parto veladoEn el proceso de parto, lo más común es que se rompa la bolsa donde el bebé ha estado viviendo y creciendo normalmente 9 meses. Se rompe para avisar de que empieza el trabajo de parto, o durante las contracciones. En un hospital no suele respetarse su tiempo, es decir, la rotura natural de la bolsa (si ha de producirse en el parto), muchos optan por romperla quirúrgicamente para acelerar la dilatación y la expulsión. Los hospitales ya sabemos que tienen horarios un número limitado de personal y sus prioridades no son respetar la naturaleza mamífera de la mujer, es la de cumplir protocolos.

A veces, si no ha habido intromisión, puede ocurrir que permanezca intacta fuera del útero materno, esto se llama parto velado. Aunque luego haya que romperla igualmente para sacar al pequeño.

Nacer con la bolsa amniótica íntegra o intacta, sin romper, con el bebé rodeado de líquido amniótico -tal y como estuvo en el útero materno- es extremadamente raro, pero a veces ocurre. Es lo que se llama parto velado. Y a los niños que así vienen al mundo se les conoce como enmantillados, con manto, velo o toquilla. Un acontecimiento extraordinario.

Ángela del Tío

La bolsa

Es el nido, es el arrullo del seno materno, una fina membrana que contiene el líquido que rodea al pequeño. Esta bolsa tiene por función proteger, abrazar al bebé que está nadando en ese líquido. El líquido amortigua los golpes, mece al pequeño, y evita lesiones y evita la presión que pueda ejercer todo lo que le rodea y que formas parte del cuerpo de la madre, nuestros órganos internos.
La bolsa y el líquido que contiene también hace posible que el pequeño pueda moverse libremente dentro del útero materno, de este modo se favorece el desarrollo musculoesquelético. Así mismo protege al bebé aislándolo de microorganismos y gérmenes que podrían provocarle una grave infección.

Rotura

Lo más frecuente es que, como he comentado antes, se rompa, de forma natural o quirúrgica, al empezar el parto o durante el mismo. Es una membrana muy fina y se rasga con facilidad con la acción de las contracciones.
La rotura se realiza sobre todo cuando el parto se detiene y la mujer no consigue dilatar. Entonces se rompe de forma artificial, para estimular el proceso. Cuando esta práctica es necesaria, la comadrona o el obstetra emplearán un pequeño instrumento con un extremo puntiagudo llamado lanceta, que se introduce a través de la vagina hasta llegar a la bolsa, no causa dolor normalmente, ni perjudica al bebé.

Cesárea

El parto velado también se produce a veces en las cesáreas, aunque en contadas ocasiones porque enseguida se rasga la bolsa para sacar al bebé. Pero lo normal es que se dé en los partos naturales, ya que una de las prácticas en los partos medicalizados es rasgar la bolsa amniótica en el caso de que esta no se haya rasgado de forma natural.

Nacer con la bolsa, leyenda

Nacer con velo, enmantillado, con zurrón, con el manto de la virgen, con toquilla… son muchas las formas populares de llamar a este tipo de parto que desde siempre ha estado rodeado de múltiples leyendas.
Históricamente de los niños que así nacían se pensaba que tenían poderes extraordinarios o que iban a tener mucha fortuna, aunque la realidad luego fuera muy distinta. Al emperador romano Antonius Diadumenianus del siglo III, que recibió este nombre por el velo, cinta o diadema con la que había nacido, sin embargo, la buena fortuna no le acompañó: murió asesinado muy joven. Otros quisieron dar una explicación lógica a las creencias sobre la buena fortuna que traía el velo amniótico. Ambroise Paré, considerado el padre de la Cirugía moderna, argumentó que los niños que nacían con el velo amniótico lo mantenían en su cuerpo porque habían tenido un parto fácil, mientras que los que nacían sin él se habría roto en un parto largo y doloroso; es decir, que un niño que nacía con el velo amniótico había empezado su existencia en este mundo con buen pie.

Mayka

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