Cuando ves que una y otra comparte sin poner un pero, te cansas ¿analizamos bien lo que difundimos?

MIS 15 ACUSACIONES, texto: Maria del Mar Jimenez Redal, foto: autorretrato 2012. En negrita mis 15 peros o matizaciones.

  1. Acuso a la industria farmacéutica de haber convertido todos los procesos naturales de la mujer en enfermedades tremendamente rentables: menstruación, anticoncepción, embarazo, parto, lactancia, crianza y menopausia.

* Acusa a la industria y a los estados que amparan esas conductas y a los partidos políticos que son financiados por las mismas, no los olvides.

  1. Acuso a la píldora anticonceptiva (y todos los productos hormonales en general en mujeres sanas) de haber alterado totalmente nuestro delicado equilibrio endocrino y de robarnos los mensajes intuitivos que llegan del inconsciente con las diferentes fases del ciclo menstrual femenino, por la relación entre ovarios, determinadas hormonas y actividades de hemisferios cerebrales. Este es uno de lo problemas de base sorprendentemente ocultado. Las mujeres no se desconectan en el parto de sí mismas por primera vez, sino que llevan años desvinculadas de la sabiduría femenina ancestral y más unidas a un laboratorio que a su propio cuerpo.

* Es estúpido y redundante acusar a un producto cuando has acusado previamente al creador. La píldora no es un ente por si mismo, con acusar a quien lo fabrica basta. No puedes acusar a una pastilla.

  1. Acuso al negocio de la fecundación artificial de aprovecharse de las mujeres desesperadas por concebir y someterlas a dolorosos, caros y largos procesos, en vez de analizar las causas verdaderas (y subsanables) del fracaso en los embarazos, y que nos obligarían a replantearnos el ritmo y el estilo de vida que llevamos a todos los niveles.

* No somos mujeres desesperadas, es machista usar esa terminología y denigrante. Si supieran el dolor que sienten esas mujeres no las llamarían desesperadas, quizá dolidas, heridas en lo más profundo, tacharlas de desesperadas en sin duda propio de quien no tuvo problema alguno para ser madre ¡afortunada tú! Los tratamientos deberían ser gratuitos, pero aquí se olvidan de los nuevos modelos de familia ¿también son desesperadas las lesbianas o las madres solteras como es mi caso? Mejor nos abrimos de piernas al primer incauto que folle sin condón ¿no? Mejor siéntente acusada tú maja, de jueza de vidas ajenas ¡renace la santa inquisición!

  1. Acuso a la industria de la alimentación de su macabra y eficaz estrategia para convencer a medio siglo de mujeres y conseguir que la leche de un animal (cuyo cerebro es mucho menor que el humano) tratada químicamente, suministrada en plástico, y por manos frías, muchas veces, haya suplido al calor, amor y el milagro de una teta blandita. Este triunfo económico ha significado una condena a muerte a millones de niños en países poco desarrollados, y alto riesgo de enfermedades, menos nivel cognitivo y desapego en los países ricos. Ausencia de lactancia significa ausencia de oxitocina y menos enamoramiento madre-hijo, y a partir de aquí una larga cadena de conductas artificiales.

* En esto estoy de acuerdo.

  1. Acuso al sistema obstétrico de haber convertido la normalidad del parto en patología, de haberlo medicalizado hasta el delirio de 50% de cesáreas en algunos países, de no haber respetado la extrema fragilidad del recién nacido y de haber convertido el sagrado acto del nacimiento en una mera extracción y manipulación de bebés.

* Esto no ha sido cosa del sistema obstétrico en exclusiva, miremos más arriba, hacia la cúpula del poder de cada nación, qué interés hay en controlar la totalidad del ciudadano, incluida su venida al mundo.

  1. Acuso a los pediatras de haber confundido sus creencias y prejuicios con la verdadera ciencia, de haber frustrado millones de potenciales lactancias exitosas con falsas normas, de haber convertido en enfermedad una pauta de sueño mamífera y de anteponer sus criterios a las recomendaciones de la OMS.

* Lo mismo, no es culpa sólo de los pediatras, ellos reciben una formación, controlada por el estado, y lo aplican en su trabajo. Hay disidentes ¿los has leído? ¿Olvidamos la falta de tribu? ¿Las campañas publicarías agresivas en contra de la crianza natural? ¿Y los intereses superiores? ¿Recordamos la quema de las doulas? ¿Desde donde está dirigido todo ello?

  1. Acuso a los neurólogos y psiquiatras de sobre-diagnosticar la hiperactividad, y de drogar y anular a una generación de niños (a pesar de los constatados y denunciados efectos secundarios) con Ritaline/Rubifren: la cocaína pediátrica

* Podríamos estar de acuerdo si salvaras de tu quema a tantos disidentes de esa neurología y psiquiatría o psicología que no entienden ni atienden el verdadero problema que está más en la sociedad o en los adultos que en los niños. Solemos ser nosotros los defectuosos nunca los niños y niñas. ¿A esos profesionales, los de verdad, también los condenas?

  1. Acuso a los psicólogos de medrar a costa de todos los errores del sistema en crianza, de no hacer honor a su nombre (psiqué=alma), de crear teorías que han justificado la continua domesticación de los niños anulando el leve instinto materno que quedaba (sobreprotección, falta de límites, permisividad por consentir demasiado, malcriar, etc.), y de haber inventado una falsa socialización temprana que no existe hasta mucho más tarde ( 6-7 años cuando queda establecida la lateralidad cerebral).

* De acuerdo

  1. Acuso a los falsos gurús de crianza: Spock/Ferber/Valman/Estivill y secuaces conductistas de hacer apología de métodos de socio-tortura y vender insensibilidad, crueldad y falta de respeto hacia los niños. Si hubiese un Tribunal de la Haya Emocional, todos estos personajes habrían sido condenados por sufrimiento a la Humanidad.

* Vender maltrato, digámoslo claro, y por supuesto culpables de crímenes contra la   humanidad porque han matado cientos de infancias y maternidades.

  1. Acuso a las feministas clásicas de haber mutilado a las mujeres humillando nuestra feminidad y maternidad, y de haber vendido a nuestros hijos por una falsa liberación que simplemente fue un cambio de lugar de opresión, y que perpetuó y potenció el sistema y los valores dominantes: masculinidad, competencia, depredación, jerarquía. Nunca hubo ninguna revolución social, sino un continuismo con otra cara. Sí es compatible el trabajo y la crianza, pero para eso hay que transformar el sistema y no abducirnos a nosotras y abandonar a las criaturas.

* Y dale, el primer feminismo no atentaba contra la maternidad, todo lo contrario, son las nuevas, esas que más defienden el sistema capitalista que la necesidad vital de la mujer en sus ciclos y sus emociones. No necesitamos lo mismo que el hombre, con orgullo somos distintas y esa diferencia no nos puede cerrar puertas ni negar oportunidades, tampoco carecemos de capacidad para nada, ni para llegar a donde queramos nos limita la maternidad, lo hace la sociedad y este sistema que condena ser madre consciente.

  1. Acuso a las revistas femeninas de fomentar modelos de mujeres descerebradas, consumistas, siliconadas, hipersexuales que cuando tienen hijos se convierten en madres virtuales que atienden por control remoto a sus criaturas a golpe de Visa y continúan con su estresante vida sin inmutarse ni un tacón.

* No, no han sido sólo las revistas ¿femeninas? (¿acaso se leen con la vagina, los penes no las pueden leer?) Ha sido el capitalismo y su maquinaria de propaganda, sus anuncios, sus medios, sus voces y vocer@s, no matemos sólo a la revista…

  1. Acuso al sistema educativo de precocidad, de tener planes obsoletos que no responden a las verdaderas necesidades de aprendizaje a través del juego y la libertad de expresión, de fomentar la sumisión y obediencia e impedir los procesos de pensamiento independiente y creativos que permiten encontrar el propio camino en la vida .

* La precocidad, las prisas por madurar el fruto son intereses del estado, el sistema educativo no es libre, cuando acusas al estado, señalas todos sus tentáculos, no debemos acusarles como algo individual e independiente, muchos profesores intentan salvar a los niños, no es justo acusar al sistema, porque todos esos profesores construyen y dan vida al sistema educativo, y todos no son libres de educar como su corazón les dicta.

  1. Acuso a toda la sociedad de ser adultocentrista y haber excluido a los bebés y niños de la vida diaria, de infravalorar la maternidad y crianza considerándolo una pérdida del talento de la mujer pero sí valorar a ésta como productora dentro del sistema económico (ni como reproductora ni como cuidadora).

* Totalmente de acuerdo

  1. Acuso al estado de Bienestar de haber secuestrado la vida de los bebés encerrándolos en guarderías tempranas que se convierten así en una especie de “orfanatos de día” bien decorados, mientras obliga a sus dos padres a trabajar lejos de casa para subsistir en un modelo de vida asfixiante, de haber pasado del concepto de “se necesita una aldea para criar un niño” a la soledad y el desamparo de 8 bebés por cuidadora, de tener unas políticas de conciliación familiar-laboral miserables, de ausencia de ayudas familiares decentes, y evidentemente de haber creado una sociedad del malestar en la que según la OMS en el 2020 la depresión será la segunda enfermedad.

* Quienes han encerrado a los niños han sido las nuevas feministas, que exigen guarderías gratis desde los 0 meses ¿quién sino empuja a los niños a esos centros precozmente presentándolo como un derecho “feminista”, de la mujer? ¿Dónde salimos a las calles exigiendo bajas más largas, remuneradas, sin reducción de salario? Y desde luego, protegiendo los intereses del estado, cuanto menos apego, más fáciles son de controlar los ciudadanos.

  1. Y por supuesto, acuso a las mujeres de no escuchar su corazón ni su instinto, de haber sacrificado a sus hijos para que el sistema los devore (porque ellas ya lo estaban), de acceder a la maternidad y parto con muy poca información y por tanto con una actitud de niñas dóciles que delegan su papel en los demás, de no luchar o exiliarse de este injusto modelo económico ni siquiera dentro del hogar, sino de dirigir la rabia y frustración (consciente o no) contra sus hijos, insensibilizándose ante su llanto y llamadas nocturnas, de obsesionarse por el adiestramiento y las normas (que en el fondo les ayudan a ellas a tener una estructura y orden y a desculpabilizarse de su abandono real), y de centrar todas sus fuerzas en aspectos externos al hogar.

* No puedes acusar a quienes no son conscientes, sólo a quienes conocen el daño y lo siguen perpetuando. Ya está bien de acusar a las mujeres de los males del mundo, en este caso nos acusas de dañar a la infancia, a nuestros hijos, a la humanidad ¿qué somos criminales, culpables, imperfectas…? Acusas de que se nos acusa, ¿pero nos acusas? ¡Anda ya! ¿Sacrificamos? ¿Cuantas madres crees que sacrifican conscientemente a sus hijos? ¿Sabes cuantas no pueden dejar sus trabajos para poder comer y dejan llorando a sus hijos y marchan ellas mismas llorando corriendo a coger el metro? ¿Para ellas no hay comprensión? ¿Ellas entregan a sus hijos? Pero por favor…¡ya está bien de apedrearnos! ¡Ya quisieran ellas poder estar con sus hijos! Encima echémosle mierda encima…Que dirigimos nuestra frustración en nuestros hijos…¿maltratadoras encima? Porque acusas a las mujeres, no matizas a esas mujeres, a algunas…dices a las mujeres…¡ME ACUSAS! Apoyar esto es analizar poco lo que se apoya, y no señalar en ningún momento al sistema, al estado, es sin duda de ser una ciega total a la realidad del problema que nos está devorando a adultos y a niños, a la totalidad del planeta.

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