La tecnología debería facilitarnos el día a día, que nos lo faciliten sería generar una mejora en cuanto al trato familiar, descargarnos, ayudarnos, debe proporcionarnos más tiempo libre y por consiguiente con los que amamos, pero no es así.

Ya he hablado alguna vez de la televisión, de lo perjudicial que es para los niños a determinadas edades o que se debe moderar su uso a otras. Pero casi nunca valoramos qué tiempo ven los padres la TV, qué ven, y quienes están en ese mismo salón…

Ese es un tema a profundizar, hoy voy a comentar un estudio al respecto pero sobre el uso de Internet.

La red que nos atrapa

En una encuesta que hoy mismo se ha hecho pública, realizada por ciberseguridad Kaspersky Lab y IconKids & Youth, instituto alemán especializado en estudios e investigaciones enfocados en niños y adolescentes, se arroja el dato de que uno de cada tres padres considera que Internet los aísla de sus hijos, mientras que uno de cada cinco opina que las nuevas tecnologías son una causa de tensión familiar.

En la encuesta realizada a 3,700 familias de siete países distintos, el 21% de los padres y el 22% de los niños aseguran que los dispositivos con conexión a Internet provocan que haya un ambiente hostil en el núcleo familiar.

Los países seleccionados han sido: Estados Unidos, Francia, España, Italia, Reino Unido, Alemania y Rusia, y las familias tenían hijos de edades comprendidas entre los 8 y los 16 años.

Según la encuesta los patrones de conducta de los niños hacia los padres también han cambiado con las nuevas tecnologías, ya no son los que eran, es decir, las tecnologías han moldeado las relaciones familiares hasta hacerlas “otra cosa”.

Según los resultados, antes los hijos acudían a los padres cuando se les presentaba alguna duda, venían con eso de: “Mamá dónde está Pekín”, y tú ibas con tu hijo/a a consultar la enciclopedia, o si lo sabías le transmitías tus conocimientos. A ojos de los niños papá/mamá era alguien que sabía muchas cosas, alguien en quién podían confiar, ahora la cosa ha cambiado… El 23% de los jóvenes “prefiere consultar en línea”, Google ha sustituidos a los padres/madres en esa tarea, nos ha desconectado aún más, en vez de hablar con sus progenitores, consultan Internet.

Casi la mitad de los padres (el 42%) no son “amigos” de sus hijos en las redes sociales, es decir, no se tienen de amigos en Facebook, Tuiter etc… y el 18% de los hijos asegura que se debe a que sería “incómodo” tenerlos entre sus contactos. Una muestra clara de desconfianza, de desconexión, un abismo muy dañino y peligroso, aunque también puede ser acordado mutuamente ¿no? Tampoco podemos imponerles nuestra presencia, por supuesto que no, pero debemos pensar ¿hay algún tipo de desconexión? ¿Qué debo mejorar para que la comunicación con mi hijo/a exista? ¿Existe, está dañada?
Las discusiones entre los miembros de las familias son mayores cuando comparten un mismo ordenador según dos tercios de las familias encuestadas. Unas veces por el mando de la TV, ahora por el ordenador ¿qué triste verdad?

Lo positivo de que padres e hijos usen la red

“A pesar de que Internet se convierte en una fuente de conflicto en algunas familias, un reciente estudio realizado por el Centro Conjunto de Investigación de la Comisión Europea curiosamente subraya una tendencia emergente, en la cual los hermanos y miembros de toda la familia desempeñan un papel mucho mayor en las actividades de los niños en línea” según Janice Richardson, Asesora sénior de European Schoolnet.

Los hijos que tienen (pa)madre que usa Internet y que poseen conocimientos técnicos son consultados instintivamente cuando perciben que son capaces de solucionar problemas técnicos, asesorar sobre los sitios y herramientas de seguridad y proporcionar respuestas más objetivas a las preguntas delicadas. Es decir, si los padres no son invasivos, si no son conductivistas y además no están desconectados de sus hijos, no supondrá un perjuicio el uso de redes, sin olvidar jamás que debe existir una confianza y comunicación de base. Es positivo que nos vayamos poniendo al día a medida que pasen los años para no descolgarnos de su realidad, en todos los sentidos.

“Esto pone de relieve la importancia de los padres y tutores en el desarrollo de su propia competencia técnica y la construcción de relaciones de confianza con sus hijos, a la vez que se establecen normas básicas para navegar en Internet y usar el dispositivo para evitar conflictos.”

Jamás debemos dedicar nuestro tiempo libre por entero al uso de Internet, jamás debemos ofrecer ese ejemplo, es triste ver estampas familiares, ahora en verano, de 4 miembros de una misma familia usando el respectivo móvil sin dirigirse la palabra y tomando un refresco sin siquiera apartar la mirada del aparato. Hay que usar la tecnología, nunca que ella nos use a nosotros, no podemos deshumanizar aun más la sociedad. Días enteros sin usar ni TV, ni teléfono (salvo llamadas urgentes), ni whatsapp, ni tuiter, ni Facebook, ni nada que nos distraiga de estar juntos con plenitud es muy saludable, yo suelo hacerlo cada fin de semana y es positivo incluso para ti mismo de forma individual.

Mayka Martín

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