“Mira, niña, todas esas comunidades que has estado observando, ecoaldeas, grupos de madres y padres, comunidades rurales “alternativas”, etcétera…Todo eso no es exactamente tribu. Tampoco es tribu un grupo de jóvenes urbanitas vistiendo ropa de tal tipo y escuchando música de tal otro. Nada de eso es tribu, porque ¿sabes qué diferencia a una tribu de otro grupo social? Que incluye en su seno a todas las generaciones, y además integra (casi siempre) a una minoría de “distintos” o personas que no siguen la tónica dominante”
“La mayor parte de esos grupos que pretenden ser tribu no cuentan con ancianos en su seno. Como mucho hablan de los ancianos y los elogian o quieren creer que lo hacen. Pero no vemos que los ancianos se sienten en sus reuniones, ni que tengan una voz relevante en la toma de decisiones. Muchas personas como tú y otros más jóvenes han fantaseado con hacer comunidades o irse a un pueblo, o un lugar donde recrear no se qué tribu. Pero ¿sabes qué? Casi siempre lo hacen descartando a sus padres y a sus abuelos. Muchas veces, incluso, vemos comunidades donde ni siquiera hay niños.
Vemos muchos hombres y mujeres jóvenes y guapos, saludables, haciendo esfuerzos para construir no se sabe qué, y con mucho miedo a cambiar pañales y pasar noches sin dormir. Muy bonito, pero si no hay cuidado de otras generaciones, no hay retransmisión de Vida, ergo no hay tribu. Llamadle grupo, comunidad o como se os antoje, pero eso no es tribu.”
“Una tribu verdadera contiene en su seno estructuras, estrategias para cuidar a miembros enfermos, a niños y ancianos. El sentido de ser tribu es Cuidar La Vida en todas sus edades y manifestaciones, para sobrevivir, prosperar e incluso ser feliz en la medida de lo posible. Así que una tribu gira siempre entorno a los cuidados, de principio a fin, y se organiza alrededor de esta necesidad y “deber” fundamental. Porque una tribu también impone “deberes”. No hay tribu sin normas. Puede haber más o menos normas, pueden ser más o menos implícitas y flexibles, pero sin normas que señalen ciertos “deberes” de cuidados, no hay tribu.”
“Lo que ves a tu alrededor no son, pues, tribus. Son comunidades, o grupos… Que no es algo malo, pero sí distinto.”
“Y nosotras no os vemos preparados para formar tribus. Al menos, no de momento. ¿Por qué? Porque primero tendríais que estar dispuestos a cuidar a vuestros ancianos, a “cargar” con ellos (sean vuestros padres, u otros). Y a niños. Y a enfermos, incluso gente con discapacidades. O gente que no es tan maravillosa y “enterada” como vosotros de “lo que es la verdad” (ironía). ¿Estáis preparados para convivir con quien no piensa como vosotros? ¿Sabéis integrar lo distinto, o todavía os violenta por dentro? ¿Habéis reflexionado acerca de qué limites en la tolerancia son sanos para vosotros, sabéis qué queréis dejar fuera de vuestra vida y qué no?”
“Todo esto implica andar un camino interior y madurar mucho. Muchos os habéis “escapado” de esas perspectivas engorrosas y asfixiantes del “deber de los cuidados” hacia quienes os han dado la vida. Habéis querido tomar distancia para “ser vosotros mismos” y “crear vuestra propia realidad”. No juzgamos esto, puesto que tiene su momento, sólo decimos: ¿Cómo queréis formar tribu si recién huis del concepto central de ser tribu? Es imposible.”
“Por eso, si ahora necesitáis esta libertad, esta distancia, está bien, vividla. Cuando empecéis a sentir el deseo de cuidar a otros, cuando deje de incomodaros la idea de traer a vuestro hogar a vuestra madre o padre anciano o enfermo, o al padre o madre de vuestros amigos, o a sus hijos, hermanos o parientes necesitados de ayuda o cuidados, ¡entonces puede surgir una tribu! Estaréis preparados para la gran iniciación del cuidar-se aunque no apetezca, del sacrificarse por otros (tremendo miedo os da esa palabra). Ya no sentiréis que hacer tal cosa es un lastre, ni seguiréis el impulso de dejar atrás a los que no son tan rápidos, fuertes e inteligentísimos (modo irónico) como vosotros”
“Así que podéis formar comunidades, ¡por supuesto! Y tal vez de una comunidad surja, algún dia, una tribu, siempre que el relevo generacional suceda y os encontréis con hijos crecidos, siendo vosotros los ancianos, y si vuestros hijos desean cuidaros. Porque claro, si hacen como vosotros… No habrá tribu. Os abandonarán para “ser ellos mismos” en un grupo de jóvenes al otro lado del mapa, y ya está. ¿Aprenderán vuestros hijos la bondad inherente a cuidar a los más vulnerables, o aprenderán que lo mejor es descartarlos porque incomodan? Y dime, niña, ¿cómo aprende un niño, si no es con el ejemplo…?”
“¿Entiendes lo que te decimos, hijita? Si una comunidad desea tener una mínima posibilidad de SERVIR a LA VIDA y a su continuación, no puede estar separada de la crianza de los niños o su cuidado (sean propios, ajenos o adoptados) Pero tampoco puede generarse alrededor del abandono de los que son juzgados como “incapaces”, o “lastre”. Así que ¿sabes qué te decimos? Cuanto más LENTA es una comunidad en su paso, más RICA podrá ser, pues podrá incluir en su seno a niños, enfermos, ancianos y madres preñadas. ¿Entiendes bien?”
“Deja que los demás corran. Pero si tú quieres hacer algo con sentido, detente. Y revisa aquello en lo que crees.”
“La Vida es bella, rica pero también IMPLACABLE y deja fuera, en la cuneta, a todo aquel que no sigue su pulso verdadero y no respeta sus leyes. Claro que lo hace a su ritmo, y éste es muy lento, es decir: esto se ve sólo a largo plazo. Parece que llegan antes al éxito los grupos de “jóvenes-fuertes-capaces y todos pensando lo mismo”, ahora bien, a largo plazo y en un sentido holístico del ser, esto es ilusorio. Llegan más lejos y más hondo los que son lentos porque incluyen en el seno grupal la imperfección, lo distinto y la disidencia. Sucede como en un ecosistema: te puede parecer que un pinar repoblado de árboles todos rectos e iguales es algo fuerte; pero mucho más exitoso y fuerte es un bosque espontáneo que incluye una diversidad inmensa de especies y seres vivos en su seno. Ahora bien, el pinar plantado es rápido, o un bosque de eucaliptos. Pero el bosque originario es de desarrollo muy lento. ¿Comprendes?”
“Quien quiera llegar a gestar – ¡algún día…!- la semilla de tribus capaces de preservar y/o cuidar la Vida con mayúsculas, que observe a un bosque y aprenda de ello. No tenemos nada más que decir. Con cariño infinito,
Vuestras Abuelas Primeras”

Ur Boreas

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