lactancia materna y fertilidadLa lactancia materna es necesaria ya que aporta grandes beneficios a los recién nacidos y madre, a pesar de ello, no se lleva a cabo por todas las mamás ni el tiempo que debiera. Sólo el 76 por ciento de las mujeres españolas optan por amamantar a su bebé. Los especialistas aseguran que son muchos los beneficios que puede aportar la lactancia a los pequeños, entre ellos destacan que es el mejor refuerzo para el sistema inmunológico del bebé, y es el antídoto más natural, sencillo y eficaz contra las enfermedades más frecuentes en la niñez, además, los bebés se ven beneficiados en nutrición y psicología, por no mencionar que es una práctica gratuita. Pero a parte de todos estos beneficios, recientemente se ha dado a conocer gracias a un nuevo estudio una nueva virtud de amamantar, y es que investigadores han descubierto que la lactancia materna influye positivamente en la fertilidad futura del bebé varón, esto significa que los pequeños que ingieran leche materna, tendrán mejor esperma en el futuro y por consiguiente más posibilidades para concebir.

La lactancia materna prolongada aumenta la virilidad y fertilidad futura de los bebés varones, es la conclusión a la que ha llegado la Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica de Murcia. Para llegar a esta conclusión, los investigadores de la Unidad de Medicina Medioambiental Pediátrica de la Arrixaca estudiaron a más de 300 parejas murcianas y sus respectivos bebés durante 2 años, comprobando que los recién nacidos varones amamantados con pecho tenían una mayor distancia entre el ano y los genitales que aquellos alimentados con biberón. Este aspecto, aunque pueda parecer irrelevante, es importante para medir la fertilidad, puesto que en los individuos con mayor distancia anogenital se espera una virilidad mayor cuando llegue a la adolescencia y la etapa adulta, esta mayor virilidad se traduce en mayor calidad del semen, más espermatozoides y más capacidad reproductora.

En cambio, el efecto de la lactancia materna no se observa en las niñas, los especialistas lo achacan a que las hembras “tienen de por sí la distancia anogenital más corta, y el efecto es, posiblemente, más difícil de medir o de cuantificar”, porque el fenómeno hormonal clave de las niñas ocurre en otro momento.

Al igual que la lactancia materna favorece la fertilidad futura, también existen factores externos que la empeoran. Entre los posibles productos tóxicos que afectan al bebé en la etapa prenatal, destaca la exposición de la madre a plastificantes de fórmulas industriales, como los cosméticos o los derivados que resultan de calentar los ‘tupperwares’ durante el embarazo, así como productos de almacenamiento de alimentos. Niños muy expuestos a altas dosis de estos plastificantes tenían una distancia ano-genital más corta y por lo tanto menor fertilidad futura. Para evitar estos efectos, se recomienda el uso de productos de cerámica o vidrio como alternativa a los plastificantes.

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