El gateo es una destreza que adquiere el bebé gracias a la experimentación, al ejercicio, a la práctica, a la observación incluso, al control que poco a poco adquiere de su cuerpo, del entorno, de las superficies. Es un proceso que debe darse de forma natural, sin intervención de los adultos. Como en todo, ellos son los únicos capacitados para marcar los ritmos, los tiempos; cuándo su cuerpo puede realizar una tarea con seguridad. Cuando posea el máximo control de si mism@ la hará y nada ni nadie lo podrá impedir.

Para gatear el bebé practica durante meses su coordinación, el control de su equilibrio, sabe bien lo que tiene que hacer, es instinto u observación del entorno de su especie. El gateo prepara el cuerpo para posteriormente andar, da la fuerza, agilidad, control y coordinación necesarios para hacerlo igualmente de forma segura. Precipitar los procesos es forzar la maquinaria de su cuerpo, es exponerle a peligros.

Tumbados boca, arriba parten de esa posición para aprender a rodar sobre si mismos hasta ponerse boca abajo. Luego hacen lo mismo a la inversa, para saber que controlan bien ese nuevo avance. Mamá/papá no deben colocarle de ningún modo o forzarle, deben hacerlo ellos desde la posición tumbado boca arriba. Luego de que han aprendido a ponerse boca abajo, empezarán a empujar con los pies (mejor descalzos para que no resbalen y tengan posibilidad de desarrollar la destreza precisa para el previo gateo), con el empuje de los pies reptarán, cada vez mejor, cada vez doblando más las rodillas, hasta llegar al gateo, cuando su espalda posea la fuerza necesaria, sus brazos, su coordinación, nunca antes, no les pongas tú a gatear jamás… Luego pasarán a sentarse, es el proceso natural ya que tienen la fuerza necesaria. Si lo sientas antes de que complete todo este proceso le perjudicarás, sin duda alguna. Sentarles antes de que todo este proceso se complete es como si a ti te hicieran a hacer una postura de yoga complicada sin haber hecho yoga en tu vida ¿qué te puede pasar? Además, pretender adelantar los procesos incluso puede hacer que los ralenticen, que tarden aún más, ya no solo es el daño físico y emocional que se les produce, porque les frustrará no poder satisfacer tu demanda, su autoestima mermará, la inseguridad se instalará en él y en vuestra relación.

No tenemos prisa porque caminen, porque gateen, algunos bebés ni llegan a gatear… y no tenemos prisa porque no tenemos prisa para que dejen de ser lo que son: bebés. El tiempo vuela, y antes de que te des cuenta ya no tendrás un bebé y puede que las prisas te hayan impedido disfrutar de todo lo hermoso que tiene ver crecer y avanzar en sus logros y conocimientos a un ser humano.

Os dejo un vídeo que espero os lo hará ver más claro:

Mayka Martín

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