colechoNuestras interminables jornadas laborales imposibilitan disfrutar de la familia. Disfrutar de tan pocas horas del día juntos se hace imposible. Con el colecho podemos recuperar ese tiempo perdido y compartir más contacto físico y emocional en familia. Esto fortalece la unión, la comunicación, la expresión de emociones…, dentro de la familia.

Los adultos dormimos juntos no solo para practicar sexo, sino también para poder estar juntos, hablar, abrazarnos, mimarnos, tener ese cariño tan necesario en la pareja, y por supuesto poder despertarnos juntos.

Los hijos tambien necesitan cariño, dormir con ellos hace que podamos jugar al despertar, o despertarles con mimos, dormir abrazándoles. mirar la paz de su sueño, tener la seguridad de que están bien. La intimidad de pareja puede dejarse para otros lugares y momentos, usar la imaginación es lo mejor para ese terreno, si es que hay tiempo y fuerzas con un bebé en casa. Siempre hay oportunidad, no pensemos que dormir con los hijos nos la quita, todo lo contrario ya que suelen dormir más y mejor en la habitación de los padres.

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