Dos meses de LM lo reduce un 40%

No es que des el pecho solo dos meses, evidentemente , y según las recomendaciones de la OMS deben ser al menos 2 años y hasta que el niño y madre quieran continuar, es que las conclusiones de estudios científicos, tan solo dos meses ayuda a prevenir SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante).

Un estudio científico publicado en el último número de una prestigiosa revista académica Pediatrics confirma la importancia de la lactancia materna, tal como suelen recordar los especialistas formados e informados sobre la LM.

El informe difundido en la revista Pediatrics, concluye que dar el pecho durante al menos los dos primeros meses de vida del bebé, aunque no sea lactancia materna en exclusiva, reduce el riesgo de muerte súbita del lactante al menos en un 40%.

Los investigadores examinaron los datos recabados a partir de otros ocho estudios internacionales, examinando y comparando las circunstancias de 2.267 casos de muerte súbita y unos 6.837 casos de niños que sobrevivieron. Si la lactancia se prolonga entre cuatro y seis meses, el riesgo se reduce hasta el 60%. Pasado los seis meses esa protección asciende al 64%. Dar la pecho menos de dos meses no supone protección alguna. Aún se desconoce qué mecanismos desencadenan esta protección, cosas de la naturaleza que aún desconocemos, ya irán desvelando datos más estudios suponemos.

La American Academy of Pediatrics como la Organización Mundial de la Salud, la AEP, y la AAP, recomiendan por distintos motivos, incluido este factor de protección.

¿Cómo prevenir la muerte súbita del lactante?

El Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) es la principal causa de muerte de bebés entre un mes y un año de edad. Estas son algunas recomendaciones para disminuir el riesgo de muerte súbita del lactante:

  1. Acostar al bebé boca arriba. Conviene hacerlo desde que nace, dormir de costado no resulta tan seguro como dormir boca arriba. No hay posibilidades de que los bebés sanos acostados boca arriba puedan aspirar el vómito a los pulmones. A partir de los 5 o 6 meses es normal que los bebés tiendan a darse vuelta. Eso no se debe impedir, ya que a esa edad el riesgo de SMSL disminuye considerablemente, aunque conviene siempre acostarlo boca arriba. Si encuentra al bebé boca abajo, simplemente hay que darle la vuelta.
  1. No exponerlo al humo del cigarrillo. Fumar durante el embarazo o exponer al bebé nacido al humo del tabaco provoca un aumento de SMSL. Durante el embarazo, los componentes químicos dañinos del cigarrillo pueden interferir con el funcionamiento normal de la placenta al disminuir hasta en un 38% la cantidad de sangre que pasa a través de ella. De esta forma, el feto se ve privado de nutrientes y de oxígeno. La nicotina complica, especialmente, el desarrollo del sistema nervioso central del bebé. El daño es muy difícil de observar debido a que ocurre a nivel celular, pero aunque el consumo sea bajo, el bebé siempre acumula niveles de nicotina mayores que su propia madre.
  1. No abrigarlo en exceso. Los bebés no deben tener ni mucho frío ni mucho calor. Demasiado calor aumenta el riesgo de SMSL. Si el bebé transpira o tiene la zona abdominal caliente hay que quitarle parte del abrigo. No importa si tiene las manos o los pies fríos, es normal.
  1. Asegúrese de que la cabeza quede descubierta. Si la cabeza del bebé queda cubierta con la ropa de cama tiene un mayor riesgo de padecer SMSL.
  1. Sobre el “colecho”. El dormir en la misma cama con los papás no es recomendable ni seguro para el bebé si no se cumplen las normas de seguridad. Si amamantas añades menor riesgo de muerte súbita. Lo ideal es meterle en la cama de los padres a los 6 meses si se desea hacer colecho, antes con tener la cuna adosada a la de los padres es más seguro. Actualmente, en la Guía de sueño seguro para padresque encontramos en la AAP se dice que lo mejor es que el bebé duerma junto a la cama de los padres, en la misma habitación. La recomendación literal es que: El lugar más seguro para que duerma su bebé es la habitación donde duerme usted. Ponga la cuna o el moisés del bebé cerca de su cama (al alcance de la mano). Esto facilita el amamantamiento y la creación de vínculos con el bebé.
  1. Priorizar la lactancia materna. Ésta protege la salud del bebé y disminuye el riesgo de SMSL.
  2. Promover la succión no nutritiva, es decir, darle pecho aunque esté saciado de leche, ayuda a la producción y la succión disminuye el SMSL, hay quien ofrece el chupete, pero lo ideal es no usarlo, y si decides usarlo al menos que sea a partir de los 3 meses de LM para no interferir en ella. Lo indicado es ofrecer el chupete al niño durante la noche o la siesta sin obligarlo a que lo acepte según Alejandro Jenik (MT 47685), médico del Servicio de Neonatología del Hospital Italiano de San Justo.
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