El niñ@ es un ser humano libre, no una necesidad cubierta de los adultos, no es un derecho del adulto

El proceso de vinculación de apego, puede ser perturbado por cualquier intervención, la peor de todas: separar al recién nacido de su madre. En ese momento el bebé se desespera cerrándose el sistema de nutrición (calma y seguridad) para activar el sistema de defensa, lo que dispara una cantidad enorme de hormona del estrés, llamada cortisol. “He perdido a mi madre”. El niño llora desesperado y rigidiza sus extremidades.

Leslie Power, Psicóloga Clínica

Últimamente ha salido a la palestra un tema que eufemísticamente se denominada “gestación subrogada”. El juego de palabras en muy importante en la sociedad actual, donde los medios al servicio de gobiernos, empresas y bancos, se encargan de martillear la conciencia ciudadana y condicionar sus opiniones con su uso, abuso y formas. La opinión pública es manejada, moldeada y formada desde estos expertos de la información o lobotomización.

Alquilar el vientre de una mujer, es decir, pagar para que una mujer lleve durante 9 meses a un niño que dará en propiedad a otra persona es lo que moderadamente se llama “gestación subrogada”.

El cuerpo de la mujer lleva siglos prostituyéndose, voluntaria e involuntariamente, ahora el útero, el seno materno, ese lugar sagrado, también dará lugar al negocio, desean hacerlo producto de alquiler y consumo, incluido su fruto: un bebé.

Como he dicho en varias ocasiones, nos estamos dejando violar las entrañas, la mujer animal, la mamífera, la mujer mágica unida a la naturaleza a la tierra poco a poco desaparece, tornándose un objeto, un microondas, un horno, o una vagina, un pecho y un buen trasero… procurar satisfacción a otros es la meta mientras que nos engañan con lemas libertarios. ¿A cuántas mujeres felices conoces? Nos inculcan la insatisfacción, nuestra inseguridad suma muchos ceros a sus cuentas.

Los medios de comunicación afirman que es urgente abrir un debate sobre esta práctica, la de alquilar los úteros y vender el producto ¿pero a día de hoy aún debe discutirse si es ética la esclavitud?

No somos simplemente úteros

Afirman que, para algunas personas, el uso del útero de una mujer que les fabrique un hijo es la única opción. Entonces recuerdo a tantos niños huérfanos, pero claro en su mayoría no son bebés, o no se parecen a ellos… y claro, el deseo de tener un hijo de esas parejas posee condiciones, y quieren niños pequeños a ser posible guapos, con sus ojos o cara, que satisfaga cualquier otro capricho… Decir que no se tiene otro modo de tener hijos es indecente, millones de niños están deseando tener familia, pero no, queremos uno a nuestra medida ¿eso es querer un hijo? ¿O una mascota de tal o cual raza y con esta o aquella característica?

Se me viene a la cabeza la imagen de un niño recorriendo un pasillo lleno de bebés de juguete, buscando cual le gusta más, más rubio, más moreno, ojos claros…: ¡Este! Y va y lo compran… ¿No es más que visible la similitud y la carencia de ética de este hecho?

Cuando hay un problema en estas gestaciones el comprador puede no aceptar el producto. Para los defensores del alquiler de úteros, la transacción económica está enmarcada en el ámbito de la libertad individual, por lo tanto ya es suficiente para su regularización, minusvalorando las consecuencias éticas y jurídicas de esa práctica.

La libertad individual se ha vuelto la mini dictadura de cada ser, cuando un ejercicio de libertad es tirano sobre otro ser vivo es una dictadura, nunca una libertad, pues no podemos aceptar la libertad individual del violador en violar, ni al abusador de menores en su crimen. Hemos prostituido hasta la libertad y el entendimiento de la misma.

El principio de libertad necesariamente ha de ejercerse junto a otros principios, los de “igualdad”, “dignidad”, “respeto” o “integridad física y espiritual”. La libertad convive, no es un ermitaño, y si el ejercicio de libertad es el de dañar o poner precio a otro ser humano, sin duda empezamos a ver un resurgir de la esclavitud. Estás comprando a un bebé, no hay más, un bebé a tu imagen y semejanza, que tendrá parte de tu ADN, pero eso no resta el hecho de que le das dinero a la mujer gestante a cambio de un bebé sano.

Reducir la libertad a la “elección” individual abre la puerta al “todo vale”, porque cada uno es como es ¿no?. Y “todo no vale” porque vivimos en una sociedad donde distintos entendimientos sobre la libertad pueden chocar, ahí es donde se impone la ética.

“Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad” decía Séneca. Honestamente ¿te gustaría ser el fruto de un vientre alquilado? ¿Ser como un traje que se encarga a un modisto? Si, un traje exclusivo, eso si.

“Esta es la primera violencia  [separación de la madre] a la que todo ser humano hombre o mujer en los primeros años de vida suele ser sometido, lo que provoca daño en la formación del hemisferio derecho y de otras estructuras cerebrales, como la amígdala. Cuando un niño activa su sistema de defensa lo hace porque se está sintiendo mal tratado y reclama inteligentemente, llorando, a su mamá para que le restablezca el equilibrio perdido.” Leslie Power, Psicóloga Clínica

MATERNIDAD SUBRROGADA

Consecuencias

¿Puede ser objeto de mercadeo el útero de una mujer y su fruto, el niño? La mercantilización está ahí, compras y vendes así de simple. La cosificación llegará al vientre femenino ¿esta es la liberación? ¿Igualmente cosificamos al niño incluso antes de nacer? El alquiler de vientres es producto del más fiero capitalismo, no podemos ni aceptarlo, ni fomentarlo y ni mucho menos aprobarlo.

Sería como devolver al siglo XXI las prácticas esclavistas que tanto costaron erradicar de las sociedades “occidentales” y que tanto parece gustarnos…

Negocio

Madres gestantes “altruistas”, que las hay por supuesto. ¿Puede la “generosidad” de la gestante altruista poner en riesgo los derechos reproductivos del conjunto de las mujeres a través de los cuales se reconoce la filiación y custodia legal de los hijos/as que nacen de la mujer que gesta? Es evidente que no.

Se pide que se acepte la condición de “altruismo” para transferir la custodia y en un hipotético mañana ¿Cuál será la trampa? Si aceptamos esta premisa no estará lejano el día en que nos encontremos que las mujeres no posean ninguna capacidad de custodia legal sobre los hijos que paren. Así que debería blindarse esa cuestión para que no pasemos a ser explotadas no sólo laboralmente, y algunas sexualmente, también seremos explotadas desde la labor y el fruto (no olvidemos que es un niño) de nuestro vientre ¿cuántas no recurrirán a alquilarlo para comer igual que sucede con la prostitución? Y tengamos en cuenta que quien se ve obligado a prostituirse por falta de alimentos o para cubrir las necesidades básicas se esta viendo OBLIGADO y es el estado sin duda alguna su proxeneta al omitir ayudas suficientes como para que esto no ocurra. Ahora tendremos la opción o de abrir las piernas o de abrir las puertas de nuestro vientre.

Sobre el altruismo nada que decir, ya que mi crítica es la de hacer negocio de la vida. Si una amiga, si una familiar decide gestar el hijo de un hombre o pareja por cariño, por amor, por solidaridad, nada hay que decir, el hijo, el bebé no es mercancía, siempre que se procure que el vínculo que precisa ese bebé sea reparado con el máximo cuidado.

Clasismo

El alquiler de úteros ya se lleva a cabo en algunos países, a este tipo de alquileres sólo acceden los que mayor poder adquisitivo tienen, siendo los úteros alquilados de mujeres de clase baja. De este modo reforzamos el clasismo, recordando a épocas que mejor olvidar de la historia. ¿Justicia social? Erradicar la explotación de las personas debería ser una prioridad para los que vivimos y queremos devolver luces a este siglo que empezamos. Asumir que la explotación existe, y que nadie va a poder cambiar este hecho es perder nuestra capacidad humana y asumir la de simples reses. Hay que luchar por cambiar lo que hace daño, lo que es injusto, no aceptarlo, el Hombre/Mujer se caracteriza por cambiar la historia si es necesario.

Otro dato a tener en cuenta es que en los casos de adopción, la madre natural no puede dar su asentimiento a la adopción hasta transcurrido un tiempo estipulado tras el parto. Para el alquiler de útero ¿se da ese consentimiento antes de que se inicie la gestación? ¿Y si la madre cambia de opinión? ¿Se le admitirá ese derecho? En la mayoría de los casos no, no puedes echarte atrás.

“La separación temprana causa patologías relacionadas con el estrés, ya que el bebé separado de su madre activa su sistema de defensa, llora y se rigidiza sintiéndose inseguro y desconfiado. Esta es la base de una serie de patologías que tienen relación con abandonos, abusos infantiles, ansiedades, angustias, miedos, inseguridades. De más adultos se manifiestan en trastornos de personalidad, bipolaridades, depresiones, abusos de alcohol y drogas, crisis de pánicos, automutilaciones, relaciones interpersonales agresivas, descontrol de impulsos, conductas antisociales, etc.”  L.P

GESTACIÓN SUBRROGADA

Saltarse los derechos del menor

Los procesos de adopción son largos y requieren pruebas de idoneidad de los futuros padres y cumplir una serie de requisitos. Las trabas son grandes para muchas parejas, y los años que dura.

Alquilar un útero es rápido y te libras de cualquier examen de capacitación para ser (pa)madre de ese bebé. El adultocentrismo se abre paso en su máxima expresión, primero la necesidad y apremio del adulto, antes que el verificar si los padres son los mejores. Si, y es algo que debería observarse en todas las (pa)maternidades, siempre he abogado por la necesidad del menor frente a las del adulto.

La “adopción express” podríamos bautizarla, carente de toda ética y moral pensando en el menor, no sabemos nada del futuro de ese niño adquirido bajo unos miles de euros.

El poder tener acceso a este tipo de alquileres ¿no hará que cada vez más niños se queden sin familia que les adopte porque serán más fácil, rápido y encima posible tener a un niño recién nacido? Con tus ojos, tu sonrisas… Miles de niños pasaran sus infancias sin familias por un egoísmo que pueden legitimar las leyes. ¿Revisamos las condiciones de adopción? Si existe este problema que sale a la palestra, ¿no deberíamos hacer un cambio al respeto?

Arrepentimientos

Son muchas las madres gestantes “alquiladas” arrepentidas y que son firmantes de una campaña internacional “Parar la subrogación Ya” a las que nadie da respuesta y por lo que parece carecen de derecho alguno. ¿Aumentamos el número de mujeres traumadas, o engañadas para que realicen una maternidad alquilada?

Y digo yo, bajo mi forma de pensar en los niños ¿Qué piensan o sienten esos niños encargados y pagados? ¿Quiénes movilizarán una campaña reclamando su derecho a no ser un producto de compra venta? ¿Quiénes piensan en ellos? ¿Qué sentirán ellos en un futuro? Tu mamá fue una señora que nos alquiló su útero, en el parto te puso en nuestros brazos… ¿Qué sentirán ell@s? Como siempre digo, ellos, los niños no votan, así que nadie les defiende, ellos no cuentan…

“La separación del hijo de sus figuras de apego, es vivido como violento por parte del niño, le duele. Nos guste o no esta idea. Es urgente recuperar un cierto grado de comprensión, control y dirección sobre lo que les sucede a nuestros hijos en sus primeros años vitales de máxima vulnerabilidad. En los primeros años, no se puede hablar de niño sin hablar de madre ya que se regulan mutuamente.” L.P

Feminismos

El feminismo abolicionista está frente al feminismo reglamentista. Las feministas que apoyan la legalización y las que no, eternas las pujas internas cuando en este asunto todas deberíamos estar de acuerdo en que nuestro seno no se alquila, que ya está bien de vendernos o ser objeto de posible consumo, sobre todo cuando el hambre aprieta. No hay libertad por encima de otro ser humano: el bebé, ya está bien de fabricar y rendirle al capital señoras. Garantizar los derechos de todas las mujeres sin exclusión y no sólo de aquellas que pueden hacer uso de su libertad individual porque tienen dinero o buena posición, debería ser la prioridad. Y hablo de mujeres porque sólo nosotras tenemos útero, porque hombres y mujeres no somos iguales evidentemente. Yo no creo ni defiendo la igualdad ¡NO SOY IGUAL A UN HOMBRE! Tengo útero, gesto, puedo parir, amamantar, y me vinculo a mis crías durante años por la necesidad de ella y de la mía propia. ¡SOY MAMÍFERA! No un reptil señores/as

¿Si mi hija que hoy tiene 23 años mañana tiene fuertes necesidades y le ofrecen alquilar su útero? ¿El dolor de mi hija al vender a su hijo que ha llevado dentro 9 meses? ¿Cómo se siente esa mujer? No quiero que el capitalismo le de esa opción a mi hija, quiero que de recursos sociales dignos, no que nos humillen aún más.

Igual de seguras y de acuerdo deberían estar los distintos feminismos frente a la condena de la prostitución, no de la prostituta, que es distinto, puesto que hay un mínimo porcentaje voluntario, pero más de un 90% obligado por distintas circunstancias.

Una prueba más de que el feminismo está infiltrado hasta las trancas es que en cada tema que afecta a la mujer y existen intereses de grandes empresas hay voces que canturrean a favor del interés de dichos negocios y acaban ganando. Una mujer que apoya el alquiler de otra, sin duda está en contra de todas, porque la aceptación y normalización de la venta de una nos afecta a todas, si no hoy, tal vez mañana cuando no nos dejen otra opción para ganar el pan.

Cuando hay mucho dinero en juego, hay política, poder, lobbies funcionando, presionando e infiltrando. Las posiciones ideológicas pueden estar equivocadas, pero no deberían ser alquiladas, donde hay dinero mueren las ideas, la ética y la pluralidad ideológica y cultural. La resulta es el negocio y la ausencia de humanidad en la transacción.

El poder del mercado

Se enriquecen las clínicas que realizan intervenciones con respecto a nuestra fertilidad, tienen un imperio montado con los óvulos, esperma y hasta maternidades postpuestas hasta que el mercado laboral te lo permita o tu realización profesional. La sangre, los órganos, los niños/as, todo es ya objeto de compra/venta/alquiler, es el capitalismo, y al dividirnos, enfrentarnos y tutelarnos no sólo a las mujeres, también a los hombres, obtienen su poder. Curioso es que el auge de determinado sector mal llamado “feminista” se efectúe cuando la fuerza del capitalismo, régimen patriarcal donde los haya, posee mayor fuerza y control global ¿porqué será?

Ética

Vender un órgano es horrible, y nadie puede contemplarlo con buenos ojos, pero vender a un hijo es algo sujeto a la libertad de cada uno, curioso…

Aseguran que lo que subyace detrás de la oposición a los vientres de alquiler es puro conservadurismo y moral judeocristiana, pero, alquilando nuestro vientre no estamos vendiendo el fruto de nuestra capacidad reproductiva, no es un trabajo, ¡es un bebé! Te dan dinero y tú entregas a un niño ¿hay que simplificarlo más? ¿Tan faltos estamos de entendimiento del valor del ser humano?

Quienes promueven la industria de los úteros de alquiler utilizan los mismos argumentos para promover la legalización de la prostitución o la industria del sexo. Hablan de libertad individual, de que las mujeres son propietarias de su cuerpo y son libres de elegir o usarlo como les apetezca, promoviendo las leyes para legalizar y legitimar el mercado del cuerpo humano, nada importa si las afectadas son las que menos tienen, las que no pueden ni podrán decidir nunca gracias a un feminismo de salón, que luce palmito en revistas de moda y son protagonistas de sagas multimillonarias de cine. Mujeres “feministas” al fin y al cabo, que jamás conocieron la verdadera esencia, la razón de la verdadera lucha que lleva a cabo cada día una mujer de a pie, que no se avergüenza de serlo y que no está en venta para esos lobbies o poderosos, y que no envidia ser o llegar a ningún lugar donde su corazón no le lleve.
Los seres humanos no deben estar en venta y ojalá se alcen tantas voces contra esto como se alzan cuando se habla de adoptar animales en vez de comprarlos…

Mayka Martín

Nota: En ningún momento entro a juzgar que quienes recurren a esta práctica sean mejores o peores padres o madres, no se juzga la maternidad o paternidad, ya que tener útero no es garantía de criar adecuadamente, hablo del hecho ético de la venta del bebé y el alquiler del útero.

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