Es una frase que prácticamente tod@s los niños y niñas escuchan durante su infancia ¿pero por qué deben crecer para entender? La incapacidad del adulto para explicar con un lenguaje adaptado a la edad del menor no puede dejar insatisfech@ al niñ@, no debe hacerle sentir inferior psicológicamente, como si su cerebro estuviese aún incapacitado para entender pues ese es el mensaje que les llega, que hay conocimientos restringidos o que son incapaces de discernir por su escasa inteligencia por ser menores, de nuevo un adultocentrismo amparado en una incapacidad adulta.

Si que es cierto que ciertas palabras que son complicadas, explicar conceptos es complicado, pero no imposible, hacer un esfuerzo por nuestra parte es nuestro deber, satisfacer la curiosidad y el apetito intelectual de nuestros hij@s es nuestro deber, informarnos sobre lo que no conocemos para informar o satisfacer las preguntas de nuestros hij@s es nuestra tarea.

No necesitan ser mayores para entender, somos los adultos los que debemos entender el cerebro del niño para poder explicarles de manera apropiada a lo que nos pregunta y que nunca se sientan tontos frente al adulto, o menos capaces intelectualmente, o que hay cosas o conocimiento ocultos para los niñ@s.

Siempre he explicado todo a mis hij@s, adecuando mi lenguaje a su edad, ello ha ayudado en su autoestima, ha aumentado su vocabulario y conocimientos, ¡y a los míos! Pues más de una vez he tenido que consultar Google o un libro para responderles. Ell@s no han tenido que ser mayores para saber nada de lo que se cuestionasen y es que el saber no tiene edad, tiene una capacidad de expresión por parte del que es cuestionado no es culpa de la capacidad infantil pues tiene mucha más que el adulto.

Mayka Martín