Cuando nos vestimos mostramos nuestros gustos, nuestra personalidad, los estados de ánimo, es incluso una búsqueda natural inherente en el ser humano de diferenciarnos del resto o asociarnos a un grupo/tribu/comunidad, algo que explica muy bien el padre de la etología (1). Es ser nosotros mismos en el envoltorio, no solo interiormente.

Desde pequeños se nos dice cómo debemos vestir, se nos marcan unas pautas, hay PaMadres que eligen todo a su gusto y digamos que envuelven a su hijo o hija en lo que el padre o la madre desearía estar envuelto, o les tratan realmente como muñecos o incluso trofeos… También nos pueden decir que por ser niñas debemos lucir lindos vestiditos, y por ser niños prendas ajustadas al orden social de ese sexo. Este tipo de conductivismos adultocentristas y sexistas debemos evitarlos también, y no es una cuestión menor. Conducir nuestro aspecto, cumplir las normas del entorno social al que pertenecemos, o mejor dicho, en el que nacemos, moldea incluso nuestro carácter, nos hace creer que debemos parecer y no el Ser. Por ejemplo, el que nace en una familia adinerada y resulta que le gusta lo no ostentoso, lo sencillo, porque así es su carácter, y se ve obligado a vestir con ropas caras, que además le limitan el movimiento o el poder ensuciarse como todo niño debe poder hacer, encorsetan su carácter y pueden ocurrir dos cosas: o que decida vivir amargado cumpliendo esas normas toda la vida y sea infeliz, o al llegar a la pubertad explote en forma de tsunami, teniendo un grave problema familiar y un adolescente que sufre la infancia saqueada y la etapa de enfrentarnos al mundo como adultos sin saber muy bien quienes somos y cómo serlo.

que vistan como les dé la gana

Por eso os invito a que dejéis que sean vuestros hijos quienes decidan qué vestir, qué colores, que ellos vayan a comprar la ropa con vosotros. Si algo es caro para vuestra economía que le expliquéis, que además les concienciéis en comercio justo, en el respeto al medioambiente, que le vacunéis frente al consumismo, el malgastar. Educar en el respeto no es solo ceñirnos a relación padres e hijos, es una conciencia global, integral de vida, una forma de Ser en el mundo. Solo si nuestras vidas, nuestra forma de vivir son ejemplo de nuestras palabras, solo si nosotros primero hemos cambiado nuestro micro mundo, podremos empezar al cambiar la totalidad. Poco a poco, cada familia que ha cambiado enlazará con otra, de forma natural se restituirá la tribu, el comportamiento humano natural de cooperación instintivo y ya nada podrá parar el cambio que la humanidad necesita, que necesita para seguir siendo humanos y no el virus destructivo en el que nos están convirtiendo con esta forma de vida contra natura.

Vestirse según su personalidad, además nos mostrará más de nuestros hijos, es evidente que explicaremos el porqué debe ponerse abrigo cuando está helando en la calle, pero ¿y si el abrigo lo ha elegido él/ella y es lo suficientemente amplio como para no limitar sus movimientos? Yo veo a muchos niños embutidos, que apenas pueden mover sus brazos, es normal que rechacen el abrigo, al margen de que ellos cuando ya se mueven tienen más calor que nosotros que nos movemos menos. Yo recuerdo la tortura que me suponía abrigarme, no podía mover bien mis brazos, no podía subir bien a los sitios, me volvía torpe, me agobiaba, tenía calor, y me ponía irritable incluso.

que vistan como les dé la gana

Claro que un bebé de 6 meses no puede elegir, pero si que en cuanto nuestro hij@ pueda hacerlo, y favoreceremos que lo haga lo antes posible, sea quien nos diga qué quiere ponerse. Las prendas del armario deben estar a su altura, o poner un taburete para que acceda con facilidad y seguridad a las prendas, que escoja su ropa igual que tú lo haces cada día. ¿Sabes que dice mucho de tu estado de ánimo cómo te vistes? ¿Sabes lo útil que te será saber con qué pie se levantó tu hijo ese día? Si, es mucho más sencillo criar si les damos la libertad que por derecho humano les pertenece.

Así que intenta ponerlo en práctica, que se vistan ellos, que ellos vayan de compras y elijan, y conciencia en el no consumismo, en el consumo ético y responsable. Con este simple acto habrás dejado atrás muchos condicionamientos y dado acceso a la expresión de su carácter y forma de mostrarse al mundo sin tener que obedecer ni seguir a grupos para ser aceptados porque tú le mostraste que lo mejor era que fuera él o ella misma sin importar lo que esperaba el entorno o las modas de turno.

Y por último, y como siempre os pongo ejemplos prácticos para que detectéis el adultocentrismo por vosotr@s mism@s, os hago una pregunta:

¿Y si vuestra pareja os dijera cómo debéis vestiros? ¿si fuera vuestra pareja quien comprara vuestra ropa sin consultaros? ¿si cada mañana os sacara la ropa que debéis poneros y os dijera: venga vístete que llegas tarde al trabajo?… Eso viven los niños y niñas cada día, creo que no debo añadir nada más ¿verdad? Ponte siempre en el lugar de tu hijo/a.

Mayka Martín

1. En principios de la Etología se basa la Crianza con Apego, uno de los padres de la etología y Premio Nobel fue Konrad Lorenz que es al que me refiero, en concreto su obra “Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada” (título original Die acht todsunden der zivilisierten. Menschheit) habla sobre la necesidad actual del ser humano de pertener a tribus urbanas y seguidismos de modas por la desnaturalización de nuestras sociedades gracias a la industrialización y ciudades colmena y desintegración de las comunidades humanas naturales o rurales.
Anuncios