Me encanta Catherine L´Ecuyer, como persona, mami, profesional y escritora. Suelo leer cada cosa que escribe porque me cautivó cuando estuve presente en una de sus conferencias, que os recomiendo asistáis a una si podeís.

Leyendo su blog me he encontrado este post que me ha encantado y va muy bien para estas fechas. Os pongo una introducción y si queréis completar la lectura os dejo el link a su blog al final.

Seis ideas para contrarrestar el argumento “¡Es que todo el mundo lo tiene!”

Por Catherine L’Ecuyer
Autora de Educar en el asombro

(…)”Los niños nos piden cosas que no son bellas y que no contribuyen a su desarrollo como persona. ¿Qué podemos hacer para contrarrestar el argumento mamá, ¡es que todo el mundo lo tiene!?”

(…)No hay respuesta mágica a esa pregunta, porque la educación en el asombro y en la belleza es una aventura que empieza en el momento en que nacen nuestros hijos, no es una pastilla milagrosa que les podemos dar con 7 años… Pero hay algunas ideas generales que quizás nos pueden ayudar.

(…) hemos de ser muy valientes y tener muy claro como padres que la lógica de “lo he de tener/hacer porque todo el mundo lo tiene/hace”, es una lógica que se ha de romper de pequeño. Si cedemos, ¡que no sea nunca con ese argumento! De lo contrario, con 15 años, habremos contribuido a que vayan al botellón “porque todo el mundo va al botellón”. Los niños tienen que entender que esa postura carece de personalidad y de fuerza. Tienen que desarrollar intereses propios, originales, optar por explorar sus talentos y habilidades en vez de jugar al absurdo juego del seguidismo.(…)

(…) os recomiendo escuchar 4 minutos del documental The Corporation, que habla de la manipulación de la que son víctimas nuestros hijos por las multinacionales que quieren vender sus productos. Según la profesora de psiquiatría de Harvard, Susan Linn, una familia no puede competir con una industria que gasta 12 000 millones al año en bombardear a los niños con estrategias comerciales y de marketing. Y pregunto yo, ¿con la televisión apagada, no será más fácil?(…)

(…) Un niño que no lee es un niño abocado al conformismo, al pensamiento único, sin imaginación. Los libros, en cambio, desarrollan su templanza, su capacidad de convivir con el silencio, de pensar, de reflexionar, de imaginar. Un niño que lee tiene vida interior, y por lo tanto brillo en los ojos.(…)

En definitiva, aprovechemos esta época tan bonita, en la que los niños están a la espera de algo grande y misterioso, para rodearlos de belleza, de excelencia. Y poco a poco, nuestros hijos se negarán a dejarse llevar por las absurdas modas y serán verdaderos protagonistas de su educación. Eventualmente, son los que irán cambiando el tono del patio del colegio, y de la sociedad en general.

LINK con el artículo completo

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