Llegan unas fiestas muy tradicionales, y la tradición no siempre ha sido respetuosa. Creamos en lo que creamos, es difícil huir de la mayoría. Seamos como seamos en casa, en el entorno cercano y lejano, es complicado mantener a nuestros hijos al margen de lo que la mayoría hace o dice, de vicios que no podemos tolerar…si deseamos criar con respeto al niño/a hay que tener los ojos y oídos muy atentos…
¿A qué me refiero? A las amenazas, al juicio, al castigo…a la sumisión que se esconde tras el “si no te portas bien…” “Si no eres bueno, no te traerán…” “tienes que portarte bien…”.
Si, llegan las fechas en las que millones de niños se someten a juicio, niños que escuchan a diario que deben portarse bien si quieren que un ente extraño (o varios) le traigan su juguete deseado. Un ente extraño porque así es para ellos…
Un señor se cuela por una chimenea que no tenemos…O tres señores en camello se cuelan en casa ¡a saber cómo y sin que mis padres se asusten! Y nos dejan junto a los zapatos regalos…
Y los niños/as dirán ¿qué es ser bueno? Pues muy sencillo, hacer todo lo que te digan los adultos, seamos lógicos o no, en estas fechas no caben dudas que para eso se hizo lo de etiquetar como bueno o malo a un niño a pesar de que ellos no tengan maldad. Y es que esa etiqueta se les ponen según sean de obedientes o de díscolos pensadores autodidactas. Eso de replicar a mamá, de decir que no a papá, eso es de niños malos, de esos que se portan mal digamos. Y no importa si mamá no ha visto toda la jugada y opina sin saber todo lo que ha pasado, si quieres regalitos deberás bajar la cabeza y aceptar. Si papá te dice que hay que dormir, y tú no tienes sueño, deberás irte a dormir y ponerte a roncar para que no sospechen que interiormente careces de sueño y ello pueda suponer el veredicto de niño/a mala/o, y te quedes sin esa bicicleta que tanto sueñas. Y es que viven con ese miedo, aunque nos parezca que no, miedo y ansiedad ¿me traerán lo que he pedido? Ains, aun recuerdo mi sin vivir esperando al día de Reyes, nunca tenía lo pedido, no se podía, y yo pensando que había sido mala malísima…lloraba y lloraba, y cada año intentaba ser más obediente…hasta que me di cuenta que los malos malísimos eran los que hacían pagar tantos impuestos, subían los alimentos en estas fechas y unos salarios tan bajos a mis padres…
Y es que en la fecha en la que se ensalza a la monarquía o al globalismo americano, o te sometes a uno, u a otro, sobrevivir a ambos es tan complicado…
Aquí al colonialismo americano le ganó el Tió de Nadal, tradición catalana, que trae frutos secos, dulces y en nuestra casa libros (a veces juguetes pequeñitos). Aquí no echamos de menos al señor que se cuela por la chimenea.
Y queda claro que sólo los reyes MAGOS traen regalos a los niños y que el resto de reales personajes suelen robar a los papás y a los niños/as. Aunque en casa las iglesias son monumentos y patrimonio cultural, y nuestros templos sean el bosque de al lado de casa…

Resumidamente, y volviendo a lo importante: los niños/as, este chantaje emocional y material, les vuelven nuestros esclavos perfectos (o de la corriente social) hasta el día 25 de diciembre o 6 de enero, o ambas fechas. Una suerte de soborno da ese poder, porque los padres, o los tíos, o los abuelos…o todos, les saltan con esa cantinela a los pobres. Fijaos…Y ellos se pasan los días pensando si..se habrá portado bien…
Yo no les quito una ilusión que es bonita, pero la hago respetándoles, no hay soborno, ellos siempre se portan bien porque hacen lo que hacen los niños, gritar, saltar, experimentar, decir NO, y no querer hacer lo que digan otros, vamos, lo que viene siendo un ser libre y soberano ¡los que más me gustan! Que pena que yo a veces me olvide de ser como ellos…Así que será mamá la que se porte bien y no les chantajeará, no les tendrá en vilo, ya saben qué habrá junto al zapato y qué no. Dejo la magia de que crean que es algo fantástico, pero no voy a permitir eso de “si te portas bien te traerán…” o “te tienes que portar bien para que te traigan…”, y ya ando preparada para los que fuera de la familia lo van a soltar (que ya han empezado). No voy a permitir que vivan estas fechas con ansiedad, sintiendo un juicio, porque yo no soy ni realeza ni estado, soy su madre que para bien o mal, no es ni jueza, ni ley…

Vivas como vivas estas fechas, no permitas que no lo/la sometan a juicio…

Mayka Martín

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