Cada vez son menos los bebés que nacen con la temida dermatitits atópica, a veces dura un tiempo, mientras sus pieles son delicadas, otras es para toda la vida.

Esta patología de la piel tiene diferentes tratamientos y formas de manejar los síntomas que altera de forma significativa, la calidad de vida de los niñxs y sus propios padres y madres.

Ángel Vera, responsable de la escuela de atopia y dermatólogo de la Unidad de Dermatología Infantil (perteneciente a la UGC de Dermatología del Hospital Regional), afirma que “es importante que tanto los padres como los profesionales sanitarios y educadores conozcan más sobre la naturaleza de la dermatitis atópica, sobre sus tratamientos, y las repercusiones en la vida de los pacientes y de sus familias, para saber convivir mejor con esta enfermedad”.

Cuando es crónica

La dermatitis atópica, o eczema atópico, es la enfermedad crónica dermatológica infantil más frecuente ya que afecta al 15% por ciento de la población en la franja de edad de 0 a 14 años. Su etiología es genética, hay una predisposición hereditaria e incluso a padecer una serie de enfermedades alérgicas relacionadas con ella.

Una persona con dermatitis atópica puede, no por necesidad, arrastrar además otras patologías como asma, rinitis alérgica, o alergias alimentarias.

La califican como enfermedad crónica, que cursa en brotes de lesiones cutáneas inflamatorias, eccemas e intenso prurito, que llega a alterar el carácter de quien la padece.

Tratamiento

Depende de la intensidad de la dermatitis que se padezca, pudiendo ir desde aplicar una crema hidratante para calmar el picor, a la toma de inmunosupresores en los casos más graves, siempre supervisado médicamente.

La frecuencia de la aparición de las lesiones y el intenso picor provocan importantes alteraciones en la calidad de vida de muchos niños.

Es muy importante la hidratación de la piel, aplicarse las cremas de tratamiento y masajear sin frotar las zonas afectadas con aceites también, de ese modo aliviamos el picor que llega a serles insoportable.

Es importante vivir en un ambiente relajado y poder controlar de ese modo que el brote se recrudezca. En los menores los cambios en sus rutinas o estados anímicos son muy visibles porque aparecen brotes enseguida.

La hora del baño

Cuantos menos baños mejor, si, el abuso del baño les perjudica. Bañarles un par de veces en semañana o días alternos.

Secar mediante toques, no frotando.

Echar en el agua de la bañera aceite hidratante para no resecarles la piel en ningún momento.

Usar jabón lo menos posible y específico, es decir, a veces darles un agua sin jabón les sirve higiénicamente y evitamos resecar lo mínimo.

Al salir, aplicar aceite para después del baño. Luego la crema hidratante.

Para los niños o niñas en tratamiento podemos aplicar la crema hidratante junto a la indicada por el médicos, mezclamos en nuestras manos a partes iguales y repartimos por todo el cuerpo, con especial atención en las zonas afectadas. En el caso de estar muy mal, aplicar la crema médica en esas zonas sin mezclar con la hidratante después de haberla dado en todo el cuerpo.

Vestirse

A las pieles atópicas les va fatal las prendas sintéticas, así que deberemos usar sobre todo algodón, cuanto más puro mejor. A algunos niños les afecta mucho la zona de los pies, porque el calzado les hace sudar más, es complicado dar con calcetines de algodón, pero procura que tengan un importante porcentaje de éste en su composición.

El sudor se lleva mal con la atopía, evita una calefacción alta, e incluso un aire acondicionado alto.

El agua de mar les va muy bien, una semana de playa suele eliminar las erosiones presentes. Yo a veces tomo agua de mar para tener en casa y darle un poco en las zonas afectadas.

Cuanto más pequeños más brotes se presentan, así que presta mucha atención a no sobreabrigarle, a los tejidos, la lana les irrita mucho.

Las comidas igual, que no sean picantes, saladas, etc, pero eso es algo de lógica. Cuando crezcan igual, que quizá sea más fácil que accedan a esos alimentos, los colorantes, componentes de alimentos que a nosotros no nos afectan si que lo hacen con los atópicos.

A menudo se les acostumbra la piel al tratamiento, quizá tengas que ir alternándolos, siempre revisado por tu médico claro. Igual con las cremas hidratantes que uses, alterna dentro de las que hay especialmente indicadas para ese tipo de piel, pero cuanto más naturales sean siempre es mejor.

Para el lavado de su ropa igual:

EVITA:

Lejías, suavizantes, detergentes agresivos, etc

USA:

Productos naturales de lavado, ecológicos mejor, hay en grandes superficies jabones, suavizantes indicados para pieles atópicas, y lava su ropa al margen de la del resto de la familia.

No apliques colonia sobre su piel nunca, ni en el pelo.

El mejor aceite es el de oliva virgen extra, si, no hace falta inventos, pero también el de almendras es muy bueno.

Pañales: lo ideal son los de tela, evita mucho el prurito en la zona de la entrepierna y la cintura (mi hijo sino presenta lesiones), usar pañales ecológicos no alivia mucho, pero algo sí. No abuses de toallitas, por muy dermatológicamente ideales que te diga que son, lo mejor es agua y secar a toques, sin jabones salvo si se hace caca claro que usarás su jabón. Déjalas para cuando estás en la calle y que sean ecológicas también, luego aplicarles una crema indicada para ellos en esa zona.

A tener en cuenta

Un niño o niña con dermatitis es más activo, nervioso, se enfada más porque está molesto, y ello debemos tenerlo muy en cuenta por favor. Se despiertan más en la noche debido al picor que no cesa ni durmiendo. Sed compresivos, tomad nota de ello.

A veces como dije al principio es tan solo la delicadeza de piel de un niño pequeño, pero los verdaderos casos de dermatitis son para toda la vida, con brotes que se agudizan con los nervios o con determinados agentes que ya he relatado y que les dañan.

Mayka Martín

 

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