Carmen Martin

La gente que intenta mantenerse en equilibrio sufre incomprensión a derecha, izquierda, presión por arriba y por abajo…Cuando hay mujeres, y hombres, que han superado la guerra de sexos, la guerra de los propios intereses, tenemos que sufrir el apedreo general. Los que siguen en guerra te tachan de desertora, es decir: NEO machista, sufridores del síndrome de Estocolmo, sumisas, fachos, fachosas, machirulas, PENElope…Ya no sé ni cuantos adjetivos, de ese tipo, me han dedicado. El otro bando de esta guerra, guerra que empezó por una injusticia, pocas guerras empiezan así…me dedica el feminista, feminazi…Y es que hay a quien le encanta vivir en guerra y de la guerra.
No tengo complejo de alfombra, así que no me dejaré pisar, ello no me convierte en feminista, igual que un hombre no se deja pisar ¿o acaso yo debo dejarme pisar para no ser feminista?
No voy a permitir que me manden a la cocina, pero tampoco voy a permitir que me saquen de ella o me nieguen el querer dedicarme a ella profesionalmente. En mi vida mando yo, hasta donde el maldito estado me deje claro.
No voy a permitir que traten como una vaca de cría. Mi fin en este mundo no es parir, por encima de todo soy un ser humano, no un útero…si hubiera nacido sólo para eso ya podrían sacrificarme que hice bien mi trabajo pariendo a cuatro.
No voy a consentir que me nieguen mi DERECHO NATURAL a la maternidad si ese es mi deseo, y a vivirla con plenitud por mi necesidad e instinto natural como hembra. Soy un animal y mamífero, y nos extinguiremos sin dejar de serlo…
No voy a consentir que se me condene como inculta, inútil, colaboracionista con el machismo y demás soplapolleces más, porque me dé la real gana de dedicarme a mis hijos y olvidar al resto del mundo si quiero.
No voy a consentir que se ataque a otra mujer que no sienta la llamada natural y antes de criar sin amor, decida no cumplir con la imposición social, y no tenga hijos.
No consiento que se insulte a una madre soltera, por serlo o por decidir serlo, hay quien sigue en la época de las cavernas y mejor que no salieran nunca de ellas…Ser madre soltera no es un crimen. Decidir ser madre soltera porque la llamada natural es ineludible, visceral, animal e instintiva…es decidir conscientemente que no hay un hombre que te haga sentir plena a su lado, y antes de hacer padre a cualquiera, te enfrentas sola a la maternidad. Porque la maternidad sola es muy dura, no es algo idílico…
No voy a consentir que se denigre la aportación ancestral de la mujer a la humanidad, sin ellas, no habría humanidad, ni se hubiera creado este teclado que estoy usando…Evidentemente la aportación masculina fue INDISPENSABLE…
No consiento que se olvide que la educación es mitad mamá y mitad papá, que si hay un logro humano, ese humano fue apoyado en su formación por un hombre y una mujer. Su logro o grandeza no es cosa de su género, sino producto de una buena educación e influencias femeninas y masculinas.
No consiento que se le niegue una capacidad a una persona por sexo, bien sea masculino o femenino. La capacidad no va en el sexo, va en el tesón, en la entrega, en el sacrificio, en la fortaleza de espíritu. Bien pueden pensar que un escalador musculoso con certeza alcanzará una cima, pero igualmente el que apenas posea músculo puede hacerlo, pues es cuestión de agilidad, de resistencia y persistencia.
No consiento que se me encasille en un machista porque defiendo a la otra mitad de la humanidad que no comparte mi sexo. Igualmente defiendo a un niño sin serlo ya, a un anciano sin serlo aún, a un enfermo de Down sin serlo ni tener a nadie en mi entorno que lo tenga ¿debo tener algo para defenderlo? Si es así la regla, pensaré que el egoísmo es una ley en esta sociedad actual…
No consiento que se me encasille en un feminista porque defiendo a la mitad de la humanidad con la que comparto mi sexo. Porque ellas, nosotras, tenemos tantos derechos como otro ser humano y unos pocos añadidos porque tengo que parir y amamantar…si me da la gana.
No consiento que me digan que soy igual que un hombre, porque estoy muy orgullosa de ser mujer, lo veo un privilegio que se me dio al nacer y eso me hace muy distinta a ellos. Privilegio que me permite sentir crecer la vida dentro, si me da la gana. Pero igualmente debo ser responsable con ese don, por ello, no jugaré con él y el aborto -para mí- no es opción.
No consiento que me digan que debo luchar por los mismos derechos que un hombre. Yo no lucho por ser igual a nadie, lucho por ser yo misma entre personas que quieren ser clones de vecinos, ricos o famosos…varones o hembras.
No consiento que me digan que debo luchar por los mismos derechos que un hombre, porque soy MUJER, y exijo más. Quiero que se me proteja en mi embarazo, en mi parto, en mi periodo como madre que alimenta naturalmente a su hijo. Esto debería ser un derecho humano inquebrantable, no el de la seguridad nacional y su armamento…
No consiento que mi deseo de dedicarme a mi maternidad suponga un empobrecimiento familiar que me obligue a dejar a mi hijo con extraños a cambio de la mitad de un sueldo miserable que apenas me sirve para pagar la luz y el agua con una sensación de vacío, de condena interior maternal frustrada…
No consiento que ese vacío que me ha creado el ser obligada a adaptarme a un régimen de vida masculino me cree tal dolor que me lleve a depresiones, a consumismo convulsivo, a buscar un no sé qué…a un complejo tropel de sentimientos que no atino a conectar y que me acaban desconectando de mi yo verdadero, queriendo ser lo que me piden unos y lo que me piden otros ¿cuándo podremos ser nosotros/as mismos/as?
No consiento que el dolor de un sexo, sea superior al de otro. Pues el asesinato es asesinato, no es más asesinato si ha dolido más o menos, si se resistió más o menos la victima por su corpulencia o destreza, si hubo más o menos apuñalamiento. Un delito es delito, si te roban la felicidad, te la roban. Si te roban la autoestima, te la roban, si te hacen sentir una mierda, no sentirás que hueles a rosas por ser mujer, ni mejor mierda porque eres un hombre…
No consiento que se haga mercancía del ser humano, por ello señalo como indigno el mercadeo de carne masculino y femenino, y con mayor energía condenaré y perseguiré el que se hace del menor. La adultización. El uso que algunas madres (las menos veces padres) hacen de sus hijas como si fueran sus frustradas muñecas o su deseo de ser top model se hubiera reencarnado en sus pequeñas.
No consiento que los niños sean el juguete del adulto, una mascota, un sirviente. La esclavitud no puede consentirse porque lleven la misma sangre del que se cree dueño, parir no te hace dueña, tampoco el haber hecho un polvo…La MA/PAternidad es más que una relación sexual que dio un fruto, no son las escrituras de posesión de otro ser humano. MA/PAternidad es ganarse día a día el corazón de otro ser humano para toda la vida y más allá de tu vida, porque no hay nada que perdure más en nosotros que el recuerdo de un padre o una madre.
Y no consiento que se haga invisible lo que sufre un niño o un anciano, incluso un animal, porque no votan, porque no están presentes en los grupos de presión (lobby), porque no se sientan en ministerios o son candidatos o Secretarios Generales de importantes partidos políticos.
Lo siento, soy intolerante, no consiento estas cosas y muchas más. No consiento, ni me callo, porque consentir o guardar silencio es cooperar, y me gustaría no cooperar en las injusticias.
Así que, que se me llame, lo que se me quiera llamar.

Anuncios