Hoy os acerco otra de mis experiencias, en concreto con la Lactancia Materna de mi primera hija.

Yo tenía 21 años, muy joven. El que era mi marido tenía la misma edad, igual de perdido en estos temas. Yo estaba lejos de mi familia, sin amigas de mi edad que fueran madres, así que imaginaos mis dudas.

Te pasas todo el embarazo leyendo, leyendo sobre los cambios de tu cuerpo, sobre pañales, sobre cuidados, cochecitos, cunas… y se nos olvida informarnos bien sobre Lactancia. Damos por hecho muchas cosas, y por otro lado tenemos entornos que nos dicen: “El biberón cría igual de bien que el pecho”. Ese era el entorno que me rodeaba en una gran ciudad como es Madrid, si hubiera sido en mi pueblo todo habría cambiado, sin duda.

El bibe vale tanto como tus pechos, es lo que te sueltan sin ser conscientes, casi siempre mujeres (que triste), cuando te ven enfrentarte a una dificultad, cuando exteriorizas un cansancio, un problema. Interiormente, en el subconsciente, en esa parte que alcanzamos a re-conocer o no, algo nos hace sentir fracasadas incluso, como si empezáramos a sentirnos “malas madres”, menos mujeres, y empiezan las inseguridades, los miedos, si, ya existían en el embrazo, pero cuando de tus cuidados depende la salud de otro ser humano que ya tienes en tus brazos, no es que sientas miedo, es pánico. No hay peor juez que nosotras mismas, estaría bien empezar a querernos, respetarnos, apoyarnos y escucharnos más, pero eso es algo que, al menos yo, he aprendido a hacerlo con los años, con demasiados años.

¿A qué viene esto? Pues que me tiré los 9 meses lee que te lee, me suscribí a todas las revistas que existían sobre crianza y embarazo y, tomé conciencia de que la LM era lo mejor, pero en ningún lugar me informaron sobre las dificultades que podía encontrarme, a quien acudir, qué hacer…Hace unos años no teníamos el acceso al conocimiento libre que tenemos ahora sobre todo gracias a la Red, antes las grandes marcas que aun financian la práctica totalidad de publicaciones de embarazo y crianza, se encargaban de manipular bien la información, de ponerte en la hoja izquierda un artículo sobre LM y en la derecha (es la que más retiene la retina humana) un enorme y colorido anuncio de leche artificial marca X con un niño súper feliz y rechoncho tomando su bibe, su mami, maravillosa de la muerte y sin ojeras, sonríe satisfecha ¿quién no quiere ser esa?. No sabéis bien lo que ha significado Internet para la mujer en concreto, me he dado cuenta de mis primeras maternidades a esta, es increíble. Ahora me puedes leer, puedes leer a muchas mujeres, puedes leer y consultar con el móvil Lapp, La Liga de la Leche de tu ciudad, tienes a las Asesoras de Lactancia OnLine con sólo un par de clicks en tu móvil, hace unos años tenías a un pediatra que te daba muestras de papillas y leches, si, estaban sobre la mesa directamente, y en un armarito de cristal tenía paquetes completos que te “regalaba” y recomendaba usar, te mandaba “ayudar” a tu Lactancia con biberones (el biberón no ayuda, te suplanta y aparta). Y un coro de mujeres igual de desinformadas que tu que cual zombis te repiten el último spot de Nutribén. En fin, que estábamos más perdidas que Wally cuando nos tocaba dar el pecho sin un entorno femenino de apoyo en la familia o en tu círculo próximo femenino.

maternidad

En mi parto que ya os conté, tras casi 20 horas de oxitocina sintética, me toca pasar por una inne-cesárea, porque ellos tenían prisa básicamente, porque me dijeron que yo no podía dilatar…MENTIRA que se comprobó en mi siguiente parto. Y me toca estar separada de mi niña 3 días, cientos de complicaciones en la operación y el post operatorio, un ingreso de más de un mes, un alta voluntaria…y problemas que acarreé durante unos 6 meses más. En los días que nos tuvieron separadas, le habían dado algún biberón sin consultarme, manzanillas, suero…No sé cómo se agarró al pecho en cuanto la puse, la verdad.

La primera impronta de mi hija, lo primero que ella le hicieron llevarse a la boca, fueron tetinas, no mi pecho, y esto hace que la manera de succionar no sea la adecuada para el pecho, esto dificulta mucho el empiece de la LM, el correcto agarre, aun así conseguí llevar a cabo la lactancia, al menos un tiempo.

Lo más duro fue la gran dificultad que tuve para crear el vínculo afectivo, reparar el daño que habían hecho al mantenernos separadas tanto tiempo. Cuando la tienes por primera vez en tus brazos, ves a un bebé precioso que no sientes tuyo…Te lo ponen en los brazos, te dicen, dale el pecho si es que vas a darlo, y lo haces mecánicamente, mirando a una pequeña extraña por la que no sientes el “amor de madre” que se supone debes sentir. Es muy doloroso, te sientes muy mal, un monstruo, una madre desnaturalizada, y lloras, mucho, y a solas, escondiéndote ¿cómo vas a reconocer que eres una mujer insensible que no ama por encima de todas las cosas a su bebé recién nacida? Es normal que muchas entremos en un estado de tristeza destructivo.

No, no pasé por una depresión post parto, quizá unos días sin duda fueron de oscuridad profunda que fue cediendo a medida que iba disfrutando del contacto con mi pequeña. Hice piel con piel siempre que pude, había leído un poco sobre ello (entonces apenas se sabía nada), le di masajitos bajo una lámpara de calor, le hablaba al oído y la miraba…la metía en mi cama a escondidas, dormía con ella, no quería despegarme de ella, no sabía nada del colecho, pero era lo que me decía mi instinto. A los pocos días ella era mi vida, mi mundo. Pero había algo muy raro en mi pequeña, dormía toda la noche de un tirón, era muy extraño, así que le hicieron pruebas, las pidieron los mismos médicos no yo, se la llevaron una mañana, y cuando la trajeron me dijeron que no habían encontrado nada raro, “te ha salido muy buena” me dijeron los médicos, y yo, me lo creí.

Si, mi hija era, y es, muy buena, como todos los niños del mundo, no hace falta que duerman o no para decir que un niño es bueno, la maldad la aprenden de los adultos con el paso de los años, justo es cuando dejan de ser niños creo yo. Lo que había pasado es que a mi hija la separación también le había hecho daño, y había aprendido a que si lloraba nadie vendría, así que dejó de hacerlo, perdió la esperanza…de hecho ella casi nunca lloraba siendo muy pequeña. Había asumido su soledad y a esperar a que fueran los adultos los que sintieran por ella sus necesidades, cada tres horas, 15 minutos de cada pecho…Y no le des más que le ensucias el estómago, y vomitará, y dejará de comer, y te saldrán grietas, y te…¡Te vendrá el demonio a buscar para llevarte al infierno! Cuantas tonterías, cuanto daño durante años ¿verdad? Espero que tú que me lees, ya sepas que a un bebé no se le cronometra que eso si es cargarse la LM, que eso si que es hacer daño a su estomaguito y a su corazón…El pecho no es sólo nutrientes, es una fuente de amor ¿También se lo dosificamos?

lactancia

Eso perjudicó la LM, junto a que no hubiera tomas en la noche, yo no sabía que las tomas más importantes eran las nocturnas, que es cuando más producción tenemos, que los picos de prolactina se dan a esas horas, sin esas tomas, mi producción evidentemente se vio perjudicada. Sin saber qué hacia mal, pasó lo que pasó, que a las 8 semanas el pediatra me manda darle biberón de apoyo (decía) porque mi hija engordaba poco, no llegaba a lo que él esperaba de ella vamos, y yo, creyendo en él más que en mi y mi propia hija, porque ella estaba bien en todos los sentidos, le empecé a dar biberón tras la toma de pecho de la marca de leche que él recomendaba, porque decía que era la más cara pero la más parecida a la humana. Otra mentira ¿existe eso en el siglo XXI? Ni jamás podrán hacerlo, es un alimento vivo, es imposible. Cuando mi abuela se enteró casi se muere del disgusto, ella siempre ha defendido la LM a muerte, muy feminista ella, muy republicana, amamantó a sus 6 hijos, y a los de algunas vecinas, siempre dice que los hijos amamantados con Leche Materna nunca son doblegados. Pero la fui a ver demasiado tarde.

A los 3 meses me tocó volver al hospital para ver si lo que me habían dejado dentro durante la cesárea había remitido o me tenían que volver a operar. Fue un viaje de un solo día, en el que me extraje leche, pero en el que me dijeron que dejara biberones que no pasaba nada por un día, pero…a los 3 meses los bebés suelen tener una crisis de crecimiento, que yo desconocía existiesen, unido a mi viaje, a las noches sin tomas dieron como resultado el fracaso de la LM en mi primera hija. Cuando volví del viaje no quería ni ver mi pecho, y yo me rendí…

Ahora sé todo lo que falló, lo que no sabía, podía perfectamente haber superado todas las dificultades, pero la que no puede superar fue la de la falta de información sobre la lactancia.

Es muy importante que te informes, que sepas, que creas en ti. Contrariamente a lo que hacían las mujeres de mi edad en mi entorno, no di por hecho que el biberón iba a ser mi opción cuando volviera a tener un hijo, muchas si no tenían una LM exitosa en su primer hijo, automáticamente daban bibes a sus siguientes hijos. Pero yo creía en mis mamas, en mi naturaleza, razonaba que era imposible que las mujeres del siglo XX ahora, de repente, fuéramos incapaces de amamantar, de producir suficiente alimento para nuestras crías, y menos mal que así fue, que mantuve la fe en mi y me formé más para mi siguiente maternidad, porque la LM salvó literalmente la vida a mi segundo hijo, pero eso, eso lo cuento en otra ocasión.

Mayka Martín

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