La leche materna ofrece una nutrición excelente, equilibrada y saludable para los bebés que proporcionan todas las proteínas, grasas, vitaminas, minerales y enzimas que los cuerpos jóvenes necesitan para mantenerse saludables. Las madres crean nuevos anticuerpos en tiempo real, que ayudan a fortalecer los sistemas inmunológicos jóvenes. Pero eso no es todo. Estudios recientes han demostrado que la leche materna es más beneficiosa de lo que creemos.

En 2010, investigadores de la Universidad de Lund y de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, descubrieron una sustancia conocida como HAMLET (células de células de tumor de alfa-lactoalbúmina humana producidas en la leche materna) que pueden matar las células cancerosas.

La molécula HAMLET. HAMLET (alfa-lactoalbúmina humana letal para las células tumorales)

 

En 2014, investigadores de los EE. UU. Y Australia encontraron que la alimentación con una dieta exclusivamente a base de leche materna (EHM) en bebés prematuros reduce la incidencia de enterocolitis necrotizante (ECN), una afección grave que afecta principalmente a los bebés prematuros.

Un estudio realizado en 2018 en la Universidad de Helsinki mostró que los bebés amamantados durante al menos seis meses tienen menos bacterias resistentes a los antibióticos en sus intestinos en comparación con los bebés amamantados por un período de tiempo más corto.

Otro estudio, publicado también en 2018, de la Universidad de Edimburgo mostró que los bebés nacidos antes de su fecha de parto muestran un mejor desarrollo cerebral cuando se les da leche materna en lugar de leche de fórmula. Aquí hay otro descubrimiento importante para agregar a la lista.

Aplicación intranasal de leche materna

Investigadores de la Universidad de Colonia en Alemania han observado que la leche materna administrada por vía intranasal (a través de la nariz) podría proteger a los bebés prematuros que han sufrido lesiones cerebrales graves. Este es el primer informe sobre la aplicación adicional de leche nasal en lactantes prematuros de muy bajo peso al nacer con lesión cerebral grave, observando un efecto beneficioso sobre el desarrollo neurológico en lactantes prematuros.

La investigación, publicada en The European Journal of Pediatrics, se basó en la idea de que la leche materna tiene células madre (neurotrofinas y células madre mesenquimales) que pueden reparar las lesiones cerebrales en bebés prematuros. Las neurotrofinas son moléculas que pueden promover el crecimiento y la supervivencia de las células neurales. Las células madre son células pluripotentes, lo que significa que pueden convertirse en prácticamente cualquier tipo de célula que el cuerpo necesita. La investigación aún se encuentra en sus primeras etapas y el estudio es pequeño (con solo 31 bebés prematuros de bajo peso al nacer), pero el concepto es prometedor y merece más estudios.

Si la comunidad internacional se toma en serio el cumplimiento de los objetivos de salud establecidos por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, debe centrar sus esfuerzos para alentar a más madres a alimentar a sus recién nacidos con leche materna y facilitar que las madres amamanten realmente.

POR MELVIN SANICAS

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