Vas con toda la ilusión del mundo a ver una película dirigida supuestamente a los niños y que debe ser pro animales, pero te encuentras con una que ensalza la posesión de los animales, es decir, el papel supremo del humano y la necesidad/dependencia en los animales del mismo, como que sin humanos les es imposible vivir o siquiera ser felices, y un par de personajes que brillan por los golpes y agresividad que desprenden, ríete de Tom y Jerry…

Imaginábamos una película en la que se iba a ver reflejada la vida privada de esos compañeros de fatigas que son los animales que hacen compañía a los humanos, algo que no es vital para ellos, es decir, un perro puede vivir sin nosotros siempre que haya nacido en libertad (otra cosa es que no haya vivido antes sin los humanos) pero en esta película la dependencia de los animales es la máxima. Se deja ver que incluso el problema de agresividad de uno de los personajes, el conejito, es porque carecía de dueño. Los animales malos son los que han optado por vivir en libertad, e incluso tienen una banda anti humanos que atenta constantemente contra ellos y contra los animales que tienen hogar con humanos. El mensaje que recibe un niño es que: si un animal no quiere ser doméstico es malo, violento, peligroso, para todos los animales, no sólo para el humano.

mascotas

Trama

En un edificio de apartamentos de Manhattan, la vida de Max se ve alterada por la llegada de otro perro llamado Duke, lo positivo es que ambos son adoptados, no hay apología de la compra/venta de animales. Max y Duke tienen diferencias, rivalidad, que dejan atrás a lo largo de la película dándose cuenta de que ambos pueden convivir tras conocerse de verdad.

El conejito blanco llamado Snowball esta reclutando a un ejército de animales domésticos que han sido abandonados (se sobreentiende), y que desean vengarse de todos los animales domésticos felices, además de hacerlo con sus dueños. Los gatos son presentados como animales egoístas, desagradables y mentirosos, advierto. Hay una carrera, llena de golpes, planos que se manchan de pintura roja como si fuera sangre, matan a otro animal (la serpiente), golpear hasta sacar información, amenazar, en fin, a mi parece demasiada agresividad, momentos en los que mis hijos me miraban sin entender nada, yo tampoco la verdad puesto que no esperaba algo así, si lo sé no voy.

¿Te ríes? Pues si, hay trozos graciosos, en esencia es buena si omitimos la violencia puesto que no era necesaria.

Como digo, de saberlo no voy a verla, así que mi puntuación es muy baja por ese uso de violencia injustificado y gratuito, que se pegue a otro animal no es divertido, pegar no es divertido, por defender a otros -sin mediar violencia- no es justificable puesto que no es en defensa propia, que te sientas frustrado no quiere decir que puedas usar la violencia, sentirte solo no te empuja a ser violento y esta película es el regusto que deja.

Anuncios