El no exponer a un bebe a los microbios impediría que las defensas del cuerpo se entrenen y se preparen de una manera adecuada para las respuestas del sistema inmune

Según los estudios del Sir Mel Greaves, la leucemia se desarrolla en dos etapas. La primera se produce durante la vida intrauterina, e implica mutaciones genéticas que causan la fusión de dos o más genes (fusión genética) o formación de copias extras de cromosomas (hiperdiploidia). Según el Dr. Greaves, no existe evidencia que esas mutaciones genéticas tengan causas ambientales conocidas.

LLA es el cáncer más frecuente de los niños. Esto ocurre cuando un linfocito (uno de los cinco tipos de glóbulos blancos) se vuelve maligno y se reproduce sin control dentro de la médula ósea. Sin tratamiento, la LLA es invariablemente mortal. Con quimioterapia la curación de la enfermedad llega al 90% en países de alto ingreso económico.

La teoría es que aproximadamente 1% de los niños que nacen con esa mutación desarrollará LLA, siempre y cuando se produzca una segunda mutación genética, la cual causa alteraciones en el modo en que los glóbulos blancos reconocen a los microbios y fabrica anticuerpos contra ellos.

El Dr. Greaves sugiere que esa segunda mutación ocurriría porque el bebe fue criado en un ambiente excesivamente limpio durante el primer año de vida.

Es decir, la casi inexistente exposición del bebe a los microbios durante los primeros meses de vida. No dejarlo que juegue libremente en el suelo o que se junte con otros niños, haría –según el Dr. Greaves– que cualquier infección adquirida durante la infancia desencadene la segunda mutación que cause la leucemia linfática aguda.

Así pues, el desarrollo de la LLA sería consecuencia de una interferencia con el proceso evolutivo natural del sistema inmunitario, el cual, desde tiempos inmemoriales permitió que los bebes entrenen y desarrollen su sistema de defensa en ambientes naturales y contaminados, muy diferentes de los asépticos ambientes de las sociedades modernas, especialmente en países de altos ingresos económicos, de ahí la mayor incidencia de estas enfermedades en ellos.

Higiene

Junto a los antibióticos, la higiene personal y del medio ambiente constituyen los grandes logros de la salud pública en el siglo pasado, pero se nos ha ido la mano y  ese exceso de celo en la limpieza esté haciendo que nuestros niños crezcan con sistemas de defensa menos entrenados, más débiles y por lo tanto más susceptibles a diversas enfermedades, entre ellas las alergias y el cáncer.

¿Qué sería lo mejor?

La limpieza es importante, pero el exceso no lo es. El niño pase tiempo en la naturaleza, que juegue con tierra en el parque, que entre en contacto directo con las mascotas o que de repente se coma un pedazo de pan que se le cayó al suelo no deben ser considerados como falta de higiene, sino todo lo contrario, estamos exponiéndoles a la normalidad de nuestro ambiente y por lo tanto a la respuesta de su sistema inmune correcta.

No usar en casa ningún tipo de jabón o detergente antibacterianos, algunos ya prohibidos en el Perú desde octubre del 2018, es una medida. Al respecto, el triclosán, antibacteriano presente en algunos jabones cuya venta esta aún permitida, ha sido asociado al cáncer del hígado.

El Dr. Greaves –quien cree firmemente que la LLA es prevenible– está trabajando en una especie de vacuna, una mezcla bacteriana tipo yogur, que se podría dar en el primer año de vida para dar la sacudida inicial al sistema de defensa del bebe. Mientras tanto, recomienda criarlos con mayor libertad y dar lactancia materna exclusiva por un tiempo mínimo de seis meses y mejor si es más tal como recomienda la OMS (2 años mínimo).

Así que, cuando tu hij@ venga resfriado u otro tipo de infección, deberíamos agradecer que esa incomodidad pueda estar ayudando al desarrollo de su sistema inmunológico de forma saludable y, quien sabe, evitar una leucemia a parte de ayudar a que tenga un desarrollo integral óptimo.

En el 2017, el Dr. Greaves había recibido la Royal Medal de la Royal Society, extraordinaria distinción obtenida antes por Charles Darwin (teoría de la evolución), Michael Faraday (teoría del electromagnetismo) y Francis Crick (estructura del ADN). La razón de tan altos honores es que Sir Mel Greaves, lleva trabajando 35 años para comprender la causa de la leucemia linfática aguda (LLA)

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