Hace unos días se me acusaban de defender en exceso la Lactancia Materna, a la par que me acusaban, por defenderla tanto, de sufrir una aversión a las madres que dan el biberón, es evidente que no aciertan, que quizá, habría que examinar mejor porqué se siente atacado alguien a quien ni siquiera nombro. Una cosa es defender, otra distinta acusar…Si defiendo que se coma fruta, cosa que hago ¿por qué no se ofenden los que no la comen?

Cuando defiendes la Lactancia Materna, defiendes una función natural de la mujer, que lleve a cabo o no, es suya, y nadie nos debe arrebatar. Así que, cuando defiendo la LM, no ataco a la madre que ha decidido no hacer uso de sus pechos con la función nutritiva, nadie debe obligar a nadie a hacer un uso de su cuerpo que no quiere, eso es violar, o así lo veo yo. Ataco a quienes dinamitan la confianza de la mujer haciéndola creer que no es capaz, que su leche es pobre, que un producto de fábrica mejora su producción, que su hijo se criará mejor con leche industrial que con Leche Maternal. No, nunca ataco a la mujer que da el biberón puesto que cada una tiene su historia detrás.

Cuando mis gemelos nacieron a las 32 semanas de gestación, compartí sala con madres y padres de hijos prematuros, los únicos amamantados eran los míos, y lo mío que me costó. Jamás me sentí mejor, no tenía tiempo para pensar más que en mi hijo, jamás atacaría a esos (pa)madres que sufrían a mi lado por sus hijos, ellos no tuvieron las armas que yo tenía, yo estaba muy convencida, tenía experiencia de otros dos hijos, yo sabía que podía y me había informado sobre cómo hacerlo puesto que sabía que iban a ser prematuros (a las 29 semanas empecé a tener contracciones) ¿Puedo acusar a esos padres? Pues no, por supuesto que no. Culpo al sistema de salud que no les informó e insistió en que podían, en cómo hacerlo posible, qué diferencias había entre dar pecho o no, jamás a ellos ¡bastante se sufre ya viendo a tu hijo luchar por salir adelante!

A las mujeres nos hacen falta armas para defendernos de los abusos de la industria y nos han robado el apoyo de la red femenina que aportaban las comunidades humanas previas a la industrialización, por fortuna estamos recuperando fuerza de un modo u otro y con un nuevo aliado: a través de la paternidad consciente, padres que se implican al 100% durante el embarazo y cuando ya son padres. Cuando defiendo la LM estoy pretendiendo dar armas a esas madres y a esos padres, para defender la leche artificial ya gastan millones y millones la industria del biberón. No puedo hacer bandera del uso de algo que es menos saludable que el pecho, cuando hablamos de salud, deberemos atenernos a los que es MEJOR y no pasar a defender todo lo existente, todo no vale cuando hablamos sólo de lo mejor.

Cuando defiendo el porteo no afirmo que sea peor madre, o críe con menos apego, la que usa carrito, si el apego seguro fuera cuestión de porteo o carrito ¡qué fácil seria todo! El porteo facilita el apego y muchas cosas más, pero usar silla de paseo no les hace daño, eso si, es importante que el bebé mire hacia la madre si va en carrito, enfrentarse al mundo sin tenerte cerca, o verte, si que les hace inseguros y reclamarte aun más. Pero no eres peor madre, ni yo jamás lo pensaré, tengo amigas que no usan portabebés, y son madres amorosas y atentas con sus hijos, de las cuales tengo a menudo cosas que aprender.

Cuando defiendo el colecho no creo que quien no lo haga quiera menos a sus hijos, ni creo que sean mejores o peores padres por ello. Claro que condeno que se deje llorar a los niños, que se duermen cansados de tanto llorar sin ser atendidos, eso claro que lo condeno, porque es maltrato, porque eso si que se carga el apego seguro, porque eso es enseñarles a enfrentar solos el miedo, la soledad, es enseñarles a que su dolor no siempre va a ser atendido y entendido ¿Tú querrías pasar solo tus momentos de dolor? Si afirmas que si, es que te dejaron dormirte llorando, lo natural es que necesites un abrazo, aunque sólo sea eso, un abrazo. Pero si un niño duerme en su cuna, o si ya tiene su habitación, sin que haya sufrido abandono ¿por qué voy yo a decir nada? Se duerme con los hijos por amor, no por imposición, pero lo que si es obligatorio, es no maltratarlos. Tengo amigas que cuando han comprado la habitación a sus hijos, ellos mismos han decidido dormir solos en ella, sin traumas, sin llantos, la crianza con apego natural es respetar las decisiones de tu hijo, acompañarle en su proceso de maduración, si tu hijo está maduro para dormir solo y así lo expresa, deberemos respetarle, igual que si sigue con nosotros en la cama. Es nocivo obligarles a dormir contigo, es nocivo obligarles a seguir con el pecho si ya no quieren, es nocivo seguir porteando cuando ya no quieren serlo…

Cuando defiendo el parto natural vaginal no critico a la que ha sufrido una cesárea ¡tengo 3! Simplemente defiendo lo que es mejor para el bebé y para nosotras mismas, porque, si hay alguien a quien señalar, es a quienes abusan de la cesárea, a quienes practican violencia obstétrica con impunidad, porque es algo con lo que hay que acabar. Para mi una cesárea es un parto, aunque haya quien me lo discuta.

Cuando defiendo la alimentación en trozos (BLW) en vez de las papillas, no busco señalar a la de las papillas como mala malísima, algo imprescindible para hacer BLW es estar segura y confiada, si no es así, es mejor dar papillas, siempre lo he dicho, nuestro miedo y desconfianza se lo trasladaremos al niño y eso es peligroso. Lo que si que deberemos evitar es obligar a comer, hacerles tragar el contenido de todo el plato que nosotras dispongamos, usar chantajes, la obligatoriedad en la comida, pero si respetamos a nuestro hijo a la hora de comer ¿qué tengo yo -o nadie- que decir sobre la que da papilla?

Cuando defiendo que un niño no se escolarice hasta al menos pasados los 6 años, que no se haga uso de las guarderías, no acuso a las que si lo hacen. Hay madres que no pueden permitirse el lujo de elegir, o simplemente aman su trabajo y desean incorporarse, eligen con mucho cuidado el centro donde van a cuidar a sus hijos durante sus horas de trabajo ¿Qué tengo yo –o nadie- que decir? Pues que para la que no puede elegir exigimos bajas acordes con una crianza natural, o un salario social, y para las que desean volver al trabajo que las apoyen en la continuidad de la LM -si la llevan a cabo- o que les den reducción o lo que sea que necesite, pero que la crianza no sea lo que siempre deberemos sacrificar porque cuando la sacrificamos obligatoriamente no es opción es supresión de derechos, derechos humanos.

A veces nos quedamos en la superficie, a veces creemos que por no hacerlo exactamente igual, la esencia se ha perdido y no es así. Carlos González afirma, con su acostumbrada sabiduría, que se puede no dar el pecho, no dar BLW, no colechar y tener un apego seguro, y así es obviamente. Lo importante no es lo que se ve, es lo que hacemos sentir a nuestro hijo, luego estará lo que es mejor, lo que nos facilite la tarea, pero que si hacemos algo menos indicado no quiere decir que finalmente no obtengamos el resultado que buscamos: un hijo que es feliz, con buena autoestima, seguridad, empatía, seguro del amor de su familia, un apego seguro.

Las madres que criamos con apego no buscamos ser las mejores, las más exquisitas, la élite, las raras, las “modernas”, queremos lo mejor para nuestros hijos y hemos entendido que la mejor manera es esta que llevamos a cabo, sin entrar en juzgar cómo crían las demás salvo que se maltrate, repito, el maltrato ni es respetable, ni admisible. Si te cruzas con una mami que dice defender la crianza respetuosa y que señala con el dedo todo lo que no entra dentro de sus parámetros de crianza, párate a pensar: Si no es maltrato ¿Está dando ejemplo de respeto a sus hijos?. Los hijos escuchan, ven, toman nota de todo ¿actuará su hijo o hija con empatía al ver semejante ejemplo?

Como en todo hay poses, hay quien dice ser y luego no lo es, deberemos examinar acciones y no palabras, cuánto amor y respeto damos a los hijos y menos seguimientos de libros de instrucciones.

Nosotras no somos el enemigo, no nos veamos como tales, porque es justamente lo que quien nos oprime necesita, mantenernos enfrentad@s

Mayka Martín

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