Cuando mis gemelos, que tienen ya cinco años, sobre todo la niña, de vez en cuando me demandaba succionar del pecho, aun habiéndose producido el destete, por supuesto de forma natural, me extrañaba. Debo confesar que pensaba que tal vez había una demanda encubierta de algo de cariño. Empecé a revisar mis acciones, a valorar mi maternidad, a juzgarme…Claro, no soy perfecta ¿quién lo es? Por lo tanto puedo errar, así que revisar lo que hacemos es saludable, más aun si ponemos remedio el posible error. No quiero que a mis hijos jamás les falte amor, ni atenciones de mi parte.

Pregunté a mi sabia compañera de Tribu, Tanya, al respeto, fue hace muchos meses. Con su sabiduría mamífera me dijo que no dudara de que les daba todo el cariño que necesitaban, que el que me demanden el pecho aun, tal vez fuera que necesitaban un ratito a solas con mamá. Es lógico pensé, gemelos, siempre me han compartido, no han podido tener a ratitos privados a mamá, como si ha pasado con sus hermanos nacidos solos. Pero busqué más al respeto…

Hay niños que tienen necesidad de succión hasta los 6 o 7 años, por eso la edad de destete natural va desde los 2,5 años a los 7, a un prematuro, como es el caso de mis hijos, les dura más. Los bebés humanos, todos los mamíferos, nacen con la necesidad biológica de succionar, pero de succionar el pecho de su madre, no un chupete…que a veces pareciera que el chupete es algo por si mismo, cuando en realidad es un sustituto del pezón materno.

Cuando amamantamos, separar la succión “nutritiva” de la “no nutritiva” es imposible, una y otra se necesitan, una para nutrir y la otra para producir la suficiente cantidad. Además, ambas fortalecen el vínculo con la madre imprescindible para desarrollar un apego seguro. Así que la “succión no nutritiva” si que nutre, es decir, no existe la no nutritiva, y desde luego no es un vicio, tiene una importancia fundamental para calmar al bebé, estimular los músculos de la cara, para fundamentar el apego con la madre, su necesidad de madre, su olor, texturas, su sabor que no es siempre el mismo, la calidez, el amor. Esa necesidad de amor, en esa forma, sigue presente durante al menos los 7 primeros años.

Se ve muy normal que los niños usen el chupete para calmar esa necesidad de succión, pero no así cuando se hace con el pecho materno. El mercado vuelve a ganar la partida, se normaliza el objeto que se comercializa, y se estigmatiza la naturaleza que ha pretendido imitarse para obtener un rédito económico. Si se pudieran vender nuestros pechos lactantes, no tendríamos problemas para lucirlos cuando alimentamos a nuestros hijos en público…

El tiempo que el bebé, o el niño, pasa succionando del pecho materno, aunque no tome leche, es un tiempo en el que permanece en contacto con el cuerpo de su madre, le da seguridad, tranquilidad y paz. Esta necesidad de la madre es algo presente más allá de los primeros meses, y no es un vicio porque les nutre de amor. Quizá una necesidad concreta en un momento concreto, quizá un tiempo exclusivo con mamá, sea como sea yo respeto ese tiempo, hasta que lo quieran ellos.

Los niños que han tenido LM ininterumpida, pueden pedir el pecho, incluso cuando ya se ha producido el destete, succionan incluso cuando no hay leche, manifestando cierto vínculo con el seno y pueden mamar, sin haber leche, alguna vez, durante años, para dormirse o calmarse si están especialmente agitados, o para tener un rato de intimidad con la madre si hay hermanos. Esta parte de la Lactancia, puede demandarse una vez al día, pueden tener una racha diaria, puede ser una vez a la semana, o una vez al mes, hasta que dejan de necesitarlo y de pedirlo. No se lo niegues, es un vínculo que tu hijo o hija necesita, y seguro que será tan placentero como lo fue el resto de la Lactancia. Si lo hace a menudo puedes volver a producir leche, no te extrañes. El chupete cumple una especie de función de succión emocional, no debe extrañarnos, ni ver nada malo, en que usen nuestro pecho, es otro tabú social en torno al pecho y la lactancia. No es un vicio, es otra de las necesidades del niño o niña.

El chupete, algo normalizado, dejará de ser necesario, cuando él, según su propio desarrollo personal, sus ritmos, sus necesidades y sus circunstancias, lo decida. El succionar el pecho también ¿o vamos a rechazar nuestra propia naturaleza?

Mayka Martín

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