Os acerco otra preciosa experiencia de Lactancia Materna más allá de los 24 meses. Si tú das de mamar más allá de lo que impone el juicio social piensa que no estás sola, que somos muchas las que seguimos el instinto y las RECOMENDACIONES MÉDICAS DE LA OMS y amamantamos más de 2 años. No, no es nuestro capricho, el vínculo es mágico y NATURAL, ¡NECESARIO!, lo que no lo es: privar de una herramienta de apego natural tan valiosa como lo es el pecho a favor de la soledad y el empujarles a romper la unión con su madre y “crecer” antes de que estén maduros para ello. Cada fruto tiene su tiempo… y cada maternidad los suyos.

“Mi experiencia con la Lactancia Materna ha tenido sus momentos.

El primer mes estuve a punto de abandonarla por desinformación y falta de apoyo ya que mi hijo no se agarró bien y el dolor y las grietas eran insoportables. Mi marido vino un día con un libro y dijo: mira vamos a hacer estas posturas de lactancia y verás como empieza a ir mejor, si nadie nos explica nada, lo hacemos solos.

Y así fue. A pesar de mi dolorosa cesárea y de tener los pezones casi sangrando logramos tumbados la postura en la que mi hijo se enganchó bien y a partir del segundo mes todo empezó a fluir.

Mi hijo siempre ha dormido mal y ha mamado cada noche muchas veces, así que para nuestra sorpresa, hacer colecho fue un regalo para los tres. Y así seguimos.

Para mi hijo el pecho es el amor, la cura , el consuelo. Si se cae, si sufre, si está frustrado viene a mi y saca mi pecho para, agarrándolo suavemente, tomar todo el cariño que le doy.

La gente me dice que ya es mayor, que esto no es normal y yo hago oídos sordos, yo simplemente pienso en lo pobres que son los que piensan así.

Mi hijo y yo tenemos un tesoro valiosísimo, un vinculo que yo jamás llegué a imaginar. Son ya 31 meses de lactancia y no hay día que, mientras se va durmiendo a mi pecho, no me emocione, me estalle el pecho  y me inunde de amor puro.

Un saludo

Estefanía”

 * La fotografía no es de la compañera que escribe.

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