Ayer, día 22, estuvimos en la una mesa redonda de debate y reflexión, realizada por el Consejo del Audiovisual de Cataluña, el Instituto Catalán de las Mujeres y el Colegio de Periodistas de Cataluña, intervenían periodistas y expertas en género y violencia machista. La actividad se realizaba en el Colegio de Periodistas de Cataluña. Como siempre comento no me separo de mis hijos, donde yo voy, ellos vienen, y si no puedo estar con ellos en algún lugar, pues simplemente no voy. Sólo he estado en una conferencia sin ellos, la sala era pequeña, mucha gente y tanto tiempo les iba a alterar. Esas dos horas han sido las únicas en las que me he separado de mis hijos desde que nacieron, en un mes harán 5 años.
No, no es algo patológico, simplemente es que sé que los primeros años vuelan, y no quiero perderme nada. No digo que yo sea un ejemplo, explico mi realidad, cada una es libre por supuesto.
Al contrario de lo que se pueda pensar ellos son muy independientes, no han extrañado jamás ¿Cómo es eso? Sencillo, los ambientes de mamá han sido obviamente de adultos (normalmente entornos culturales), los niños y niñas aprenden del ejemplo adulto, los imitan, de este modo han aprendido a como comportarse, adaptarse y desenvolverse en distintos ambientes.
¿A qué viene esto? ¿Qué tiene que ver con la actividad mencionada al principio? Me explico…
Ayer mientras el niño iba a una librería a buscar unos libros con un compañero, la niña se quedaba conmigo a esta charla. El acto duró unas dos horas, y ella a mi lado pintaba en una hoja, hacía que tomaba notas (igual que mamá y el resto de mujeres presentes), escuchaba y me preguntaba alguna cosilla. Y así, tal que una adulta más estuvo. Cuando todo terminó, se nos acercó una chica, le había hecho un dibujo a dos caras, en una me había dibujado a mi, con una capa de súper heroína y las siglas en el pecho SM (Súper mamá), en la otra cara estaba mi pequeña dibujada, con su capa igual y en su pecho S y el símbolo femenino (Súper mujer) ¿Porqué le hizo ese dibujo? Me dijo que nos había observado durante todo el acto y se había maravillado de cómo se había comportado mi pequeña, atendiendo, jugando a ratos sin entorpecer la actividad adulta, escribiendo como todas, que jamás había visto a una niña o niño comportarse así entre adultos. Le contesté que es que jamás me separaba de ellos por lo tanto habían aprendido a adaptar su forma de ser y estar a cada ambiente, a cada entorno, que un niño no excluido de los ambientes adultos sanos aprende antes a comprender cómo estar porque ha aprendido de la actitud adulta en esos entornos.
Si yo acudo a la ópera, nunca lo he hecho, es lógico que no sepa cómo desenvolverme, pero con un par de veces que vaya aprenderé, al igual que si acudo a una reunión a determinadas esferas, etc
Excluir a los niños de algunos espacios ha sido un error, si no les consideramos menos capaces, porque evidentemente no lo son, no deberíamos negarles estar en lugares que, siendo sanos, supondrán sin duda un gran aporte en su desarrollo, otro gran abanico de experiencias, de aprendizaje. Si les cerramos las puertas ¿cómo aprenderán lo que se espera de ellos, o lo que la forma de relacionarnos socialmente requiere de cada individuo?
Tenemos guardado el dibujito con mucho amor, los ojitos de mi pequeña al verlo, tan brillantes, ilusionados, bien valen que nunca lo olvide. Al salir varias mujeres más le decían que era increíble su forma de comportarse, que nunca habían visto a una niña en actividades así ¿De verdad es tan excepcional? Es triste la verdad que el que una niña esté presente en algo así sea tan llamativo.
Bien podía mi pequeña haber gritado en algún momento, de hecho hizo amago de canturrear y le dije que por favor intentara hacerlo muy bajito porque el resto de personas no entenderían bien lo que explicaban las de la mesa, que igualmente es lo que debe ser: una niña, y debería de valorársele igual de positivamente. Queremos cambiar cosas, pero si apartamos al futuro, a los niños y niñas, jamás cambiaremos nada porque la lección ha sido que hay lugares donde se habla de todos pero sólo pueden estar presentes unos pocos. A mi si me llamó algo la atención en la charla, me llamó la atención que en la sala sólo hubiera 5 hombres, calculo que de mujeres unas 30 quizá más (soy mala calculando), la violencia que afecta a un sector de la sociedad es un problema de todos, no sólo de la parte afectada, mala lección en ese aspecto sacó mi pequeña, porque pudo entender que es nuestro problema, el de las mujeres, y no el de TODOS.

Mayka Martín

Anuncios