ha pasado nunca? Presientes su llamada, ese instinto de loba huele su necesidad, su llamado, esa leona sabe que su cría le necesita y nada ni nadie puede impedirle acudir a esa llamada pues puede enloquecernos el no acudir a ella ¿sabes que tu cerebro está preparado para no soportar el llanto de un bebé? No permitas que llore, por su salud y por la tuya, aunque no te lo hayan dicho dejarle llorar, por más que te hayan dicho que lo hagas, es antinatura ¿Qué animal deja a su cría llamándole sin acudir a ella? Volvamos a ser animales, dejemos de ser la mujer que exige este mundo y volvamos a ser nosotras. Lobas, leonas, con garras, con ferocidad, orgullosas, fuertes, armadas con el amor a nuestra prole, y que nadie nos quite esa conexión que desconocen. Tú eres única, tu hijo también, su padre también, sólo vosotros tenéis capacidad para conocerle, saber qué necesita porque conoceros a vosotros mismos es saber cómo es vuestro pequeño.

apegoSacad las garras, volvamos al animalismo para salvar a este mundo esclavo de su mecánica, sus horarios, su frialdad, y su independentismo humanista, somos seres sociales y animales, la tribu es lo nuestro, el poblado y el aullido de los lobos que son fuertes en solitario y solidarios con la manada…

Mayka

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