En este artículo os explico qué es y porqué no debemos ingerirlo. No sé si sabéis que salvo las marcas Capricare, Premilait, Babybiose ¡todas las demás! usan aceite de palma en su composición.

Pero no solo está en la leche artificial, también en muchos alimentos que todos tomamos, y debemos aprender a localizarlos en los distintos productos de supermercado. La grandes multinacionales presionan, para variar, ya que les sale muy rentable.


¿Qué es el aceite de palma?
Es la grasa que se obtiene del prensado de la pulpa del fruto de una palmera africana llamada Elaeis guineensis o palma de Guinea. Posee un rápido crecimiento y un alto rendimiento su fruto, además actúa con mucha agresividad respecto al entorno para captar los recursos, degradando el suelo de este modo a marchas forzadas.

El aceite de palma se caracteriza por tener un punto de fusión muy alto, siendo un híbrido de grasa y aceite vegetal que a 30 grados centígrados ya es sólido. Se compone de un 50% de ácidos grasos saturados, sobre todo ácido palmítico y ácido esteárico; un 35-40% de ácido oleíco y un 10-15% restante de ácidos graso monoinsaturados.

Los ácidos grasos saturados, el palmítico y el esteárico, son lo que más importa a la industria. El primero porque es el mayoritario en el aceite de palma, es semisólido a temperatura ambiente. El segundo aguanta sólido hasta los 70ºC, lo que permite usarlo en diversas industrias donde la estabilidad a alta temperatura juega un papel importante.

¿Qué industrias lo usa?

Es usado en la industria alimentaria gracias a las cualidades del ácido palmítico, que es un estabilizante y potente antioxidante, es decir conservante. Se emplea, por ejemplo, mezclado con la harina para hacer pan de molde industrial que dure más tiempo tierno. También se usa para todo tipo de aperitivos de bolsa, como patatas fritas, doritos, cheetos, etc. No se escapan las margarinas y mantecas, que no son más que alimentos en base a aceites de palma. Lo que más nos preocupa es que es añadido a algunos productos lácteos como natillas, quesos fundidos infantiles -el petisuis-, leches artificiales, y todo tipo de bollería industrial y numerosos productos precocinados.

La belleza no se libra, el aceite de palma va incluido entre los componentes de muchos productos cosméticos, desde lápices de labios a cremas hidratantes, a los jabones de limpieza, por las características tensoactivas del ácido esteárico, y, finalmente, a las velas, donde aumenta el punto de fusión de la cera.
¿Consumirlo afecta a nuestra salud?
Como la mayoría de las grasas saturadas con un punto de fusión alto, lo que incluye sobre todo a las lácteas y animales en general, el aceite de palma consumido en exceso supone un potencial riesgo de problemas cardiovasculares, es decir que es aterogénico. Este tipo de grasas, al tener ácidos laúrico, palmítico y mirístico, tienden a precipitar más en torrente sanguíneo y a acumularse en arterias taponándolas.

No son buenos transportadores del colesterol a las células para que éste se transforme en energía, con lo que aumentan en la sangre el llamado ‘colesterol malo’ o LDL, y disminuyen el ‘bueno’ o HDL.

Así que el gran culpable de que no sea recomendable su ingesta es el ácido. Pero el principal problema no es tanto su potencial como la falta de control sobre la inclusión de este en numerosos alimentos.

La media de consumo europeo es de menos de un litro de aceite de oliva pero casi 60 de aceite de palma, nos haremos una idea de que el consumo involuntario de ácido palmítico es abusivo. Es muy difícil adivinar localizar los productos en los que se encuentra, por lo tanto aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares por este consumo inconsciente de la población.


¿Afecta al medio ambiente?
Junto con el de soja, constituyen dos variedades vegetales más plantadas del mundo, casi siempre en enormes extensiones de explotación intensiva y especialmente en la zona de los trópicos o subtrópicos. Desde Estados Unidos a Indonesia, pasando por Brasil o Camerún, vastas extensiones de terreno se ven sometidas a este monocultivo que además es sumamente agresivo con el suelo como he comentado antes.

El hábitat ideal de la palma es la zona de los trópicos, donde están las grandes extensiones de bosques vírgenes, obviamente en peligro de extinción por culpa de los incendios provocados intencionalmente para plantar más aceite de palma o soja. Malasia e Indonesia, soportan el 85% de la producción mundial, en treinta años, han desaparecido más del 80% de los bosques de la isla de Borneo, con la exterminación casi sistemática de numerosas especies animales y vegetales, sobre todo los orangutanes, que mueren quemados. Casos igual de dramáticos se están dando en las selvas de Sudamérica y África.


¿Qué se está haciendo para frenar esto?
Es casi imposible frenar la extensión de las plantaciones de palma, ya que además de tener gran rendimiento es una grasa muy versátil -se pude usar para muchas cosas- y barata. Desde hace una década existe la Mesa Redonda para el Aceite de Palma Sostenible que reúne a organizaciones y empresas que lo emplean pero mediante cultivos sostenibles.

Las empresas no atendienden al protocolo diseñado, aunque éste ha sido repetidas veces criticado por las asociaciones de afectados, generalmente agricultores locales y otras personas a los que las plantaciones de palma ha desplazado de sus hogares. Se considera que el protocolo exige poco control sobre las plantaciones y que estas, por otro lado, difícilmente pueden ser sostenibles. Una de las cosas que se permiten es que se permita la venta de certificaciones por parte de productores sostenibles a otros que no lo son, que conseguirían así el sello Greenpalm. No todas las empresas están adscritas al compromiso, por ejemplo, Herakles, un productor norteamericano, se ha salido del RSPO para poder plantar palma en un entorno de parques naturales en el norte de Camerún. No es la única empresa que viene y va al compromiso según le interesa: Pepsico presenta una actitud similar respecto a quién compra los suministros de aceite de palma.

¿Cómo eliminamos el aceite de palma de nuestra dieta?

El aceite de palma debe consumirse en cantidades muy limitadas y el que provenga de cultivos sostenibles no cambia esta realidad respecto a nuestras arterias, es una cuestion también de salud, no solo medioambiental y de justicia social. En este sentido, algunos nutricionistas comienzan a señalar que es conveniente caminar hacia la eliminación de este tipo de grasas de los alimentos de producción industrial. La opinión de Julio Basulto tampoco es favorable.
Evita comprar en grandes superficies, casi todos sus productos lo tienene, Optar por productos a granel, naturales, de pequeño comercio, no preparados, etc., reducirá mucho nuestro consumo de aceite de palma. Hay supermercados con un fuerte compromiso contra el uso de aceite de palma o por lo menos con sus cultivo sostenible.

Lee las etiquetas de los productos: si no podemos evitar los supermercados, por lo menos escoge productos libres del aceite de palma. Aprende a distintiguir esta grasa bajo los distintos nombres con que se camufla. Conciencia a nuestros familiares y amigos sobre este problema.

¿Dónde hay?

Cremas y coberturas

Productos para untar

Snacks y pasteles

En galletas, tostadas o bollería industrial, como sustituto de las grasas hidrogenadas, poco cardiosaludables, y de la mantequilla, que es más cara.

Precocinados

Se enrancia menos y su precio es bajo, por eso se usa para elaborar muchos platos de comida preparada.

Chips y aperitivos

Porque aguanta más frituras que otras grasas. Aunque en España se usa en su lugar aceite de girasol o de oliva.

Productos de limpieza

Es parte clave de la fórmula de jabones y detergentes por estar presente en sus tensioactivos.

Cosméticos

Por su untuosidad, es una base óptima para muchos productos de belleza y cremas corporales.

Velas

Alternativa a la cera o la parafina, para fabricar velas.

+ Productos con Aceite de Palma AQUI

Otra lista más AQUI

Conclusión

Así que por razones medioambientales, por razones de respeto a otros pueblos y trabajadores, a la tierra, al legado de nuestros peques, y a su SALUD, evitemos su consumo en la mayor medida. Tomar leches artificiales con aceite de palma es tomar mucho… opta por marcas que no lo contengan si te ves obligada a dar el biberón.

Mayka Martin

 

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