Vamos a hablar de sexo, si, eso que aun sigue siendo tabú, que suele suponer en algunos casos un compendio de complejos, desinformación, rigidez, normas, prejuicios, rezos y rosarios, desconocimientos, cerrazón mental, y sobre todo insatisfacción e infelicidad…o todo lo contrario…Y es que el sexo da para mucho, y como da para mucho voy a hablar de las relaciones sexuales cuando hacemos colecho, en concreto y en esta ocasión, es decir, cuando compartimos cama con nuestros pequeños. Para tantos incultos que pululan por ahí, compartir cama es dormir.
En primer lugar me parece mentira tener que hablar o explicar -a algunas personas- que se puede tener una vida activa de pareja, sexualmente hablando, plenamente satisfactoria después de ser padres. A veces puede incluso mejorar, ya que la conciencia y la conexión de la mujer con su cuerpo se activa a otros niveles. Adquirimos la plenitud del plano que nos ofrece ser madres, ser madre suma a la mujer que decide serlo, no resta. Tampoco se ve mermada como mujer la que no lo es. Dar un paso es añadir camino, no eliminar lo andando, y hay quien toma un camino distinto para llegar al mismo sitio, con o sin maternidad eres maravillosa y puedes sentirte plena.

Y vuelvo al caso que me ocupa, cuando decidimos ser madres…Ninguna capacidad natural del ser humano le resta habilidades, simplemente las suma, se desarrolla en esa nueva faceta que explora. ¿Qué le vamos a hacer si sabemos ser tan capaces de todo lo que nos propongamos y para lo que estamos diseñados naturalmente?
Pero esta plenitud también puede ser explorada por el hombre. Si, ellos, si viven su paternidad con consciencia, pueden explorar una nueva plenitud de sus cuerpos, de conocimiento de sus secretos, puede bucear en esa marea de sentimientos, de ternuras, ese súper poder que te da amar por encima de ti mismo a otro ser humano paternalmente. Un hombre también pasa a ser padre señores y señoras, no sólo las mujeres. Un hombre que ha sido padre nadie espera que cambie, pero lo hace, unos más y otros menos, unos reprimen más sus nuevas capacidades, y otros las exploran y sacan a la luz convirtiéndose en hombres maravillosos y mucho más deseables. Si, más deseables porque esa sensibilidad que exploran y valientemente nos muestran, abrir el corazón de par en par es una heroicidad, es súper erótica para nosotras. A las mujeres nos gustan esos padres amorosos que miman, abrazan, portean, juegan, ríen, hacen el indio y el vaquero, y nos gustan los que colechan…

Cuando debes explicar que con el colecho la vida sexual de pareja sigue viva y puede que más viva que nunca, ves, tristemente, que para muchos/as la vida de pareja está empezando a caer en la monotonía, en lo mecánico, en la costumbre, y no en el goce, el disfrute y la necesidad de unirte físicamente a quien has elegido como compañero/a de vida. La ruptura sexual, la enfermedad en las relaciones físicas de la pareja, pueden dañar seriamente la parte emocional de esa unión, el sexo no es algo secundario, máxime en nuestra edad fértil vayamos o no a querer tener descendencia.

sleep

La capacidad de ser padres es algo tan natural como el sexo, por lo tanto no es incompatible una cosa con otra jamás, sólo hay que buscarse las mañas, adaptarnos a la realidad de ese momento. Es como si tu pareja cambia de trabajo y le toca trabajar de noche ¿qué pasa ya no hay sexo entre vosotros porque no dormís juntos y en la noche? Por favor…mi padre trabaja de noche, 6 días a la semana, y tiene 5 hijos, y había colecho…Para tener una relación sexual sólo hay que querer tenerla de verdad, desearla, y la monotonía no es querer ni desear, es obligar.

Cuidar la RELACIÓN de pareja

Somos cuidadoras de nuestras crías no de hombres, eso grábatelo en la cabeza. La pareja es cosa de dos, y somos ambos los que debemos cuidar y mimar la relación. La comunicación es básica e imprescindible, hablar, expresar, no demos por hecho que se nos entiende, las mujeres tenemos la costumbre de eso, y ellos de no preguntar…
Sin descuidar el ser padres, podemos revitalizar incluso nuestra vida íntima de pareja. Cuando hay niños hay que hablar aun más, hay que preguntar o ver cómo de cansada está nuestra mujer sobre todo en los primeros meses, hay que ser compresivos, tener empatia e informarnos de la revolución que supone un embarazo/parto/lactancia, debes establecer cual es tu prioridad ¿Participo en la crianza de mi hijo con cosnciencia o sigo pensando que yo sigo siendo la prioridad? En el amor no cabe nunca el egoísmo, grábatelo.
Antes del primer hijo, nuestra pareja era la prioridad. Llega el bebé, y sobre todo para nosotras, y también para ellos, el mundo cambia, es el instinto, es natural, así debe ser. La mayoría de los hombres han sido reprogramados, si, como la memoria de un PC, les desconectan de su paternidad desde pequeños ¡qué feo eso de que jueguen con bebés! ¡¿paseando un carrito?! Así que cuando son papás permanecen “modo desconexión ON”, desconectados y en su insconsciente sigue escuchando eso de ¿jugando con bebés? ¿paseando un carrito?…cuando tienen deseos de tomar en brazos, de pasear a sus bebés…y algunos desconectan de sus bebés, y lo dejan en brazos de la madre porque eso no es cosa de hombres…Ello, indirectamente, le hace entender peor que la mujer se vuelque tanto en el bebé, se siente desplazado porque no entiende de las necesidades del pequeño, de ha desconectado. Hay que hacerles ver, leer, explicar, entender y acompañarnos en todo el proceso. ¿Los mayores beneficiados? Los niños, y nosotros por supuesto tambíen.
Así que no cometamos el primer error que es cargar a uno o a otra el peso de la activación y renovación de la vida sexual, y la intimidad en general de la pareja.

Intimidad

Uno de los aspectos, que más se resiente en la relación de pareja con la llegada de un hijo, es la intimidad, de hecho ¿cuánto tardamos en poder volver a ir solos/as al baño?

El sexo no es sólo el acto, el sexo es la intimidad afectiva, que se da durante todo el día en cualquier momento. Llega el bebé y…¿cuándo tenemos un mimo o conversación que no gire en torno al pequeño? Es natural, el regalo que supone ser padres no debe hacernos olvidar el otro regalo: haber encontrado a la persona ideal con la que caminar en la vida.

Así que pongamos la imaginación a trabajar ¿no?

Hacemos colecho, y durante todo el día nos ocupamos del bebé, de disfrutarlo, de ver sus avances, de besarlo y olerlo, es nuestra cría ¡de ambos! Pues a pensar se ha dicho…

El lugar de encuentro con tu pareja no debe circunscribirse a la cama, ¿qué aburrimiento no? De hecho la peor hora para tener una relación sexual satisfactoria es la noche, momento en el que tenemos en el cuerpo acumulado todo el cansancio del día, que con el bebé aun es mayor. Los bebés duermen muchas horas durante el día los primeros meses, en esos ratitos perfectamente podemos buscar esa intimidad (no sólo sexual) de la que he hablado antes.
Cuando crecen un poquito duermen siesta, al menos hasta los 2 años (la mayoría, aunque a veces te toca alguno menos siestero, como a mi…) algunos más (qué suerte la tuya). La siesta es uno de los mejores momentos, siempre que no se haya comido demasiado, un festín nos vuelve torpes, y eso no es recomendable con hijos y sin hijos. Podemos planear algo para la siesta, ponernos algo sugerente, desplegar un ambiente relajante e intimo premeditadamente en otra habitación ¿qué tal si lo hace papá mientras tu amantas antes de la siesta? Recuerdo que es cosa de dos…y si ella está cansada, no te enfades, te sigue deseando, ya habrá otro momento. El hijo es de ambos y ella le está alimentando…El hecho de que el bebé ya no esté dentro de tu mujer no significa que no siga alimentando a otra vida pero fuera…
Cuando el niño o los niños ya duermen en la cama familiar ¿qué tal si le despiertas a él/ella como tú sabes hacerlo y vais al salón, al sofá, a recordar esos tiempos en los que la pasión te hacía darle mejor uso que el de sentar el culo frente al televisor en plan abuelete? ¿Te acuerdas cuando “estrenabas” cada rincón de la casa?
¿Y por la mañana? Es casi el mejor momento porque estamos totalmente descansados, si la noche ha ido bien claro. Cuando ya son mayorcitos, tan sencillo como ponerles el desayuno, su peli preferida y volver a la cama, eso suele darte un margen de una hora, lo justo para daros los mejores buenos días del mundo ¿verdad? ¿Y si os dais la ducha de la mañana juntos? De paso ahorramos agua…

83aeaf97aa72271082609a068f5962ec
La verdad que, la cama es el lugar más aburrido del mundo, sobre todo si es una ley o norma, y ponerle horarios al sexo es tan anti erótico como hacerlo con calcetines o con camisón o bragas de cuello alto…

La intimidad se puede “calentar” con mensajes en el whastapp (etc), dejarle una nota en el bolsillo de la chaqueta que verá cuando se la quite en el trabajo…un posit en el cristal del coche, un mensaje de voz en el móvil, con un susurro al oído cuando me cruzo contigo en el pasillo de casa o mientras tiendes la ropa mientras te tomo de la cintura o te toco el culo ¡que leches! No le hagas sentir que la deseas, que lo deseas, sólo en el momento clave…

mujer-sexo-erotismo-calentura-pareja_

Si cuentas con ayuda, con familia cerca, o simplemente alguien de mucha confianza con la que planificar un día de pareja al mes, o poder tener una cena, ir al cine, teatro, etc eso ya es un lujo. Seguramente al principio con la LM no sea posible, las tetadas son muy frecuentes, pero cuando puedas disponer de unas horas entre toma y toma, podréis hacerlo si os apetece.
Es tan sano como irte un día al mes con tus amigas/amigos, sin pareja, hay mujeres y hombres que lo necesitan, y les ayuda a mantener una mejor relación con sus parejas. No entiendo porqué no se ve de forma natural en el caso de pareja, no alimentemos sólo la individualidad…Cuando te tiene pareja se ES como individuo y también se comparte…

Y hay algo que os recuerdo, y que espero tengáis muy presente, los gestos de amor, de cariño, de complicidad entre los padres hacen muy felices a los hijos, les da seguridad, se sienten fruto de eso tan hermoso que ven entre vosotros ¿no has visto como mira un bebé o un niño a sus padres cuando se dan un beso? Como os miran…¿Cómo sonríen incluso con los ojos? ¿Has visto que a veces, cuando lo ven, empiezan a bailotear, saltar, con un nerviosismo mecido por la felicidad de saberse hijos de ese sentimiento de amor sincero que desprenden sus padres?
Así que no culpen al colecho, no culpen a los niños si su vida sexual decae, empobrece o fracasa, los culpables, como siempre, somos los adultos, los niños son totalmente inocentes, no buscan fastidiar la vida sexual de nadie porque desconocen que es eso, sólo saben que necesitan a su madre cerca para ser amamantado, y si no es amantado lo precisa para saberse protegido y cuidado, es el instinto, no las ganas de joder a nadie…

Mayka Martín

Anuncios