Comer legumbres es muy beneficioso, es necesario, pero hay niños y niñas a los que la cuchara les gusta poco, hablo de cuchara porque cuando hablamos de legumbres mucha gente no sabe que pueden usarse en ensaladas, en frío o en recetas sin caldo.

Cuando nos encontramos ante un niño que rechaza un alimento importante, deberemos buscar distintas recetas, formas de que pueda gustarle y finalmente comerlo. Comer es un acto voluntario, que deberá ser autorregulado por nuestro hijo, que supondrá logros propios si se le respeta en el proceso y que con ello mejorarán enormemente su autoestima, y sus destrezas, al margen de mayor conocimiento sobre alimentos y sus propios gustos, un puré no permite ni conocer texturas, ni diferenciar sabores, ni alimentos.

Os voy a hablar del humus, si no lo conocéis, que es otra forma de comer garbanzos por ejemplo.

¿Qué es?

El Humus, de origen árabe, no era muy conocido hasta hace poco tiempo, aunque los vegetarianos y veganos lo han comido desde hace mucho por su importante aporte en cuanto a nutrientes.

Es una pasta de garbanzos con zumo de limón, pasta de semillas de sésamo, conocida como tahini, y aceite de oliva, que puede ir acompañada de ajo, pimentón, aceitunas, pan de pita o vegetales frescos, eso es a tu gusto o necesidad, hay quienes lo acompañan con cortezas de maíz o trigo.

Los beneficios que aportan:

* Alto contenido en proteínas. El hummus es muy rico en proteínas y mantiene los niveles de azúcar en sangre gracias a su bajo valor glucémico, así que está presente en la dieta de muchos deportistas, ya que no solamente aporta proteínas, sino que son fácilmente asimilables por el organismo y de una gran calidad.

* Aporte nutricional. El hummus contiene altas dosis de minerales como el hierro, fósforo, potasio, calcio y magnesio así como de vitamina B, niacina, ácido fólico, tiamina y riboflavina, lo que ayuda a proteger y mejorar el estado de los diferentes órganos de nuestro cuerpo y el sistema muscular y nervioso.

* Nivela el ánimo. Gracias a estos minerales del garbanzo, el hummus es un alimento muy beneficioso en situaciones de estrés, irritabilidad, nerviosismo y falta de sueño.
* Rico en ácido fólico. Su riqueza en ácido fólico lo hace recomendable en el embarazo porque prevenir deformaciones del feto, ayuda en el desarrollo del cerebro del feto y promueve el bienestar de la madre.

* Bajo contenido en grasas. El aporte graso no es elevado y, además, la cantidad de ácidos grasos esenciales es la idónea para el correcto funcionamiento del organismo.

* Alto contenido de ácido graso Omega 3. Que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y agudizar la inteligencia.

* Hidratos de carbono y fibra. El hummus destaca por las cantidades de hidratos de carbono saludables y de absorción lenta que aportan energía para mantenernos activos por más tiempo pero con unos niveles de azúcar en sangre muy controlados, así que es beneficioso para los diabéticos, así como previene la resistencia a la insulina, fase previa a la diabetes. Su contenido en fibra es muy beneficioso para mantener un organismo depurado y libre de toxinas y favorecer el tránsito digestivo, previene el estreñimiento.
* Efectos antidepresivos. Según una investigación llevada a cabo por científicos israelíes la causa del estado de bienestar que causaba un plato de hummus regado con aceite de oliva y salpicado con pimentón a los consumidores, es el contenido de un aminoácido conocido como triptofen que, en buena cantidad, produce la serotonina. Abi Gofer, uno de los investigadores explicaba que además ayuda a conciliar el sueño, y que en el caso de las mujeres, «contribuye a la ovulación».

* Reduce el colesterol. El alto contenido proteico y bajo en grasa, así como el contenido de fibra, de los garbanzos hace que contribuya a regular los niveles de colesterol.

* En vez de mantequilla, queso de untar, crema de chocolate o alimentos similares, el hummus es lo mejor que se puede untar en el pan si se quiere mantener una dieta saludable.

Hummus huntado

Realización:

El hummus es un plato muy sencillo de realizar en casa. Sólo hace falta un bote de garbanzos , ajo, aceite de oliva, tahini (se puede comprar en supermercados, herbolarios, o hacerlo tu en casa con ajonjolí o sésamo, sal y aceite o agua), zumo de limón y sal. Mezcla los ingredientes en un recipiente y los bates con la batidora hasta conseguir una textura cremosa y homogénea.

Se puede servir tal cual, o si quieres se puede adornar con un poco de pimentón dulce (o picante), semillas de sésamo, un chorrito de aceite de oliva y un poco de perejil fresco picado, atendiendo a la edad del pequeño.

Bueno, espero que si no conocíais el humus os haya servido, y que si no comían garbanzos de otro modo, de este otro si que le pillen el gusto. Aquí lo devoran.

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