Los beneficios de ayudar en las tareas (no pesadas y sin hacerlas obligatorias) de casa, son grandes. En las Escuelas Montessori, gran parte de las actividades que se llevan a cabo son las que se realizan en el día a día de cualquier hogar, y están encaminadas a desarrollar su propia autonomía, y reforzar su autoestima.
Los peques siempre intentan imitar a los mayores, y les gusta hacer “cosas de mayores”, y facilitar al niño un entorno en el que pueda aprender por sí mismo mediante experiencias reales y generalmente manipulativas, es siempre mejor que hacerlo mediante lecciones teóricas o charlas. Hacerlo con lo cotidiano permite aprovechar y fomentar la curiosidad del niño, el aprendizaje le resultará más interesante y placentero. Es básico dar la mayor importancia a la autonomía del niño, desde muy pequeño se le deben proporcionar las herramientas adecuadas para desenvolverse libremente y autónomamente en el mundo real que le van a servir durante toda su vida. Si quiere ayudar o colaborar en algo, hay que hacer posible que lo pueda hacer, siempre que no suponga un riesgo, evidentemente, ni tampoco que se haga una obligación.
Ayudar a poner una lavadora, o vaciarla les fortalecen los músculos de las manos y le ayudan a desarrollar su capacidad de concentración, cálculo de capacidad. Cuando son pequeñitos es fácil que digan esto es mío, esto de mamá, papá, su hermano/a…Puedes decirle dame esa prenda roja, azul…así aprenden colores de forma divertida y natural.

En el caso de haber más de un pequeño, como en mi caso gemelos, les ayuda a cocordinarse, trabajar en equipo, que es otro importante añadido.
A mis hijos es una actividad que les encanta, de hecho se ha vuelto una costumbre para ellos el ayudarme a poner lavadoras, a sacar la ropa para tender, e incluso tender…

Mayka

Anuncios