“Típicamente el niño que estaba más o menos contento con el patrón de lactancia estable de pronto empieza a pedir el pecho a todas horas, mucho más que el día anterior. Si la madre se asusta (“¡se me ha retirado la leche”) y le da biberones,

 el bebé cada vez tomará más biberones y pronto deja el pecho. Si la madre no le da biberones, sino el pecho a demanda, la producción de leche aumenta y en dos o tres días la frecuencia de las tomas vuelve a disminuir. Se supone que se trata de periodos en que el bebé crece más rápidamente y por tanto necesita más leche, y a veces se dice de estos periodos se producen en fechas típicas, a las dos semanas, al mes y medios y a los tres meses.”
Carlos González, Un regalo para toda la vida, pag 110
Ya hablamos de la crisis de las dos semanas, hoy hablaremos de la del mes y medio. Hablamos pues de la segunda crisis de LM, llega en torno a las 6/7 semanas, es decir, alrededor del mes y medio después del parto (aproximadamente).
Síntomas
El bebé de repente rechaza el pecho, sin explicación, pide constantemente le pecho y puede tirarse horas pegado a él. Las madres entienden un rechazo al pecho, o a una escasa producción de leche, muchas veces cree que su leche no satisface el apetito de su bebé. Pero esto no es cierto y no debemos alarmarnos.
Su comportamiento es como si se enfadara al ponerle al pecho. Arquea la espalda, estira las piernas, se tensa… Cuando mama tira del pezón, gira la cabeza como enfadado y llora, está molesto. Claro, la madre piensa que no tiene leche o que tiene poca. Simplemente hay que esperar a que pase la crisis, ponerle muchas veces al pecho y esperar a que tu bebé se acostumbre al nuevo sabor que tiene la leche, ya que ésta está madurando, se asienta la LM. Piensa que es algo pasajero, que terminará en pocos días, y tu seguridad y empoderamiento harán que tu LM no peligre sin razón alguna: TIENES LECHE SUFICIENTE.
¿Por qué ocurre?
Un cambio en la composición de la leche, su sabor varía significativamente y de forma transitoria. La leche se vuelve más salada, y a algunos niños no les gusta ese cambio.
Así que ya lo sabes, en unos días, normalmente no más de una semana todo se normalizará y volverá a ser como antes, tu bebé volverá a mamar con tranquilidad. No caigas en la tentación de darle biberón pues entrarías en una espiral que haría fracasar la LM, tú eres perfecta, tu pecho es perfecto y lo que pasa es normal, nos pasa a todas y pasa en unos días, sin “ayudas” de biberones, solo debes alimentarle a demanda y tener paciencia hasta que pase el bache. Te puede ser de mucha ayuda participar en grupos de LM, consultar a una asesora si ves que estás muy agobiada, pero, repito, es algo transitorio y natural.

Mayka Martín, Asesora de Lactancia

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