Nuevo testimonio real de una mami que amamanta más allá de los 24 meses, como podéis ver no somos casos aislados o anecdóticos, cada vez son más las madres que no ponen fecha de caducidad a sus lactancias dirigidas por personas ajenas a ella. Mujeres que empoderan su maternidad y que escuchan las necesidades de sus hijos y a ellas mismas.

Espero que os sirva de ayuda y aliento a las que sois bombardeadas con comentarios en contra de amamantar más de 2 años porque en muchos casos mejora inmensamente la calidad de vida de niños con problemas de alergias, intolerancias, no digamos inmunodeficiencias como fue el caso de mi propio hijo, al que la LM le salvó la vida.

Gracias Lulu por tu relato.

“Amamanté a mi primer hijo 3 años y una semana de su vida… a la mayoría de la gente le parecía mal… aún, hace dos meses, una conocida me decía que solo servía darles 9 meses máximo… seguramente lo decía para que destetara a mi pequeño de año y medio… Yo no quise pelear, simplemente me decidí a decirle: sirve para otras cosas.

A mi hijo mayor desde pequeño le daba de vez en cuando yogurt y notábamos que por las noches le daba reflujo, como le gustaba y pensamos que el problema no era mayor le seguimos dando de vez en cuando de 3 a 4 años. Al cumplir 4 años entro a preescolar y le comenzaron a dar leche de cajita… ese año comenzó con gripes, infecciones y repentinamente le daban fiebres inexplicables. Se ponía amarillo perdía todas sus fuerzas y le dio una infección fuerte en vías urinarias. Terminó su tratamiento y a los dos meses le volvieron a dar desayunos en el kinder y la pesadilla regresó y peor, esta vez la mitad de su cuerpo se lleno de granitos y le lloraba un ojo aparte de fiebres, estar amarillo… pero no tenia infección esta vez, sin embargo sus exámenes de sangre salieron mal, no tenia casi plaquetas y su conteo de glóbulos blancos era bajísimo. Me dijeron que era debido al consumo de antibióticos pero ya habían pasado 2 meses. Comencé a investigar por mi cuenta, y aunque tardé una semana por la escasa información que hay en la red sobre el tema, encontré que sus síntomas correspondían a los de un niño con alergia a la leche…. ¿Pero por qué no enfermaba con los lácteos durante sus primeros 3 años de vida ? Una investigación revelaba que el amamantar a un bebe con alergia a la leche de vaca le protege de los síntomas… y yo agregaría: y de los daños, ya que mi hijo estuvo al borde de varios males por el consumo de lácteos y sin embargo mientras lo amamanté los lácteos no lo enfermaban…. ¡Claro que sirve amamantar! ¡ Claro que cuida, proteje y une! ¡Es una bendición!.

Imagino en el cuerpo de mi nene, la batalla que se estuvo librando, y que la leche de mami ganó.

Gracias por su atención.

Por cierto, los síntomas de intolerancia y alergia a lácteos son diferentes.”

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