imposiciones emocionales al hombreLas mujeres, la mayoría, siempre nos quejamos de lo poco cariñosos e insensibles que pueden ser los hombres y muchas veces, como en todo, esa incapacidad ha sido aprendida socialmente. La cosa va cambiando y espero que vaya a más y mejor claro.
Igual que nosotras sufrimos represiones, ellos han sufrido y sufren las suyas.
Recuerdo un día -ya lejano- y que me vino recientemente a la memoria.
Son cosas cotidianas, aceptadas socialmente y que pasamos por alto porque se han normalizado. Bien, ese día fue cuando a mi hijo mayor le enseñaron a que los hombres no dan besos…si, así de simple.
Mi hija y mi hijo van a saludar a un familiar, ella con 10 años, y él con 8. Ella se acerca y da dos besos. Lo típico: que guapa, que tal y cual. Llega el niño y le va a dar dos besos al adulto, y le dice que no, tu eres un chico, tu dame la mano que es lo que hacen los hombres. El pobre niño no entendía, El familiar, otro hombre, le dice que los hombres no se besuquean, se dan la mano, porque los besos son para las chicas.
No me di cuenta en ese momento, incluso pensé: mira mi niño que hombrecito…¡qué estúpida!
Ahora veo un momento en el que sociedad empezó a castrar las emociones de mi hijo, el expresarlas, el besar libremente igual que su hermana.
Siempre fue un niño tan cariñoso, feliz, considerado…
Pero él ya no podía ser guapo, ni se le mimaba y consentía, empezaba a tener que sacar pecho y golpeárselo (como los monos en la selva), a ser duro, a dar la mano y guardar los besos para cuando estaba a solas con mamá que era la única que no los condenaba, o para buscar más adelante una relación con una mujer.
Pero todo esto va haciendo mella en ellos, ahora no da besos, tiene casi 20 años y es como esa mayoría silenciosa de hombres que han sufrido la anulación de su parte emocional, esos hombres que nosotras no entendemos como son tan incapaces de decir cosas cariñosas o prodigar mimos tal y como hacemos las mujeres y sin buscar más. Y es que todos hemos moldeado a esos hombres que temen expresarse, que se someten a un control de sus emociones por caminar dentro del redil que marca la sociedad, y a veces las madres no lo vemos e incluso lo valoramos como algo positivo, tenemos un machote ¡yuju!

Les vamos empujando hacia la aspereza de una sociedad que cada vez es menos humana, y lo hacemos dejando que les vayan limando el corazón y filtrando lo que pueden dejar ver de él o no. Preparamos al ciudadano que debe servir al gobierno que exista en ese momento, con las exigencias que tenga, y no al ser humano…
No es positivo negar a una persona que bese, que no llore cuando se le ve, que sea duro, fuerte, independiente, valiente, que siempre esté al 100%…Si hay micromachismos ¿esto como se llamaría? ¿micro o macro qué? porque las hembristas no han existido toda la vida, es producto defectuoso parido por el capitalismo. No es un microhembrismo…

Besa, abraza a tu hijo, dile lo que vale su corazón, no sólo su fuerza física. Enséñale que el fuerte no teme a mostrar lo que alberga su corazón, son los cobardes los que esconden sentimientos. Que bese, respete y se haga respetar sin fuerza, que la fuerza es la pérdida de la razón, que abrace y se deje abrazar, y que entienda que un beso o abrazo no siempre tiene un después, pueden ser sólo porque hay cariño, respeto, amor. Las expresiones de cariño no son expresiones únicas de una previo o un acto sexual. Y tampoco son sólo para las chicas, pueden abrazar a un amigo, un familiar, que no muerden ni se les caerá o doblará el pene por ello.
No, los hombres no son culpables de todo, han sido los que han gobernado e impuesto normas sociales hegemónicamente durante muchos años, pero unos eran hombres y otros han sido manejados por mujeres, y otros (hombres y mujeres) hemos obedecido y perpetuado errores e imposiciones físicas y emocionales sobre ambos.
Si queremos cambiar las cosas, hay que mirar y reconocer todas, no sólo las de una parte y como en todo, son los pequeños detalles -esa cerilla- capaz detonar un verdadero cambio.

Mayka Martín

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