Mucha gente nos ve raros, por el poco uso de la TV, porque mis hijos juegan con folios, bricks, cáscaras de nueces… No usan, ni han usado nunca pantallas, ni consolas ¡y ya van a hacer 7 años! Nos ven como a bichos raros o “extremistas”. Simplemente respeto los años en los que la tecnología no es necesaria, demostrado está en nosotros mismos ¿cuántos que leéis habéis usado tecnologías en vuestra infancia y ahora sabéis manejar hasta páginas web? Yo misma hasta trabajo con el ordenador, haciendo libros, maquetándolos… Usar tecnologías es sencillo, se aprende fácilmente, pero la infancia es algo irrecuperable, y un proceso de maduración mental a respetar para que toda la capacidad del niño o niña alcance la plenitud necesaria para su vida adulta.

El avión es de madera y pinta una piedra para el juego que está planificando… Joan Didac, 3 años

¿Pero qué tiene que ver con el uso de plásticos? permitidme explicar por qué elegimos los materiales naturales más que el plástico (es el último recurso).

Mis hijos no poseen muchos juguetes, suelen fabricarlos, eso lo primero. Lo que si tienen son muchas fıguras de animales que si son de plástico, porque son realistas, no son cualquier animal de plástico claro, los elegimos juntos y los más reales. Sin embargo, en muchas situaciones, me esfuerzo por proporcionar materiales naturales (como la madera, metal, tela o vidrio) cuando puedo.

Tengo varias razones por las que prefıero los materiales naturales sobre los hechos por el hombre. En primer lugar, está el proteger el medio ambiente, siempre les explico las razones, y no sería coherente comprar cosas de plástico cuando las hay de materiales naturales.

Los materiales naturales muestran consecuencias naturales, les hace conscientes del entorno básico que envuelve al ser humano, un paso en el escalon de su desarrollo cognitivo imprescindible, y el plástico es algo que ha puesto ahí el ser humano. Es como cuando hay niños que creen que la leche sale del estante del super, y no sabe que hay vacas… ni ha visto una jamás.

Si dejas caer una taza de plástico, la taza de plástico se cae. No hay necesidad de tener cuidado. No hay necesidad de aprender a respetar y cuidar el manejo del material. No obstante, si cae una de cristal, hay una consecuencia… un aprendizaje. Observar la rotura del cristal o incluso de un juguete, muestra a un niño a ser más respetuoso y cuidadoso. Igualmente aprenden a mimar los materiales y el Medio Ambiente. Tomar posesión de ello mediante el conocimiento real y por lo tanto cuidarlo.

Los materiales naturales nos conectan a la Naturaleza. Al tocar un juguete de madera, llegan a sentir el calor de la madera, sus ondas, su textura, su peso a razón del volumen o tamaño, los distintos colores naturales de cada tipo de madera… El plástico es duro y frío y poca información más proporciona.

Aqui podemos usar bolsitas de mazanilla de verdad según la edad…

Cuando la mano de un niño toca un precioso material natural, es como entregarles el don de nuestro entorno, los dones de lo que un día nos fue legado a nosotros mismos. Algo valioso, algo con lo que demuestro que son lo sufıcientemente capacitados como para darles algo real (algo auténtico). No les proporciono ficción, no una versión a prueba de bebés de una herramienta real. Les estoy mostrando a usar una de verdad. Estoy confıando en sus capacidades, estoy respetando toda su autonomía como una persona muy capaz que es o son.

También respeto que tengan la posibilidad de cometer una equivocación, imprescindibles para aprender. Cuando se rompe un vaso hay mucho que aprender, cuando se parte la madera… Cuando se rompe un juguete, o material, algo de casa, hay mucho que aprender, a veces les dejo desarmar las cosas y ver qué hay dentro, con herramientas reales, con aparatos, que eso no es material natural, no soy tan “extremista” como se pueda pensar alguien. Intento proporcionarles el espacio y la confıanza para manejar la desilusión, la equivocación y el error, saciar su curiosidad innata, nada que cualquier madre o padre no haría.

 

Mayka Martín

Anuncios