Imagina que entras en cualquier tienda de juguetes, imagina y observa, no solo mires la imagen que te viene a la mente, o mejor, la próxima vez que entres en una observa. Los juguetes están divididos por sexos y la zona de bebés… Ves el típico pasillo repleto del tono rosa, y el de los chicos con muchos más colores (mayoritariamente azules). Y eso es lo que ven los niños y niñas, y en su adaptación social sobreentienden cuáles son los juguetes que deben ser para cada uno o una de ell@s, dando igual la educación que estemos dando en casa la sociedad el marketing, el dogma patriarcal se les inculca…

Ellos pueden ser astronautas, granjeros, pilotos de carreras, arqueólogos… pero no padres, no verás en el pasillo de niños bebés, carritos, no es su pasillo ese, ese es el rosa, el de las chicas…

Ellas pueden ser peluqueras, maquillarse, cuidar bebés, jugar con muñecas con cuerpos “ideales” a veces contrarios a la salud, biberones siempre en complementos para bebés, pañales contaminantes… ya podían hacer de tela, pero claro así tienes que volver a comprarle a la niña… hay disfraces de princesas, alguna heroína porque los dibujos están cambiando y toca vender, que es lo que importa. Nada de otras temáticas alejadas del estereotipo patriarcal, si la niña quiere otra cosa debe irse al pasillo masculino y porque sus padres la han concienciado bien…

Con suerte, en un pequeño rincón de la juguetería, si es grande, habrá apenas 3 estantes de libros, relegando el libro a algo superfluo, no divertido, no es un juguete, cuando es el mejor del mundo porque por más que se lea habrá un mundo nuevo por descubrir o prologar en sus mentes.

Y así seguimos, sin mezclar pasillos, sin unir a hombres y mujeres futuros en sueños e ilusiones, en igualdad de oportunidades, derechos y objetivos, que serán decidido por ellos, pero no, hay que conducirlos por el redil sexista aún.

Quiero pasillos de niños y niñas, quiero pasillos ordenados quizá por orden alfabético… quiero muñecas que no vayan de rosa si son bebés niña ni celeste si son bebé niño. Quiero cambios reales y no superfluos, no quiero que conduzca la sociedad y el comercio a mis hij@s ¿es pedir demasiado?

Mayka Martin