Dicen que visibilizar la Lactancia Materna con niñxs mayores es exhibicionismo por parte de la madre, que somos una suerte de talibanas obsesionadas, que es incluso “feo”, he llegado a leer la palabra “asco” ante una imagen de lactancia materna ininterrumpida (prolongada). He leído que no es incluso natural por parte de opinologxs, cuando la ciencia afirma que las crías de nuestra especie deberían ser amamantadas hasta algo más de los 7 años. Hay quien ve sexo, incesto, y si, la LM es parte de la sexualidad de la madre y de los hijos, pero la sexualidad no es solo coito le recuerdo a las mentes estrechas. La sexualidad femenina es mucho más compleja que la masculina en la que solo existe un tipo, la coital, la que lo persigue o forma parte de ella y punto. Si, a nosotras nos ha tocado un abanico de matices sexuales que a ellos no, somos muy diferentes, no por ello hay que encerrar, suprimir o condenar las partes que ellos no tienen, todo lo contrario, debemos reivindicar esas partes exclusivas de la mujer si en verdad queremos recuperar la esencia de lo femenino, si sinceramente queremos construir un verdadero feminismo. Ayudar a encerrar lo exclusivamente femenino, negarlo, condenarlo, igualarlo a lo masculino si que no es feminismo.

Que los niñ@s vean que la teta alimenta sin problema y con frecuencia, es decir, que se vuelva a normalizar, es necesario como reivindicación imprescindible, des o no el pecho. Que los niñxs observen que la teta no tiene una caducidad, una duración, unos condicionamientos del entorno sino de la madre y él/ella mismx, les ayuda a mamar hasta que ellos realmente lo necesitan, sin ser condicionados por el entorno social o familiar. Dejarse recluir en un baño o espacio relegado, les lanza el mensaje de que lo que hacen no es digno de verse en público, que socialmente no está bien, y les anima a dejar de mamar antes.

Los niñ@s que tienen la fortuna de presenciar el momento de la lactancia (hayan sido o no amamantados, lo recuerden o no), ven que solo maman bebés, que cuando se gatea el pecho es sustituido por un biberón, en el entorno, en los anuncios, en las películas… así que asumen que no es aceptado amamantar cuando creces y se cohíben, dudan de que estén haciendo bien, lo duda hasta la madre. Algunos niñxs son coaccionados para dejarlo cuando tienen que escuchar: Eres muy mayor para la teta, eres un guarro, eso es caca ya eres mayor… Algunos escuchan cosas peores, a la par que lo escucha evidentemente la madre que empieza a gestar un sentimiento de inseguridad e incluso de rechazo a la LM, nuestros hijos ven nuestro corazón, recuérdalo…

La represión se consigue haciendo del entorno parte del ejército de policías del pensamiento, haciendo que la propia familia sea guardiana del orden social, justo o injusto, que nos rodee y que mediante el adultocentrismo los niñxs perpetúen ese orden, así siempre estará asegurado el poder y el control en los mismos, y no hablo solo de cuestiones políticas, hablo de sentimientos, hablo de crianza, hablo de humanidad. Debemos dejarnos guiar por el instinto, no por los vecinos, la TV, la moda, o la suegra… no te guíes por un libro, no me sigas a mi. Tú tienes un hijo o hija únic@, y solo en tu hij@ hallarás la fórmula perfecta que satisfaga todas sus necesidades emocionales que le aseguren un apego seguro, esa fórmula es única y solo sirve para tu hij@. Si, hay unas bases, pero las bases no hacen ni construyen tu crianza en su totalidad, ni la vivencia de la misma.

Visibilicemos la verdadera maternidad, que nosotras y nuestros hijos, la humanidad, viva su maternidad y su infancia con plenitud para que el mañana lo pueble una humanidad satisfecha y plena, capaz de sanar heridas impensables, preparada para superar los errores que siglo tras siglo repetimos, que derroque construcciones sociales dañinas y que hemos aceptado como tradición y son tan solo malas costumbres.

Que mis hijos hayan sido testigos de maternidades libres les está ayudando a poder vivir su infancia con libertad y junto a una madre que no está acorralada, sola, sin tribu.

¿Por qué de esta reflexión? Porque hace un tiempo mi hija pensaba que la teta era solo para bebés hasta que vio a una niña de su edad ser amamantada (me lo dijo directamente), ella mantenía la succión, siempre para dormir, ahora entiendo que lo hacía así porque el entorno le indicaba que debía ser escondido. Desde que vio a una amiga todo cambio, para empezar ese día me pidió en un lugar lleno de gente el pecho, y desde entonces ya nunca le importó pedir hasta que finalmente hemos relactado, es decir, he vuelto a poder disfrutar de la Lactancia Materna que un hipotiroidismo no detectado (ahora tratado) me robó antes de tiempo, y digo antes de tiempo porque es evidente que ellos a los más de 18 meses de LM aún querían seguir, de ahí que continuara la succión.

Esa lucha por visibilizar que observó en el Congreso de Lactancia Materna Lacta21 de la que mi hija fue espectadora la ha hecho dueña de una pilar de su infancia, y otra pequeña de su edad, su libertad de ser y estar: le hicieron abrir los ojos, esos enormes ojos que ahora veo brillar al tomar el pecho, ese amor, ese éxtasis que despide y esos:

“Mamá te quiero tanto que es insoportable de lo que te quiero”; en mitad de cada toma que ella decide hacer.

Gracias a todas y todos los que visibilizáis. No es despertar la conciencia del adulto el gran logro, es la del niñ@ la que en verdad debemos asegurar que permanezca despierta para lograr una revolución llena de Amor y Equidad en un futuro del que seamos quizá abuel@s orgullosxs.

Mayka Martín

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