Dar el pecho ya sabemos que es la opción más saludable para la madre y el bebé sin duda alguna, cientos de estudios lo avalan. La mayoría de las mujeres quieren dar el pecho antes de dar a luz, pero cerca del 70% lo deja antes de llegar a los 3 meses por diversos motivos. La OMS recomienda darlo como mínimo hasta los 6 meses en exclusiva y hasta los dos años combinándolo con alimentos sólidos y seguir hasta que madre e hijo deseen.

Las causas del abandono son varias, la más común es la falta de información y de confianza en la madre que se ve tremendamente presionada por los opinólogos: el bebé se queda con hambre, necesita la ayuda del biberón o tu leche no vale, se queda con hambre y no le alimenta. Esto empeora porque quienes dan estos malos consejos son generalmente abuelas, madres y suegras, las mujeres de la generación del biberón. Pueden incluso decirte que “esa moda que tenéis ahora de dar el pecho a demanda” cuando la moda es el biberón, somos mamíferos, no biberoníferos… Otro factor que hace abandonar la LM es dar horarios, el famoso cada tres horas, frases llenas de absoluta ignorancia (el pecho es a DEMANDA ).

Son contados y rarísimos los casos de hipogalactia, es decir, de poca o nula producción de leche. Lo que sí abundan son las madres que se creen o dudan de si mismas por estos malos y desinformados comentarios y tome la decisión, abrumada por la inexperiencia, el puerperio y el cansancio, de usar los biberones.

Cuando es por decisión propia e informada no hay nada que objetar ya que es una decisión muy personal y totalmente libre la de dar el pecho, sin embargo si esta decisión está tomada bajo la presión del entorno, es algo muy triste y que debemos solventar, lo mejor es acudir a una asesora de lactancia.

Aumento de madres lactantes

Sin embargo hoy día hay una tendencia al alza y la lactancia materna gana terreno en España. Según la Encuesta Nacional de Salud, el 71 % de las madres da el pecho a sus recién nacidos durante las seis primeras semanas de vida; sin embargo, este porcentaje se reduce al 66 % cuando tienen tres meses y al 47 % a los seis meses. 

La leche materna no solo cubre todas sus necesidades de nutrición e hidratación, sino que además fortalece las defensas del bebé, previene los cólicos y las alergias, favorece el descanso… La leche artificial no posee defensa alguna. Las ventajas se extienden asimismo a las madres, ya que la lactancia materna ayuda a la recuperación del cuerpo tras el embarazo y el parto, fomenta el apego con el bebé reduciendo el riesgo de depresión postparto e incluso previene el cáncer de mama.

También existen más familias que optan por enfoques como ofrecer la Leche Materna extrayéndosela y darla con biberón, por ejemplo si la madre vuelve al trabajo o en la lactancia materna complementaria, que apuesta por seguir dando el pecho cuando el bebé ya ha empezado a tomar alimentos sólidos. Lo ideal es seguir con la LM a demanda una vez comenzada la AC, directamente del pecho materno, por apego, por naturaleza, por comodidad… por muchas razones.

Mayka Martín, Asesora de Lactancia

 

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