“La sexualidad es un todo, en todos los episodios de la vida sexual, nacimiento, lactancia, … son las mismas hormonas (oxitocina, prolactina, endorfinas, adrenalina) las que están implicadas y el mismo escenario el que se reproduce”

Michel Odent

 

Sexualmente hemos sufrido una represión que nos ha empobrecido y dejado huellas importantes en nuestra vida íntima, pero aún hay represiones sexuales vigentes, y la gran mayoría de ellas están enquistadas en torno a la maternidad.

Quiero hablar de los tabúes en torno a la Lactancia Materna en esta ocasión.

Placer y lactancia

Muchas mujeres me preguntan ¿Es normal sentir placer sexual mientras doy el pecho? ¿Estoy enferma? ¿Soy un monstruo? Es triste e incluso cruel, que tengamos, por obligación, que sufrir dando la teta, cuando por naturaleza debería ser algo placentero, para unas más que para otras sin duda alguna.

Que algunas mujeres experimenten placer mientras dan el pecho a sus hijos, les genera un gran desconcierto, culpa, miedo. Empiezan a pensar en incesto, en algo sucio, cuando es todo lo contrario, es lo más normal y natural del mundo, lo anti natural es sufrir con la lactancia.

El ciclo sexual de la mujer abarca la lactancia, el mismo embarazo, el parto, el puerperio, todo forma parte de la sexualidad femenina. No debemos olvidar que cuando amantamos hay una serie de hormonas que intervienen en el proceso, que se activan al succionar el bebé, hormonas que producen un placer físico (cuando hablo de placer no pensemos en clave coito). Y es que la naturaleza, para asegurar nuestra existencia, para que sobrevivamos, no se le ocurre otra cosa que la de que todo lo imprescindible para que ello sea posible, es decir comer, dormir, reproducirnos, nos produzcan cosas placenteras. Nadie se siente culpable si siente placer al ingerir su plato preferido, o cuando puede estar en la cama hasta el medio día, pero cuando hablamos de parto o lactancia la cosa cambia.

La lactancia es una experiencia muy agradable para madre e hijo. Algunas mujeres tienen la suerte de experimentar sensaciones más intensas e incluso excitación sexual al hacerlo, y es normal y no hay nada de malo en ello. No es un placer pecaminoso, sucio, o incestuoso, es un placer que corresponde a una sexualidad sana primaria básica que sienten todas las especies mamíferas ¿Qué no es frecuente? Cierto, pero eso no quiere decir que sea malo, o tú estés haciendo nada mal. ¿Hace mal la mujer que en el parto experimenta un orgasmo? Pues no, ¡menuda suerte! Ojalá todas pudiéramos, pero son muy pocas las que lo viven así.

mamíferos

Cosa de mamíferas

Todos las especies mamíferas, todas las hembras, sienten placer cuando amamantan a sus crías ¿por qué nosotras vamos a ser también diferentes en eso? Precisamente el motivo por el cual se mantiene la lactancia en otras especies mamíferas, es ese, no es sólo producto del vínculo.

El motivo por el que muchas mujeres no sienten la lactancia como algo placentero es producto de la cultura, cuando más represiva sexualmente hablando, más connotaciones de sacrificio y dolor orbitan en torno al parto y la lactancia. Parece que el “parirás con dolor” se hizo extensible a un “amamantarás con dolor”, y de eso se lucran muchos, porque alimentar la falsa creencia de que amamantar duele [si duele hay un problema, consulta a una Asesora de Lactancia] ha enriquecido a la industria del biberón y ha cargado de una culpabilidad tremenda a las madres que sentían placer en su Lactancia y se han callado por vergüenza cuando es lo más sano del mundo.

La culpa es de las hormonas

El parto y la lactancia son experiencias que pertenecen a la esfera sexual, reguladas por las mismas hormonas que se producen durante el acto sexual (oxitocina, adrenalina, prolactina, endorfinas…), y que son segregadas por el cerebro instintivo o mamífero.

Para algunas personas puede sonar a locura, pueden incluso rechazarlo, pero que una mujer y un bebé disfruten en la Lactancia es una respuesta fisiológica totalmente normal ya que en el proceso intervienen dos hormonas principales: la prolactina y la oxitocina. Quizá el rechazo nace, como pasa siempre, de la incultura, así que expliquemos:

La prolactina es la “hormona de la maternidad” y sirve sobre todo para estimular la producción de leche, y que desencadena una sensación intensa de relajación y bienestar.

La oxitocina, es la llamada “hormona del placer” y se segrega durante la lactancia también. Ésta es la principal responsable de que algunas podamos sentir ese típico cosquilleo previo a producirse el reflejo de eyección o salida de la leche, y que por lo tanto esa sensación placentera continúe durante toda la toma.

En conclusión es una combinación de hormonas similar a la que nuestros cuerpos producen en una relación sexual, es algo físico, no podemos negar nuestra propia naturaleza vamos.

placer lactancia

No solo mamá siente placer con la Lactancia

Hace años, los médicos, llegaron a confundir con ataques epilépticos cuando los niños amamantados mostraban sensaciones de placer en la lactancia. Es posible observar que bebés, cuando lactan, tienen pequeños orgasmos orales, cuando se sonrojan, los labios comienzan a temblar, los ojos se entornan, hasta que finalmente se relajan y duermen. Esa cara de éxtasis que puedes verle tras haber comido. Y es que compartimos las hormonas, es normal ¿Por qué va a ser algo malo? ¿A qué viene sentirse culpable? El acto de amamantar y lo que se siente jamás puede ser algo negativo, sólo estás amantando.

Mayka Martín

 

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