Un estudio detalla los problemas a las que se enfrentan las médicas con hijos.

Todo lo referente a la maternidad: gestación, lactancia y la falta de conciliación son los principales obstáculos de las mujeres en sus trabajos para ascender.

La falta de conciliación de vida personal y familiar, el embarazo, la lactancia y las dificultades para acceder a los puestos de liderazgo son algunos de los obstáculos más recurrentes a los que se enfrentan las profesionales de la salud.

Un estudio, llevado a cabo por investigadores del Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado y publicado en la revista Journal of Hospital Medicine ha señalado algunos de ellos, dándole voz a las médicos de los servicios hospitalarios.

En el estudio se incluyen 10 entrevistas realizadas a médicas que trabajan en servicios hospitalarios e instituciones académicas por todo el país que han sido preguntadas por temas como el embarazo, la lactancia, la excedencia, y los desafíos a la hora de volver al trabajo y conseguir desarrollar su carrera profesional.

Una médico entrevistada, explica que, para dar el pecho, tenía que irse al vestuario en el sótano del hospital, en dos sillas “pequeñas y asquerosas”

“Se suele pensar que la profesión médica está más concienciada acerca del apoyo parental que otras profesiones, pero realmente no es así” ha señalado la autora principal del estudio, Emily Gottenborg, que además es profesora asistente en el Hospital Médico de la Escuela de medicina de la Universidad de Colorado. La autora ha señalado como algunas de las conclusiones fundamentales la “falta de excedencias pagadas en ambientes académicos”, la “dificultad” a la hora de amamantar a los niños y “la pérdida de oportunidades laborales cuando las madres se reincorporan al trabajo”.

Algunos testimonios

“Toda mi excedencia no fue pagada… Me las arreglé para conseguir que se pagara mi incapacidad a corto plazo… De una manera o de otra el sistema está establecido para fastidiarme”

“Son dos sillas que están detrás de una cortina en un vestuario de mujeres en el sótano del hospital, que son pequeñas y asquerosas”

Conclusión

Según Gottenborg, en una profesión en la que el 47% del personal son mujeres, de las cuales el 80% tiene menos de 40 años, hace falta cambiar las cosas. “Como profesionales de la medicina deberíamos estar a la vanguardia de este tipo de cambio”, ha señalado. Y es que “si la medicina académica quiere continuar atrayendo y reteniendo a las mujeres, necesita reexaminar las políticas de la vida laboral y personal que a menudo se sienten anticuadas”.

“Una de las razones por las cuales las mujeres no están en más posiciones de liderazgo en medicina es debido a estas grandes rupturas en sus vidas”, ha concluido la investigadora.