Estoy teniendo consultas sobre niños, en edad escolar, que empiezan a comer peor, a decir que no les gusta nada de lo que pones de comer, a tener rachas de mal humor, despertarse más por las noches, no querer hacer siestas cuando las estaban haciendo (no hay que obligar a hacerlas), tener algún escape nocturno, mayor “rebeldía”. La cuestión es que los PaMadres no entienden qué les pasa de repente a sus hijos cuando llevan todo el verano bien, jugando, disfrutando del no tener horarios, más tiempo con los MaPadres o los abuelos, la familia, primos…. ¿Habéis caído que empiezan el cole? Aunque tú no se lo hayas dicho, ya lo han dicho en su presencia, ya habrán visto (si ven la TV) los anuncios de la vuelta al cole, saben que lo bueno se está acabando…

Tengan la edad que tengan, si van a colegio o escuela infantil, saben que van a volver a esa rutina que no toda les es agradable, y al igual que los adultos (cuando terminamos las vacaciones) les produce una agitación, una ansiedad, de ahí su estado que no sabemos reconocer porque no caemos en ese detalle.

Esto no quiere decir que no sea un niño o niña que vaya al cole feliz, que incluso esté deseando volver a estar con sus compañeros de clase y jugar con ellos, ese reencuentro tan especial que muchos recordamos con cariño, simplemente es el cambio… Los cambios les pone ansiosos porque no controlan aún sus emociones, no las controlamos muchos adultos… ¿Nunca te ha pasado que el estar deseosa de que llegue algo te pone nerviosa y altera incluso negativamente, aunque lo desees con toda el alma? Pues a ellos les sucede lo mismo. Y es que el corazón, lo que sentimos es ingobernable, solo podemos vivirlas de forma saludable, pero no eliminar.

También, la vuelta al colegio o escuela infantil, supone ver menos a mamá y papá, rutinas que no les gustan mucho (a dormir pronto, madruga, lávate, vístete rápido, desayuna rápido, vamos rápido al cole que llegamos tarde….), la realidad… algo que los padres, en nuestra correspondiente rutina, también asimilamos sin gustarnos.

Quizá sentarnos a hablar con ellos, que puedan volcar toda esa ansiedad, compartirla, les ayude. Explicarles nuestra rutina, que no nos gusta tampoco pero que asumimos, hablar horizontalmente, de tu a tú, mirando a los ojos, esa complicidad les ayuda, eso si, que tenga más de ¾ años, más pequeños es complicado mantener este tipo de conversaciones. Pero si podemos preguntarles si hay algo que les preocupa, explicarles que empieza el cole y recalcar lo positivo de ello.

PERO POR FAVOR, QUE NO ESCUCHEN ESO DE: ESTOY DESEANDO QUE VUELVAN AL COLE PARA ESTAR TRANQUILA….o que alguien lo diga en su presencia y tú te calles (el que calla otorga…) eso nunca, imagina que tu pareja lo dice de ti… eso duele y mucho… ¿verdad?

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