niños lecturaUna excelente forma de incentivar la lectura, la mejor, es que vean que sus padres leen. No esperes que tu hijo ame la lectura si te ven a ti tirada en el sofá viendo un programa basura, o si tienes de adorno los libros en casa como un jarrón más, si sólo lees el Marca. Los niños nos imitan, en lo bueno y en lo malo.
Un niño que ve a sus padres leer, que va con sus padres a librerías en el tiempo de ocio como una actividad que entusiasma, no que es impuesta, como padres o como hijos, gustará de la lectura. Ver que el libro es valorado como un bien inseparable del concepto de autonomía, libertad, y descubrimientos propios, no ajenos, por sus padres, hará que el niño valore la lectura y la tome como parte del día a día, incluso como un regalo, que es lo que verdaderamente es.
Cuando visito librerías, muchas veces son de segunda mano, es una forma de ahorrar, de devolverle la vida a un libro, que lo merecen. Mis hijos se sienten como en una zona de juego infantil, sí. Se ponen a ojear libros en cuanto les digo dónde están los de su edad, y para ellos es un regalo. Ellos miran sus libros, y mami los suyos. Cuando termino, me acerco y les pregunto ¿cuál os ha gustado? Y según el presupuesto, les compro uno o dos, depende. Ellos deciden qué leer, y yo confío en sus criterios.
Probadlo, un niño que lee, es un adulto lector, y los libros nos hacen hombres y mujeres libres.

Mayka

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