Una compañera de tribu me envía esta reflexión que desea compartir con todas y todos, a mi me ha encantado, espero que a vosotr@s también.

“Hace tiempo que vengo reflexionando sobre una cosa, y por ser año nuevo, no me la callo más. Parece ser que alguna gente de mi entorno no entiende que haya antepuesto a mi hija a todo, incluso al trabajo. Y a esos que lo hablan por detrás, yo les voy a contestar como se merecen: por delante…

Querido “amig@” que me juzgas, no sufras porque he elegido lo que quería hacer… ¿Puedes decir tu lo mismo?

Querido “amig@” que me juzgas, no sufras porque no me aburro para nada, ni si quiera un segundo de mi vida me queda para aburrirme… Me centro en mi hija, en proyectos que quiero hacer y nunca tenia tiempo para ellos, en hacer lo que me hace sentir bien… ¿Puedes decir tu lo mismo?

Querido “amig@” que me juzgas, no sufras porque muchas veces elijo estar tranquila y dar tranquilidad a mi hija… Ya tuve en mi vida toda la fiesta que quería, ahora estoy en otras cosas, y no es ningún esfuerzo para mí no salir de fiesta, es mi elección. Si no lo entiendes, al menos respétalo.

Querido “amig@” que me juzgas: te aclaro que no solo he decidido tener un hijo, he decidido practicar la crianza con apego… No porque esté de moda o nadie me haya comido el tarro: porque es lo que me sale, y gracias a que conocí esta forma de crianza (que es la que me salía, aunque todo el mundo me miraba raro) superé la depresión postparto. Te animo a que leas sobre ella… Crianza respetuosa, madre canguro, exerogestacion… ¡Un mundo maravilloso! Así entenderás porqué cuando me dicen “Es que tu hija te ha salido muy buena” yo pienso… ¿Me ha salido? No todo es el azar y la genética… las rutinas, la estabilidad, el apego, el pasar tus primeros años junto a tu madre o con tu padre son esenciales para los niños. Los primeros 3 años de un niño marcan su personalidad para el resto de la vida, cualquier psicólogo te lo dirá. Estoy haciendo una inversión a largo plazo y nuevamente, por elección propia.

Querido “amig@” que me juzgas… Yo he intentado estar siempre ahí, aún cuando yo he pasado algunas cosas fuertes sola… Creo que merezco que al menos, si tanto te preocupan algunos de estos temas que he expuesto, vengas y los hables conmigo directamente. De todas formas, espero que haya quedado claro: todo es elección mía, y como tal, debes al menos respetarlas si en algo me apreciaste alguna vez.

Ale, ahora si: ¡FELIZ AÑO! Sobre todo a los que me aceptan con mis cambios, mi evolución, maduración o como queráis llamarlo.”

por Ana Jimenez

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