Corre por ahí la leyenda de que las mamis que trabajamos desde y en casa, lo tenemos todo mucho más fácil, quizá porque nunca han trabajo en casa pueden pensar eso, y no me refiero a limpiar, cocinar, etc, sino a que, a parte de todo eso, tenemos un trabajo desde casa al exterior y remunerado. Las que tenemos que compaginarlo todo, sin duda no pensamos que esto sea “pan comido” o “coser y cantar”.

Cuando trabajas desde casa, los horarios son eternos, cuando hay un descanso no lo hay, porque te dedicas a algo de la casa, o a tu hijo, aunque ¿qué mami que trabaja desde casa no ha desarrollado la habilidad ninja de poder hacer cualquier cosa con ellos colgados literalmente, encima? Así que, a nuestros hijos nos dedicamos todo el tiempo, y trabajamos a la vez, lo que viene a ser “mami pulpo”, te crecen brazos, lo aseguro.

Cuando trabajas desde casa, unas veces tenemos a nuestro hijo mamando y con la mano que nos queda libre (si usas portabebé te quedan las dos) estamos tecleando en el ordenador el último pedido recibido, puedes maquetar, corregir y hasta escribir con las dos tetas ocupadas (las mamis gemelares como yo sabemos hacerlo), o con gritos de fondo, con jaloneos de la ropa e incluso con un boicot al ratón, porque se les ha ocurrido comérselo…

Cuando trabajas desde casa, todo está hecho un desastre. No, no esperes que todo esté ideal de la muerte, al pasar más horas en casa, se ensucia mucho más, se rompen más cosas, y debes explicarle a tu hijo que ahora no se puede ir al parque porque debes entregar lo que estás haciendo o esperas un pedido esa mañana ¿Te imaginas las rabietas diarias?

madres trabajadoras

Cuando trabajas desde casa tu hijo puede soltarte que le quieres menos que el objeto o los materiales de trabajo que utilizas, ellos ven que le dedicas a eso más tiempo que a él/ella, es duro oír eso cuando deseas ante todo terminar para estar con ellos. Les cuesta mucho más entender que mamá trabaja que los que tienen una mami que lo hace fuera de casa. Ellos quieren que sueltes eso de una vez, nada más, al menos durante unos años así lo ven.

Cuando trabajas desde casa tienes que soportar al peor de los jefes, tu misma, que a veces nos exigimos mucho más que nadie, la diferencia con otros trabajos, es que, la labor de las trabajadoras que lo hacen desde su hogar está menospreciada, es como un trabajo basura, como eso que nadie valora porque creen que es una labor de 2º. Ya sabemos eso de que si pagas a alguien por que te limpie la casa es maravilloso, pero si lo haces tú, no te dan ni las gracias. Trabajar desde casa es igual, hay quien te trata como si no hicieras nada más que tocarte los…rulos, mientras ves el Sálvame…No, cuando se trabaja desde casa no hay tiempo de ver la TV, ni de leer a veces, al final siempre haces mucho más porque tienes dos labores, las de fuera y las de dentro, y añadiendo la crianza, que si encima te la planteas respetuosa, y sin el uso de guarde o cole, ni os cuento cuánto trabajo supone todo eso, si me hicieran contrato por todo, tendría 3 empleos ¿se entiende mejor así?

Cuando trabajas desde casa te agotas mucho más, lo sé, porque he trabajo desde y fuera de casa y criado a la vez. Ahora cualquier ratito libre, en vez de tumbarme, lo dedico a adelantar trabajo, o adelanto trabajo para que cuando despierten pueda estar plenamente con ellos, corro y me estreso por llegar a todo para poder darles todo, y no me refiero a lo material, sino, a estar con ellos plenamente…

madres trabajadoras

Lo que, charlando, me han contado otras mamis que trabajan desde casa, es que lo más duro es hacer entender a un bebé, que mamí está ahí sentada haciendo algo que no puede dejar a un lado por estar con él. Tu hijo no entiende que tienes que entregar ese libro, o eso que sea que hagas, ese mismo día, que sino, no puedes pagar la hipoteca, el alquiler, o hacer la compra esa semana ¿Cómo le explicas eso a un niño? Exactamente igual que una mami sufre porque debe dejar a un niño en una guarde con todo el dolor de su corazón, para pagar esas cargas económicas que nos obligan a separarnos de los que más amamos, igual duele tenerles ahí al lado y no poder tirarnos al suelo y jugar con su cochecito preferido. Tenemos esa tentación frente a nosotras, con esa carita, esa mirada que nos tiene enamoradas, y tenemos que decir para nuestro adentro: Tienes que entregar esto ¡ya! ¿No es también duro? Yo he tecleado con lágrimas en los ojos, o lo he hecho a las 3 de la madrugada aprovechando que les acabada de dar el pecho y así tener menos que hacer cuando ellos despertasen ¿Sería explotación laboral si te llaman a trabajar a esas horas, verdad? Pues cuando se trabaja desde casa nadie lo calificaría así. Si encima crías sola ¿Quién valora mi esfuerzo? Sin duda mis niños, ellos si que lo valoran.

Cuando trabajas desde casa, y fuera de casa, es duro, no tenemos que competir en qué mami es la que sufre más, cuál es más afortunada o menos, porque debemos apoyarnos no lapidarnos. Es fácil hablar del modo de criar que tienen otros, no tan fácil vivirlo, vivir nos da la experiencia, la sabiduría, cuanto más vivimos menos intolerantes nos volvemos. Dicen que el racismo se cura viajando, ojalá el hablar de vidas ajenas se entendiera que sólo es posible cuando hayamos vivido la vida de esa persona paso por paso.

Así que, por favor, cuando conozcas a una mami que trabaje desde casa, valórala igual que a la mami que trabaja 8 horas fuera, porque ambas se están sacrificando, da igual si una más o menos, ¿Qué importa eso? valórala porque en el apoyarnos, en valorarnos, está nuestra fuerza, para apedrearnos ya hay tantos y tantos otros por ahí fuera…

Mayka Martín

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