Mami ¡se me mueve un diente!

Así de feliz me comunicaba mi niña, con cinco años, que en unos días se le caería el primer diente. Loca de contenta, ni pensé lo que decía, y le dije:

¿Si? A ver…

Comprobé que se movía, y bastante y le dije: ¡Qué bien vendrá el Ratón Pérez!

Mi hija se quedó muy parada, me mira y me dice:

Mami, el Ratón Pérez es una historia, no existe de verdad ¿No recuerdas que nos llevaste a ver la casa del señor que escribió la historia y todo en Madrid?

Y me quedé muy parada siendo consciente de cómo, involuntariamente, por inercia, por costumbre o llámese tradición, le había soltado a mi hija un cuento para se lo tragase…. Menos mal que ella hace mucho que sabe que dispone de libertad total para corregirme, porque muchas veces es ella la que me está educando a mi, y le doy las gracias.

Le dije:

Es cierto cariño, con la emoción, no me di cuenta de lo que dije. Es cierto, no existe, es una historia que un día alguien escribió, pero ¿me dejas hacer de Ratón Pérez? Si quieres claro, pondremos el diente debajo de la almohada, y por la mañana te encontrarás una cosita, me hace ilusión hacértelo ¿me dejas?

Ella sonrió, ¡claro mami! Si te hace ilusión, a mi también me gustará, ¡será divertido!, pero debes tener claro que es un cuento mama ¡no lo olvides! No es una historia de verdad, los ratones no vienen por la noche a quitarnos cosas, eso da miedo ¿sabes? Si un niño no sabe que es un cuento, si cree que es verdad, puede tener miedo. A mi me gustan los ratones, pero no que vengan por la noche a mirar debajo de mi almohada.

Y es así como hemos quedado, a la espera de que se nos caiga ese primer diente, y que mami pueda fingir ser el Ratón Pérez que le dejará una cosita bajo la almohada, sin cuentos, sin mentiras, sin trolas, pero con la misma ilusión ¿acaso no es lo que importa?

Gracias mi vida por llenar mi vida de ilusión sin necesidad de tragarme cuentos…

Mayka Martín

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