Madrid comparte la misma hora con Bratislava o la capital Eslovaca aunque nos separen 2.500 kilómetros, pero con respecto a Lisboa, de la que sólo nos separan 620 kilómetros, hay una hora menos de diferencia, es decir, se comparte hora con las islas Canarias y Gran Bretaña.

Los políticos proponen volver al horario que tenía España antes de 1940, dicen que para adecuarlo a las necesidades del país y la conciliación de la vida familiar y laboral como fin último.

Dicen encuestas que siete de cada diez españoles aplaudirían ese retorno al huso horario que nos corresponden, GMT+0. Según las estadísticas que maneja la Oficina de la Unión Europea, Eurostat, España desayuna una hora después que el resto de sus vecinos europeos, come al menos una hora y media más tarde, y acumula retrasos de dos horas respecto a la organización de la vida cotidiana en otros países. Eso afecta al ocio, a la familia y también al sueño, dicen. Las estadísticas de Eurostat determinan que a las 18.00 horas, un 46% de los españoles siguen en sus puestos de trabajo y a las 21.00 horas, más de un 10% continúa haciéndolo.

Estaría bien que nadie con familia estuviera trabajando más allá del horario escolar de sus hijos ¿qué menos que pasar la tarde con ellos? Porque finalmente, si no colechas ¿qué estamos con ellos saliendo a las 21:00h? ¿Y trabajadores que salimos a las 23:00h? Yo he sido de esas que salían a las 6 de la mañana de casa y volvía a las 11 de la noche, de lunes a sábado…Pero si ponemos una hora menos, también lo será para los niños ¿al final no nos dejan el mismo tiempo para estar con ellos? ¿Al madrugar más, no nos acostaremos antes? No veo la conciliación, o no soy capaz de verla.

¿Tú la ves?

Y es que “nuestros” políticos creen, se empeñan, en hacernos creer que conciliar es renunciar a criar. Que más colegios, más guarderías, hace felices a los padres, y que yo sepa, eso sólo hace feliz al empresario, y muy infelices a los niños y por supuesto a sus padres… Seguro que si los niños nada más parirlos nos hicieran meterlos en “centros de crianza”, la mujer madre no sería discriminada, no sería descartada en ofertas de trabajo, no se dudaría de que va a cumplir con sus horarios, no se nos preguntaría si vamos a tener hijos, si somos candidatas al puesto demandado, en edad fértil…No, eso no es conciliar, ni cambiarnos la hora, ni ampliar los horarios escolares, conciliar es dar bajas acordes con las necesidades de la crianza natural, permisos por enfermedad de los hijos a madres y padres, es no reducir salarios por disfrutar de reducción de jornada cuando acabamos de ser madres, conciliar es no renunciar ni a nuestra vida laboral, ni a criar de forma consciente y respetuosa a nuestros hijos.

Mayka Martín

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