Ninguna tradición debe perpetuarse si es en base a maltratar o hacer apología de la violencia

Muchas veces me preguntan ¿qué es lo que ha cambiado en tu vida el “apego”? Al principio creía que sólo mi forma de criar, pero no, ¡me ha cambiado la vida entera! Ya no miro nada con los mismos ojos, el mismo color, con el mismo inmovilismo. Entonces empiezas a mirar con ojos revisionistas absolutamente todo, te vuelves TÚ la Mamá de los “¿Y porqué?”, y dejan de existir los dogmas de fe sobre cualquier cosa. Es como si de repente te salieran unas alas que tenías encogiditas ahí, asustadas, y que cada vez que cuestionas algo crecen y crecen más, se vuelven más fuertes y más hermosas.
Y es que te vuelves fiera guardiana de la libertad de tus hijos, por eso, indirectamente, descubres las mentiras, las manipulaciones que, aun siendo ya adulta, te han seguido haciendo creer, y lo peor: haces creer, transmites…
Hay cosas que nos parecen buenas, sobre todo en torno a la tradición. Como nos lo han mostrado nuestros mayores, como tiene sentimiento alrededor, como nos sentíamos felices, creemos que es lo mejor seguir transmitiéndolo.

La palabra Tradición proviene del sustantivo latino traditio, y éste a su vez del verbo tradere, «entregar» y es el “Conjunto de ideas, usos o costumbres que se comunican, se transmiten o se mantienen de generación en generación”.

Muchos somos los que educamos con apego seguro pretendiendo no sólo la felicidad de nuestros hijos, el respetar su autenticidad y personalidad, también queremos cambiar el mundo. Muchos pretendemos hacer del mundo un lugar más respetuoso, más justo, un mundo que se cuestione todo porque nada es un dogma, porque los que se cuestionan las cosas son los hombres y mujeres libres, porque la ceguera cultural, intelectual es lo que da lugar al dolor, a las injusticias, son las que hacen líderes y los necesitan, los que mantienen al tirano, los que dan malos ejemplos, son los que hacen del mundo un infierno para muchos.
Así que, puestos a revisar revisé una tradición que hasta ayer no había visto como la vi gracias a mi hijo.

Su lección…
Joan Didac y yo fuimos a tirar la basura antes de ponernos con la cena de Nochebuena. Obviamente hablo mucho con mis pequeños, y comentábamos que tras la cena, había que hacer “cagar” al Tió de Nadal, una tradición catalana (1).
Entonces mi niño me dijo:
Mamá ¿porqué hay que pegar con un palo al Tió? No me gusta pegarle para que me dé dulces y regalos ¿Eso no está bien verdad mamá? ¿Pegar no está bien a que no?
Yo me quedé perpleja…¡Es verdad! Le pegan con unos palos al pobre tronco para que cague y les dé dulces y juguetes mientras le cantan ¡es horrible! ¡Encima se vende como algo divertido!
Tras madurar la lección que me daba mi pequeño, le dije:
Tienes toda la razón Joan, ¡nosotros vamos a cambiar la tradición! ¿Quieres?
Él, muy feliz, empezó a saltar y gritar ¡Bien!
Maquinamos lo que sería NUESTRO Tió de Nadal.

Nuestro Tió de Nadal
A nuestro Tió mientras le cantamos, le acariciaremos el lomo, y cuando tradicionalmente se le golpea más fuerte nosotros le daremos besos, porque con amor todo es más hermoso, y ninguna tradición debe perpetuarse si es en base a maltratar o hacer apología de la violencia.

tio de nadalAsí que, nuestro Tió de Nadal fue con caricias, fue con besos, fue con risas y cariño. ¡Le contamos un cuento! Y tras descubrir los regalos y los dulces el Tió recibió aun más abrazos y besos, incluso le dieron las gracias (espontáneamente). Me emocioné, sin duda el mundo está cambiando. Un niño o niña criado con respeto sabe ver mucho mejor las faltas de respeto, la violencia, el dolor, que a nosotros los adultos, aunque ésta le suponga o le prometa un premio, no lo aceptarán, porque su tolerancia a la violencia, al maltrato no existe porque no han convivido con ella y no se le ha transmitido ni vendido como patrimonio cultural.
crianzaAsí que, espero que sirva esta reflexión a otros PaMadres, aunque los amantes de la tradición dogmática antirevisionista me lancen a la hoguera, pero… ¿quién dijo que yo no estuviera ya más que acostumbrada al calorcito?

Mayka Martín

  1. La Tradición del Tió
  2. Video del “tradicional”
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