Alimentarse, o que te alimenten, es muy distinto. Con el pecho es el bebé quien se autogestiona y regula, se alimenta por si mismo. Tú eres la fabrica que produce el alimento por excelencia, y él lo toma hasta que se cansa y vuelve a pedirlo cuando tiene hambre.

El biberón no puedo dejarlo de lado en mi blog, es decir, muchas mamis me escriben pensando que son malas y que sus hijos nos van a tener el buen apego seguro que precisan por no poder dar pecho por haber carecido de apoyos o por la razón que sea. Que des biberón no es un crimen, pero no es lo mejor y para algunas no fue elección no dar pecho, vino obligado, “no juzgues los libros por las portadas”…

Dicho esto ¿qué haces si das bibe y quieres criar con apego seguro?

Primero el biberón se da a demanda, como el pecho, igual, pero eres tú la que gestiona, es una diferencia grande. Tú sujetas el bibe, no abras la tetina para que trague más rápido, que he visto cada una que… Ten en cuenta su talla de tetina, que las de caucho hay que cambiarlas al menos a los 6 meses de uso, las de silicona duran 12 meses en perfecto estado, pero con dientes, ya no debe usarse porque es más fácil que se los deformen.

Acerca mucho al bebé a tu cuerpo, si lo haces piel con piel mejor, poco ruido, poca luz… relax. Ponte situada como la madre lactante, porque eres igual solo que das biberón. Agarra con ternura a tu bebé, conecta la vista, miraos, si puedes con la mano acaríciale, no estés con el móvil por favor, o viendo Sálvame o la 2, me da igual. En ese momento tu bebé es tu eje, nada existe, así debe sentirse.

Cuida las temperaturas, que esté justo ya que sino lo rechazará.

No esperes a que llore de hambre, sigue los consejos que damos para el pecho en ese sentido. Que tome lo que desee, sin hacer que trague sino que beba, es decir, inclina el biberón hasta justo quedar llena la tetina, más no, puede atragantarse y perjudicas aún más su autorregulación.

¿Por qué se perjudica? Pues porque la succión de la tetina no es la del pecho, ni el trabajo de los músculos faciales, a veces comen de más y regurgitan más a menudo. Obsérvale bien si ya está saciadx y retiras el bibe, le quitas los gases, y le mantienes junto a ti un ratito más, sin prisas por “soltarle”. Si se ha dormido ponle en el lugar destinado a ello siempre vigilado.

Puedes hacer la pausa del pecho en mitad de la toma, sacarle el aire con golpecitos en la espalda suaves mientras le hablas con suavidad, luego vuelves con la toma hasta que el bebé quiera.

Si crees que se queda con hambre, le haces un poco más, siempre ciñéndote a las medidas que te indican los fabricantes, no pongas ni más polvos ni más agua ¡no uses cereales por favor! Solo les proporciona azúcares y le ponen en la lista de futuros obesos.

Respeta los 6 meses de lactancia exclusiva, que tome bibe no quiere decir que no debas cumplir las recomendaciones de la OMS.

En las noches igual, muy pegadita, haz colecho si es posible, sería ideal. Repito, si está en contacto con tu piel mejor que mejor. Ten un termo de agua caliente en la mesilla, con la dosis ya preparada (hay clasificadores de tomas) y así evitas que llore mucho mientras lo haces. Pon una luz azul pequeñita para no tener que encender lámparas y que se despeje. ¿Por qué azul? porque es relajante…

Los bibes de cristal se esterilizan totalmente, los de plástico no, si tu bebé tiene problemas de defensas recurre a los de cristal y cambia más las tetinas y chupetes si usa. Los de cristal se templan mejor bajo el chorro del agua del grifo, y nunca nunca habrá una alarma de que tiene un componente cancerígeno como pasó con el glifosato.

El apego seguro depende de cómo se trata al bebé, no de qué leche toma. El apego seguro depende de cómo te comportas a la hora de alimentarle, no de que como es teta puedas estar mientras ignorándole, el bebé busca tu mirada, esa conexión es vital para producir oxitocina por tu parte, y firmemente creo (sin base científica) que podemos producirla aunque demos biberón porque ¿podemos estar más enamoradas de nuestros bebés? Esa hormona no llegará a la leche que toma, pero si a tu modo de maternarle, a poder darle más amor. Yo creo que no se quiere más o menos si das una cosa u otra, depende de las razones, las circunstancias, pero el amor no se mide por envases ni nutrientes. Muchos niños y niñas son amamantados y maltratados, la teta no les salva de vivir con un apego inseguro seguramente toda la vida. Defiendo por encima de todo la Lactancia Materna, mi hija de 6 años aún mama, pero no me creo mejor que mis amigas que dan biberón, ni me creo, ni soy mejor que ellas.

Tu objetito es proporcionarle un apego seguro, no te exijas más de lo que tu humanidad te permita, no te castigues, TÚ TAMBIEN NECESITAS UN APEGO SEGURO EN TU MATERNIDAD.

Mayka Martín

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